El PSOE no solo tiene retos en Cataluña, también los afronta en Galicia
El PSOE no solo tiene grandes retos en Cataluña, también los afronta en Galicia. Para el próximo sabado está convocado el comité nacional del PSdeG-PSOE sin que en el orden del día conste expresamente un punto sobre la celebración del próximo congreso del partido.
¿A qué esperan los socialistas gallegos? Los ciudadanos reclaman que ese necesario y urgente proceso de renovación comience cuanto antes a dar resultados visibles en las filas del socialismo gallego. Las vigentes normas estatuarias están muy claras para proceder a la convocatoria de dicha asamblea, y sin necesidad de tener que recordar aquí lo que ordena el artículo 6 de la Constitución sobre el funcionamiento democrático de los partidos políticos. Un congreso que, entre otras cosas –y principalmente- debería servir para elegir a un nuevo secretario general.
Mientras esto sucede me permito recomendar a los 300 militantes que se reúnen en Santiago la lectura de la novela “Democracia”, de Pablo Gutiérrez. En este texto literario podrán encontrar una guía útil –y más amena- que muchos tratados de derecho y ciencia política, sobre lo que hoy está pasando: la tragedia que viven millones de ciudadanos, el desempleo galopante, la maldita crisis que no cesa y la frustración ante el futuro. El autor recoge en el libro la cita de Karl Popper que recuerda que la "libertad formal”, tal como desdeñosamente la llamaron los marxistas, es el único medio conocido para tratar de protegernos del uso del poder político y expulsar a quienes lo hayan ejercido incorrectamente. Un principio que también se debe de aplicar a las estructuras orgánicas de los partidos para saber y poder desprenderse de aquellos que no han sabido ejercer el mandato político a partir de la exgencia en el cumplimiento de las normas jurídicas que regulan la misma actividad interna de la organización . Y es que si por una incapacidad mayoritaria de los miembros del PSdeG-PSOE la sociedad no recibe un mensaje inequívoco de depuración y de renovación, la sociedad gallega no podrá soportar por más tiempo esta especie de insoportable levedad en la que todavía es la primera fuerza de la oposición.