Los diputados rebeldes de Baleares ceden y Vox da por zanjada la crisis interna
La crisis que afectaba al grupo parlamentario de Vox en Baleares desde la semana pasada llegó a su conclusión este jueves con los cinco diputados que provocaron la discordia retirando sus aspiraciones de acceder a la presidencia del Parlamento regional. Además, decidieron readmitir a los diputados Gabriel Le Senne y Patricia de las Heras en el grupo. Como contrapartida, la dirección nacional del partido levantó la suspensión cautelar de militancia que pesaba sobre ellos.
El conflicto se inició el 29 de enero cuando cinco de los siete diputados expulsaron a Le Senne, presidente del Parlamento, y De las Heras, presidenta del partido en las islas, generando tensiones internas en Vox. Horas después, la dirección nacional suspendió cautelarmente la militancia de los cinco diputados sublevados, medida que fue confirmada este martes.
Este jueves, una delegación de la secretaría general del partido se reunió con los diputados rebeldes, quienes habían perdido fuerza después de que un informe de los letrados del Parlamento autónomo anulara las expulsiones debido a un “defecto de forma no subsanable”. Según el comunicado oficial, ambas partes resolvieron malentendidos y acordaron trabajar unidas por la estabilidad del gobierno y la libertad lingüística en las islas. La dirección nacional da por cerrada la crisis, centrando su atención en la representación y cumplimiento de compromisos.
Los diputados rebeldes se encontraron en un callejón sin salida, ya que el informe de los letrados indicó que la expulsión de Le Senne y De las Heras presentaba “defectos de forma no subsanables”. Las desavenencias internas en Vox Baleares no son nuevas, con tensiones desde el inicio de la legislatura y agravadas en octubre cuando un diputado abandonó el partido por bloquear los Presupuestos. La rebelión se intensificó la semana pasada, culminando en la expulsión y posterior readmisión de los diputados afectados. @mundiario


