Tejer, bordar y resolver rompecabezas: el secreto para un cerebro activo
En un tiempo donde la tecnología y las redes sociales dominan gran parte del ocio, los llamados "pasatiempos de abuela" están demostrando ser una herramienta valiosa para el bienestar mental. Actividades como el bordado, la jardinería, los crucigramas y los rompecabezas no solo evocan nostalgia, sino que también tienen un impacto positivo en la salud mental y emocional.
Diversos estudios han revelado que estas prácticas favorecen la concentración, mejoran la coordinación y refuerzan la memoria, lo que puede ayudar a prevenir el deterioro cognitivo con el paso de los años. Según un informe de la Asociación Americana de Psicología, los hobbies que requieren precisión y repetición generan un estado de relajación similar a la meditación, reduciendo significativamente los niveles de ansiedad y estrés.
Además, estos pasatiempos ofrecen una sensación de logro y propósito, lo que puede ser clave para el bienestar emocional. "Cuando una persona completa un bordado o resuelve un crucigrama difícil, se activan los circuitos de recompensa en el cerebro, lo que genera satisfacción y refuerza la motivación", explican neurólogos.
Beneficios similares
Si bien estas actividades pueden considerarse tradicionales, su popularidad está creciendo entre todas las edades, especialmente en tiempos de incertidumbre. Plataformas como TikTok e Instagram han contribuido a la revitalización de estos pasatiempos, con jóvenes compartiendo sus avances en tejido o mostrando los beneficios de la jardinería urbana.
Los expertos advierten, sin embargo, que estos pasatiempos no deben verse como la única forma de cuidar la salud mental. Otras actividades como el ejercicio, la lectura o incluso los videojuegos pueden ofrecer beneficios similares. No obstante, en un mundo donde el ritmo acelerado muchas veces lleva al agotamiento mental, retomar estas prácticas puede ser una forma efectiva y accesible de encontrar equilibrio y bienestar. @mundiario

