La otra cara de la sobreexposición: las redes sociales están causando depresión

Puede que las influecers se encarguen de mostrar vidas de ensueño en Instagram, pero lo que parece el paraíso, puede terminar convirtiéndose en el peor de los infiernos.

Mujer usando su móvil. Freejpg.
Mujer usando su móvil. / Freejpg.

Con la llegada de la tecnología, la generación millennial se ha beneficiado con creces para emprender sus propios rumbos y negocios. Entre tantos, están los llamados influencers que muestran su día a día a través de las redes. En gran parte, ellos basan su trabajo en conseguir seguidores y amasar fortunas con las publicaciones diarias que realizan. Todo en sus vidas parece perfecto, pero existe otra cara más oscura de tanta sobreexposición.

La bloguer Aimee Song expresó recientemente lo siguiente: "Lo más complicado de ser bloguera o mostrar mi vida es fingir que siempre estoy contenta. A veces me siento tan triste y rota por dentro… Sobre todo últimamente, cuando pienso que la vida de la gente parece perfecta, pero luego me doy cuenta de que probablemente eso es lo que piensen todos de la mía".

Aimee cuenta con 4,5 millones de seguidores y es la última víctima de la sobreexposición que le ha terminado causando una tristeza interior. Constantemente la boguera se siente obligada a compartir retazos de su vida que tienen que parecer perfectos para complacer a sus seguidores y a las marcas que promociona. Pero vayamos a la realidad, la vida de nadie es perfecta y tener que aparentar todos los días que si lo es, resulta agotador, estresante y hace que las personas sufran de ansiedad.

Abusar de las redes puede hacer que las personas terminen deprimidas y exhaustas del mundo. La presión mediática que reciben es terrible y todo se torna a peor cuando tomamos en cuenta que la mayoría de los influencers son jóvenes y que con tan cortas edades, ya están hartos de la vida.

Nervios y frustraciones controlan las vidas de las personas que se conectan sin parar a las redes, por eso, es importante que sepan darse un descanso y apartarse del mundo digital para darle un respiro al cerebro. El detox digital, es algo que muchas celebridades empezaron a practicar porque aseguraron que estaban obsesionadas con su imagen en las redes y que eso les causaba estrés por los continuos enfrentamientos a los comentarios negativos de muchos de sus seguidores.

Más allá de los influecers y las celebridades, también se encuentran las personas que están obsesionadas con las redes y que revisan a cada rato sus cuentas, le dan “me gusta” a cada publicación sin parar o hacen lo que sea para obtener más seguidores. Si eres de estas personas, tómate unos minutos para ti mismo, apártate de la tecnología, busca otros entretenimientos y en caso de no lograrlo, busca ayuda profesional.

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