El acuerdo con la OTAN, una vía para recomponer la coalición tras la crisis del caso Koldo

Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y Lara Hernández, cocoordinadora de Movimiento Sumar. - @larahe
Sumar exige un “reseteo” de la legislatura y abre la puerta a la reconstrucción de la confianza en el Gobierno del PSOE con condiciones claras contra la corrupción y un enfoque social renovado.

El Gobierno de coalición entre PSOE y Sumar atraviesa uno de sus momentos más delicados desde la investidura. El escándalo del caso Koldo, que salpica directamente a dos de los hombres fuertes de Ferraz —los exsecretarios de Organización José Luis Ábalos y Santos Cerdán— ha provocado una crisis política de calado que amenaza con alterar la estabilidad de la legislatura. Sin embargo, en este contexto de tensión, el reciente acuerdo alcanzado por Pedro Sánchez con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en relación al gasto en defensa puede convertirse en una oportunidad para recomponer la alianza con Sumar y restablecer un equilibrio que parecía perdido.

El pacto con la Alianza Atlántica, por el cual España no se ve obligada a alcanzar el umbral del 5 % del PIB en gasto en defensa —bastando, según Moncloa, con el 2,1 %— ha sido recibido con reacciones divididas en la izquierda. Mientras que Podemos ha cargado duramente contra el acuerdo, tachándolo de “tomadura de pelo” y exigiendo incluso la salida de Madrid de la OTAN, Sumar ha adoptado un enfoque más pragmático. La formación liderada por la ministra de Trabajo Yolanda Díaz ha encuadrado el entendimiento con Bruselas dentro de un posible “reseteo” de la legislatura, una oportunidad para que el Ejecutivo de Sánchez recupere la iniciativa política.

El portavoz de Sumar y ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha felicitado al Ejecutivo por su “gran esfuerzo diplomático”, y ha señalado que el rechazo al 5 % de gasto militar es una victoria frente a una propuesta que, a su juicio, era “inaceptable”. Sin embargo, ha dejado claro que su formación no apoya ni siquiera el 2 % actual, reafirmando su posición crítica ante el incremento del gasto en defensa. Con este matiz, Sumar intenta equilibrar su compromiso de gobernabilidad con su identidad política, centrada en el refuerzo del Estado del bienestar y la inversión en políticas sociales.

Más allá del debate presupuestario en defensa, el núcleo del mensaje lanzado por Sumar en las últimas horas apunta a una reactivación de la agenda social y a la regeneración democrática como condiciones indispensables para la continuidad de la legislatura. En este sentido, Urtasun ha lanzado dos exigencias inmediatas al socio mayoritario: el desbloqueo de la Agencia Española de Lucha contra la Corrupción y una reforma del Código Penal para endurecer las penas contra las empresas corruptoras. Estas propuestas, registradas ya en el Congreso, se interpretan como una señal de que Sumar no se conformará con gestos, sino que reclama medidas concretas y verificables.

👉 Las bases militares en territorio español NO pueden formar parte de actividades ilegales y así se lo hemos dicho a la ministra de Defensa. Los derechos humanos se respetan. 🎥 @yolandadiaz.bsky.social

[image or embed]

— Sumar (@movimientosumar.es) 23 de junio de 2025, 14:58

Las exigencias de Sumar para encauzar la legislatura

La vicepresidenta Díaz también ha marcado perfil propio en política exterior, al rechazar el uso de bases militares españolas para operaciones como la respuesta de EE UU a Irán, y ha subrayado que el modelo de seguridad no puede comprometer la soberanía ni desviar recursos de las prioridades sociales. En este marco, el acuerdo alcanzado por Sánchez con la OTAN representa para Sumar una forma de desescalar una potencial crisis diplomática sin ceder completamente al aumento del gasto armamentístico.

Este nuevo equilibrio podría servir como punto de partida para una recomposición del espacio político del Gobierno, siempre y cuando el PSOE dé pasos decididos en la dirección que reclama su socio minoritario. La convocatoria de la comisión de seguimiento de la coalición, cuya fecha de encuentro se espera esta misma semana, será una prueba clave. Díaz ya ha advertido de que esta cita debe marcar un “punto de inflexión” y que no se trata solo de gestionar el desgaste del caso Koldo, sino de relanzar la legislatura con una agenda renovada que priorice la regeneración institucional y el impulso de las políticas públicas.

Sumar se presenta así como una fuerza leal, pero exigente, consciente de su papel determinante en la estabilidad del Ejecutivo. Mientras Podemos opta por una ruptura explícita con el PSOE, la coalición de la izquierda plurinacional intenta capitalizar la situación para reclamar protagonismo, proponiendo un nuevo pacto de gobernabilidad basado en compromisos éticos y sociales. En el fondo, lo que está en juego no es solo la continuidad de una legislatura, sino la viabilidad de un modelo de coalición progresista capaz de resistir los embates de la corrupción y las tensiones internas.

El acuerdo con la OTAN, lejos de representar una rendición ante las exigencias militares, puede convertirse en una herramienta diplomática para contener las fisuras dentro del Ejecutivo. Pero su valor político real dependerá de si Sánchez está dispuesto a acompañarlo de un giro claro hacia el cumplimiento de la agenda pactada con Sumar. Porque solo así será posible pasar página y retomar la senda de una legislatura que, pese a sus convulsiones, sigue teniendo margen de maniobra si hay voluntad política en ambas partes. @mundiario