El choque entre las fuerzas de paz de la OTAN y serbios deja varios heridos en Kosovo

Enfrentamiento entre agentes de la KFOR de la OTAN y manifestantes serbios en Kosovo. / RR.SS.

Alrededor de medio centenar de manifestantes y unos 25 uniformados de la KFOR han resultado lesionados en medio de disturbios por las elecciones locales boicoteadas por serbios.

Las tensiones aumentan en los Balcanes. Al menos medio centenar de personas han resultado heridas en enfrentamientos entre manifestantes serbokosovares y los uniformados de la KFOR (Fuerza de Kosovo) de la misión de apoyo a la paz de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) tras su despliegue en varios municipios al norte de Kosovo. Los choques entre manifestantes y agentes han tenido lugar este lunes en la localidad de Zvecan (7.300 habitantes).

La prensa local ha citado al director del Centro Clínico de Mitrovica, Zlatan Elek, que ha confirmado a una emisora de radio que más de 50 personas han sido atendidas por dolencias causadas por intoxicación por gas lacrimógeno y por contusiones, así como tres hospitalizados y un herido de bala en condición crítica, en medio de enfrentamientos entre los ciudadanos de la minoría serbia en Kosovo, aunque son el grupo mayoritario en esta zona del país fronteriza con Serbia, y las autoridades kosovares de etnia albanesa.

Por su parte, la Alianza Atlántica ha informado de que al menos 25 de sus agentes de la misión en Kosovo han resultado heridos durante los altercados.  De acuerdo con un comunicado divulgado por la OTAN, sus uniformados han sufrido traumatismos, fracturas y quemaduras por “artefactos incendiarios”. Además, el Ministerio del Interior de Italia ha añadido que entre los agentes aliados lesionados hay oficiales italianos, húngaros y moldavos.

La OTAN, que cuenta con una fuerza de apoyo de paz desplegada en el país desde la guerra de 1998-1999, tomó la decisión de robustecer su presencia en la región norte de Kosovo a raíz de una serie de altercados entre manifestantes serbokosovares y las fuerzas de seguridad albanokosovares, después de que las autoridades estatales intentaran entrar en los edificios gubernamentales de al menos tres municipios, para llevar a cabo las investiduras de alcaldes de ascendencia albanesa en municipios de mayoría serbia, por ser los ganadores de unas elecciones locales boicoteadas por el grueso de los ciudadanos censados en las localidades fronterizas.

Crisis por las elecciones locales en el norte de Kosovo

La sociedad serbia es minoría en el conjunto del país, solo representan el 5,8 % de la población de 1.8 millones de habitantes, pero igualmente procedieron a boicotear unas elecciones locales en abril que el Gobierno de Pristina decidió llevar a cabo para renovar las autoridades municipales, aunque la participación se ubicó en el 3,4 %. Tras esto se desataron nuevamente eventos de tensiones que exigían la retirada de los alcaldes electos y de las fuerzas especiales kosovares en los edificios de ayuntamientos de los municipios del norte del país.

Las elecciones locales tuvieron lugar solo en los municipios donde las autoridades locales, en su mayoría de origen serbio, decidieron abandonar sus puestos de trabajo estatales en protesta a medidas de Pristina como las que propiciaron la llamada crisis de las matrículas, en las que el Gobierno obliga a los ciudadanos serbokosovares a cambiar las placas de sus coches si fueron expedidas en Belgrado, así como renovar sus documentos de identidad por papeles kosovares.

La crisis de estos últimos días ha sido la más fuerte de la tensión fronteriza en el último año. Este lunes, la KFOR se desplegó entre los agentes kosovares para formar cordones de seguridad alrededor de los ayuntamientos y prevenir enfrentamientos con manifestantes. Todo ocurrió desde que el viernes pasado se registraran al menos una decena de heridos por disturbios y Serbia ordenara a su ejército ponerse en alerta de combate y desplazarse hacia la frontera, una similar decisión que tomó el año pasado.

La Unión Europea, la OTAN y EE UU han criticado en la última semana que las acciones del Gobierno kosovar no ayudan a rebajar las tensiones, sino todo lo contrario, mientras que Pristina acusa a Belgrado de alimentar la escalada. Precisamente los encuentros de los últimos días han despertado nuevos temores de que la situación se vuelva más caótica y regrese el enfrentamiento étnico en el país, medianamente reconocido solo por 100 países de la ONU tras su independencia de Serbia en 2008. @mundiario