Estabilidad y continuidad del proyecto europeo

Parlamento Europeo. / RR SS.
Parlamento Europeo. / RR SS.
La creciente fragmentación política y el fortalecimiento de las fuerzas extremas plantean desafíos significativos que deberán ser abordados con urgencia por las fuerzas democráticas y progresistas en toda Europa.
Estabilidad y continuidad del proyecto europeo

Las elecciones al Parlamento Europeo han arrojado un resultado que refleja tanto el ascenso preocupante de los partidos ultranacionalistas como la resistencia firme de los partidos europeístas. A pesar del avance de los euroescépticos en países clave como Alemania, Austria y Francia, las fuerzas tradicionales –Populares, Socialdemócratas, Liberales y Verdes– han obtenido el 64% de los votos, garantizando así la continuidad del proyecto europeo.

En España, el bloque de la derecha ha ganado ligeramente al que apoya a Pedro Sánchez, augurando pocos cambios en el panorama político nacional. El Partido Popular (PP) ha logrado 22 escaños, superando por dos al PSOE, que se mantiene con 20. Esta ligera ventaja amplía a cuatro puntos la diferencia con respecto a las elecciones generales. Aunque Sánchez ha reivindicado al PSOE como “la única opción de gobierno capaz de hacer frente a la ola ultra”, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ve en esta victoria un preludio del cambio de ciclo que espera consolidar en las próximas generales.

El PSOE ha logrado mantenerse gracias a su fortaleza en Cataluña y ha consolidado victorias en Canarias y Navarra, a pesar de su debilidad en Andalucía. Sumar ha conseguido imponerse por la mínima a Podemos, aunque enfrenta una nueva crisis interna. En contraste, Ciudadanos ha desaparecido del panorama europeo, reflejando su continuo declive.

El panorama en Cataluña ha mostrado un retroceso del independentismo, con Junts y Esquerra perdiendo casi un millón de votos, dejando a Toni Comín como el único diputado europeo del partido de Puigdemont. En Euskadi, Bildu ha logrado consolidarse como la fuerza dominante.

Disolución de la Asamblea Nacional en Francia

La situación en Francia ha sido particularmente dramática. Tras la victoria arrolladora de Marine Le Pen en las elecciones europeas, el presidente Emmanuel Macron ha anunciado la disolución de la Asamblea Nacional y ha convocado elecciones legislativas anticipadas. Este movimiento subraya la gravedad del desafío que representan las fuerzas ultranacionalistas para la estabilidad política en Francia.

En Alemania, los democristianos de la CDU han ganado con el 30% de los votos, mientras que los ultras de Alternativa para Alemania (AfD) se han consolidado como la segunda fuerza con un 16,2%, superando a los socialdemócratas del SPD y a los verdes. Este resultado plantea serias preguntas sobre el futuro del gobierno del canciller Olaf Scholz, del SPD.

En otros lugares de Europa, la ultraderecha ha experimentado resultados mixtos. En Italia, la primera ministra Giorgia Meloni ha logrado una victoria que refuerza su posición como la voz principal de la extrema derecha en la UE. Sin embargo, la oposición del Partido Democrático ha obtenido un buen resultado bajo el liderazgo de Elly Schlein. En Hungría, el primer ministro Viktor Orbán ha experimentado una victoria amarga con una pérdida de apoyos y la irrupción de Péter Magyar, un disidente de Fidesz, que ha conseguido siete eurodiputados.

En Polonia, el primer ministro Donald Tusk ha celebrado una victoria que refuerza su poder al superar a los ultraconservadores. Portugal ha visto un empate entre socialistas y conservadores, con una notable pérdida de fuerza de la ultraderecha, a pesar de la entrada de Chega en el Parlamento.

Los Países Bajos han sido testigos de una competición cerrada, con socialdemócratas y verdes ganando, pero con Geert Wilders, líder ultraderechista, pisándoles los talones. En España, la irrupción del partido ultra Se Acabó La Fiesta, liderado por Alvise Pérez, ha frenado el ascenso de Vox, que aún así ha logrado dos escaños más.

¿Conclusión? Aunque los partidos ultranacionalistas han sacudido el escenario europeo, los partidos europeístas han logrado retener la mayoría en la Eurocámara. Este equilibrio es crucial para la estabilidad y continuidad del proyecto europeo. Sin embargo, la creciente fragmentación política y el fortalecimiento de las fuerzas extremas plantean desafíos significativos que deberán ser abordados con urgencia por las fuerzas democráticas y progresistas en toda Europa. @mundiario

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