Trump reafirma su plan para Gaza y defiende la entrega del territorio a EE UU
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a defender su plan para Gaza, en el que plantea que Israel entregue la Franja a Washington una vez concluya la guerra. A través de su red social, Truth Social, Trump ha insistido en que su propuesta garantizaría la estabilidad de la región y permitiría transformar el enclave en un “desarrollo espectacular”, sin necesidad de desplegar tropas estadounidenses en el terreno.
El plan, que ha generado una ola de críticas a nivel internacional, incluye la reubicación de los palestinos en otras zonas del mundo, lo que organizaciones como Human Rights Watch (HRW) han calificado de “limpieza étnica”. Paralelamente, el Gobierno israelí ha comenzado a diseñar un plan para facilitar la “salida voluntaria” de los habitantes de Gaza y ha sugerido que países como España, Irlanda y Noruega acojan a los desplazados. Sin embargo, el Ejecutivo español ha rechazado con firmeza esta propuesta, recordando que “la tierra de los gazatíes es Gaza” y que debe formar parte de un futuro Estado palestino.
Un plan polémico que busca transformar Gaza
Trump ha detallado en su publicación que, tras la guerra, Israel entregará la Franja de Gaza a EE UU, lo que permitirá desarrollar un ambicioso proyecto de reconstrucción. Según el expresidente, se trabajará con equipos internacionales para convertir el enclave en un próspero centro económico y turístico. Además, ha asegurado que los palestinos serán reubicados en “comunidades mucho más seguras y hermosas”, aunque no ha especificado en qué países ni bajo qué condiciones.
“Los palestinos tendrán la oportunidad de vivir en lugares modernos y seguros. La estabilidad reinará en la región y no será necesaria la presencia de tropas estadounidenses”, ha afirmado Trump.
El plan de Trump ha sido bien recibido por el Gobierno israelí, especialmente por el ala más conservadora del ejecutivo de Benjamin Netanyahu. El ministro de Defensa, Israel Katz, ha ordenado al ejército diseñar una estrategia para facilitar la salida de los gazatíes que deseen emigrar. Katz ha defendido que muchos palestinos estarían dispuestos a abandonar el enclave y ha acusado a Hamás de utilizarlos como “escudos humanos”.
Dentro de este marco, Israel ha instado a varios países críticos con su ofensiva militar en Gaza a acoger a los desplazados. España, Irlanda y Noruega han sido señalados como posibles destinos, una propuesta que ha sido calificada como una “prueba de hipocresía” en caso de ser rechazada.
El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, ha rechazado de manera contundente la sugerencia de Israel. “La tierra de los palestinos gazatíes es Gaza y Gaza debe formar parte del futuro Estado palestino”, ha declarado Albares, subrayando que el Gobierno español no participará en ningún debate sobre el desplazamiento forzado de la población palestina.
El ministro ha recordado que España ha demostrado su solidaridad con los palestinos acogiendo a personas con necesidades urgentes, como niños enfermos y víctimas de la guerra, pero ha insistido en que la solución no es expulsar a la población de su territorio. “Nadie debe entrar en el debate de dónde deben ir los gazatíes porque su tierra es Gaza”, ha afirmado.
HRW denuncia una posible “limpieza étnica”
La organización Human Rights Watch ha advertido que la propuesta de Trump podría constituir un crimen contra la humanidad. Según HRW, la destrucción de Gaza forma parte de una estrategia premeditada para hacer la Franja inhabitable y forzar el desplazamiento de su población.
Lama Fakih, directora de HRW para Oriente Próximo y el norte de África, ha señalado que este plan convertiría a EE UU. en responsable directo de las atrocidades cometidas en Gaza. “Estados Unidos pasaría de ser cómplice de los crímenes de guerra de Israel a convertirse en responsable de nuevas violaciones de los derechos humanos”, ha alertado.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha mostrado su respaldo a la idea de permitir la salida de los palestinos de Gaza. En una entrevista con Fox News, Netanyahu ha asegurado que no ve “nada de malo” en la propuesta y ha sugerido que debería ser considerada como una alternativa viable.
El líder israelí ha evitado referirse al posible retorno de los desplazados, limitándose a señalar que la reconstrucción de Gaza debe realizarse bajo nuevas condiciones. “Es la primera idea sensata que he escuchado”, ha declarado, insinuando que su Gobierno está dispuesto a explorar la propuesta de Trump.
El plan de Trump, respaldado por Israel y criticado por la comunidad internacional, añade una nueva dimensión a la crisis humanitaria en Gaza. La reubicación forzosa de la población palestina ha sido condenada por numerosos países y organizaciones de derechos humanos, que advierten sobre el peligro de convertir la guerra en una herramienta para redibujar el mapa geopolítico de Oriente Próximo.
Mientras tanto, la ofensiva israelí continúa dejando un rastro de destrucción en la Franja, con más de 47.000 muertos, en su mayoría mujeres y niños. En este contexto, la propuesta de entregar Gaza a EE UU y expulsar a su población no solo aviva el conflicto, sino que también plantea serias cuestiones sobre el futuro de la región y los derechos del pueblo palestino. @mundiario



