Sobre el seguro del automóvil
Todos sabemos que el seguro del coche es obligatorio. Pero como algo cotidiano, a veces, no le damos importancia a pequeños fallos a la hora de aportar datos y en la concreción del contrato de seguros.
Básico es tener la matrícula correctamente, ya que un pequeño fallo administrativo puede significar tener una matrícula asegurada que no es la nuestra y, por tanto, nosotros hacer frente al pago de una matrícula que no es la correcta.
Por supuesto, son errores administrativos o simplemente las prisas por aportar los datos y no aportar la documentación de los vehículos, ya que en muchas ocasiones se hace por teléfono y la pronunciación no es del todo correcta o el que escucha no entiende bien alguna letra o número.
Las ITV son fundamentales en estos casos en la corrección de estos errores ya que el cliente muchas veces recibe el contrato y no lo verifica. En estas ITVs solicitan bien la póliza, recibo o certificado de aseguramiento del vehículo, para realizar la inspección técnica del mismo.
El tomador de la póliza, que en definitiva es la persona que tiene los derechos y deberes de la póliza, debe verificar cuando recibe el contrato que todos sus datos están bien, así como el domicilio, email y teléfono, ya que hoy en día con las nuevas tecnologías las compañías de seguro están haciendo firmar las pólizas, bien por correo electrónico o bien a través de una firma del móvil. Algo completamente válido pero que en muchas ocasiones el cliente los realiza sin leer lo que está firmando persistiendo ese error en la compañía aseguradora.
Está claro que esos errores podemos subsanarlos inmediatamente entregando esa documentación o advirtiendo a nuestro corredor o mediador de seguros por el canal que hayamos elegido para contactar: teléfono, whatsapp, visita, correo electrónico, etc.
Por lo que a nuestros lectores les invitamos a revisar sus contratos; ya que hoy en día las bases de datos reflejan todo aquello que se haya contratado y si por una causa de este estilo nuestra matrícula no es correcta, no figuramos en la base de datos con lo cual podemos recibir una multa a pesar de no haber circulado o no haber hecho algún tipo de negligencia en la carretera puesto que la Dirección General de Tráfico muchas veces, cruza esta base de datos para saber qué vehículos están circulando sin seguro. Aunque realmente no circulen y estén guardados en un garaje cogiendo polvo.
Aprovechando la oportunidad para recordar a todo aquel que tenga un vehículo a motor, aunque no lo coja, que tiene la obligación de tener al menos un seguro básico de responsabilidad civil y mantenerlo siempre y en todo momento asegurado, circule con él o no. Y obligación de estar al tanto de los vencimientos y, por consiguiente, de los pagos, las renovaciones, que por la tácita, realizan las entidades aseguradoras a través de la forma de pago que hayamos elegido.
De la misma manera tenemos que tener en cuenta que si adquirimos extras en la compra de los vehículos o accesorios, deberemos de hacerlo constar en el contrato, ya que para ciertas garantías como el robo e incendio junto con el todo riesgo o pérdida total, podrían no quedar contemplados si no constan bien especificados en las condiciones particulares.
Un buen hábito es dejar en la guantera del coche la póliza con el teléfono de asistencia en carretera bien visible, para en caso de necesidad encontrarlo lo antes posible. Aunque hoy en día con el uso de internet podemos conseguirlos a través de las páginas webs siempre que sepamos la compañía de seguros con la que contratamos, cosa que en muchas ocasiones tampoco recordamos.
Importante si circulamos con remolque hacerlo constar y tener clara la garantía de asistencia sí son remolques especiales sobre todo los de gran longitud.
E intentar siempre realizar estos contratos a través de algún agente o mediador de seguros. Siempre que haya alguna persona que defienda nuestros intereses ante la compañía y no nos encontremos solos ante una operadora telefónica o una ventanilla bancaria. @mundiario


