Caso Stormy Daniels: Trump acusa a Biden de estar detrás de su posible arresto
El expresidente estadounidense se enfrenta a una imputación penal de la Fiscalía de Nueva York, por supuestamente comprar el silencio de la actriz de cine para adultos.
La tormenta que comenzó el expresidente Donald Trump arrecia. El exmandatario ha acusado al actual inquilino de la Casa Blanca, Joe Biden, de ser responsable de la supuesta orden que terminaría este martes en su arresto, como parte de la investigación fiscal en contra del magnate, por el presunto pago de 130.000 dólares poco antes de las elecciones presidenciales de 2016, para comprar el silencio de la actriz de cine para adultos Stormy Daniels.
El exmandatario difundió el sábado un mensaje en su propia red social, Truth Social, en el que anunció que la oficina del fiscal del distrito de Manhattan estaba preparando una orden de arresto en su contra, que se materializaría con su detención el martes de esta semana, por el supuesto pago irregular a la estrella pornográfica, a través de su abogado personal Michael Cohen, para evitar que se pronunciara acerca de las presuntas relaciones sexuales que mantuvo con Donald Trump hace una década unas semanas antes de las elecciones presidenciales.
Pero el magnate tampoco se ha quedado callado el domingo. Trump ha asegurado que “Biden quiere aparentar que no tiene nada que ver con el asalto a la democracia del fiscal de distrito de Manhattan cuando, de hecho, ha ‘llenado’ la oficina del fiscal de distrito con gente del Departamento de Injusticia, incluido un alto funcionario de ese departamento de D.C. (Distrito de Columbia, capital de EE UU), que en realidad está dirigiendo la caza de brujas de ‘Horseface’”, ha dicho el exmandatario, en referencia al mote que le ha puesto a Daniels, que se traduce literalmente “cara de caballo”.
El expresidente estadounidense ha alegado, además, que un alto cargo del Departamento de Justicia, en referencia al fiscal demócrata Alvin Bragg, está liderando la “caza de brujas” en su contra y que recibe órdenes directas desde Washington D.C., es decir, la Casa Blanca. El propio Braggs, jefe de la Fiscalía de Nueva York, ha asegurado a sus empleados que su oficina no se dejaría “intimidar” por los llamamientos de protestas de Trump en caso de que sea acusado penalmente.
“[Nos aseguraremos] de que se investigue a fondo cualquier amenaza específica o creíble contra la oficina y de que se pongan en marcha las medidas de seguridad adecuadas”, ha añadido el letrado demócrata en un correo electrónico enviado por el fiscal a sus empleados, al que ha tenido acceso Politico.
La Casa Blanca vigilará posibles protestas
Por su parte, la Casa Blanca ha indicado que se mantendrá vigilando las eventuales protestas que puedan surgir a raíz de una posible detención de Trump este martes. “Controlamos siempre la situación lo mejor que podemos. Y obviamente no queremos que haya violencia, desde luego no hasta el extremo de lo que vimos el 6 de enero” de 2021, ha declarado el portavoz del Departamento de Defensa de EE UU, John Kirby, en una conversación con la cadena Fox.
Con su mensaje del sábado, Trump puso patas arriba los círculos políticos y el ecosistema mediático de EE UU. Si llega a ser detenido, se trataría del primer exmandatario que es acusado, imputado penalmente y detenido en la historia del país. No solo es que ningún presidente ha estado procesado por un delito penal, sino que también sería la primera vez que uno de los principales candidatos presidenciales esté acusado penalmente.
Esto podría entorpecer la carrera a las elecciones por la Casa Blanca para 2024, tanto para el equipo de campaña de Trump como para el del presidente Joe Biden, ya que una acusación no garantiza una sentencia. De salir electo por el Partido Republicano en las primarias, Trump muy probablemente se enfrentaría a Biden en una reedición de su disputa presidencial de 2020.
Trump tiene un amplio abanico de causas judiciales abiertas, como la que dirige un fiscal especial por los documentos clasificados hallados sin autorización en su mansión privada de Mar-a-Lago, en Florida; o la que investiga sus supuestas presiones a funcionarios republicanos para revertir los resultados de las elecciones de 2020. Sin embargo, la arista de la investigación por su supuesto encuentro sexual con Daniels, como parte del expediente judicial de la actividad fiscal de la Organización Trump, podría ser la que se convierta en su talón de Aquiles.
Los hechos que podrían provocar su detención se remontan a 2006. Según la acusación, Trump invitó a Daniels a una habitación de hotel en Luisiana, tras un torneo de golf entre famosos. La actriz denunció que allí tuvieron relaciones sexuales, supuestamente después de que el magnate le prometiera ayudarle a dar el salto al estrellato en la pantalla chica, donde el ahora exmandatario se desenvolvía con soltura gracias a sus programas de televisión. @mundiario



