La caída de Podemos: de entrar al primer Gobierno de coalición a quedarse sin ministros
Tras entrar con fuerza en la política española de la mano del movimiento 15-M, la formación Morada ha perdido sus cinco ministerios tras haberse diluido en Sumar.
Podemos, el partido que irrumpió en la escena política española al ritmo del movimiento 15-M, enfrenta un escenario desafiante tras ser excluido del nuevo Gobierno configurado por Pedro Sánchez. A pesar de haber logrado el primer Ejecutivo de coalición en 2020 con una cuota de cinco ministerios, hoy el panorama para los morados es diferente, fuera de La Moncloa, dentro de una plataforma política en la que no quieren estar, con solo cinco diputados en el Congreso y una relación tensa con Yolanda Díaz, actual vicepresidenta segunda.
En una jornada marcada por traspasos de carteras ministeriales, Ione Belarra, la secretaria de Podemos, expresó su descontento, afirmando que Sánchez logró lo que no pudo en 2019: expulsar a Podemos del Gobierno. Belarra subrayó la dificultad del momento, pero aseguró que Podemos persistirá, destacando: "Se ha podido, se puede y os aseguro que se va a poder."
La ausencia de Podemos en el nuevo Ejecutivo es una señal clara de un distanciamiento que se ha gestado en los últimos meses. El partido 'morado' buscaba mantener al menos representación ministerial, proponiendo a Irene Montero al frente de Igualdad, pese a que era un grito a voces que Sánchez deseaba que el PSOE recuperara la cartera después de los desatinos del Gobierno con las rebajas de condenas a agresores sexuales con la ley del ‘sólo sí es sí’ y la división en el seno del movimiento feminista por la ley trans.
Finalmente, Sánchez ha dejado el cargo en manos de Ana Redondo, una figura técnica cuando había anunciado que su nuevo gabinete estaría formado principalmente por un “alto perfil político” para afrontar una bronca investidura. El mensaje es claro, no quiere más líos en Igualdad. Por su parte, la plataforma de Yolanda Díaz, Sumar, excluyó a Podemos de ocupar cualquier cartera, hasta que propusieron nombrar a Nacho Álvarez como ministro de Derechos Sociales, algo que generó descontento y tensiones internas debido a que “los ministros de Podemos los elige Podemos”, y a que la cúpula morada hace rato denunció que sentía que Álvarez ya no representaba los intereses de la formación frente a Sumar. Álvarez, entendiendo que había perdido la confianza de la dirección del partido, renunció a todos sus cargos.
El reto de Podemos en la legislatura
El distanciamiento entre Podemos y Yolanda Díaz se evidenció aún más cuando Belarra admitió que no ha tenido comunicación con Díaz desde las elecciones generales de julio. Podemos, que bajo la marca de Unidas Podemos tuvo cinco ministros en la legislatura anterior, se queda sin representación ministerial en el nuevo Gobierno.
La situación plantea desafíos significativos para Podemos, que busca autonomía política como votaron sus bases la semana pasada, pero descarta romper el grupo parlamentario en el Congreso junto a Sumar, lo que llevaría a sus diputados al grupo mixto, perdería la financiación económica al no tener grupo propio e incluso daría por irremediable su rompimiento con los otros partidos que conforman el espacio a la izquierda del PSOE bajo el paraguas de Sumar. La formación enfrenta una legislatura en la que deberá definir su papel y encontrar su espacio político, tras perder terreno desde su posición como tercera fuerza en 2015.
Este distanciamiento se intensificó en las elecciones del 23J, cuando Díaz diluyó la presencia de Podemos en la lista electoral y rechazó incluir a Irene Montero en posiciones destacadas. La aparente falta de sintonía entre Podemos e Yolanda Díaz plantea interrogantes sobre la dinámica de la coalición en el futuro.
En los últimos meses, Podemos ha mantenido una insistencia infructífera en que Irene Montero continuara como ministra de Igualdad. Montero, quien ha sido objeto de controversias, no seguirá en el cargo, lo que agrega más tensiones a la relación entre Podemos y el nuevo Gobierno. La legislatura se presenta como un periodo crítico para Podemos, que deberá demostrar su utilidad ante la ciudadanía y sortear los desafíos internos y externos que se avecinan. @mundiario


