La UE responde en voz baja a la amenaza de Trump de tomar el control de Gaza

La respuesta moderada de Bruselas se da en un contexto de tensión con Washington, ya que los Veintisiete también enfrentan la amenaza de aranceles a productos europeos y buscan evitar una guerra comercial.
António Costa, presidente del Consejo Europeo. / Consejo Europeo.
António Costa, presidente del Consejo Europeo. / Consejo Europeo

Las recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la posibilidad de tomar el control de la Franja de Gaza y desplazar forzosamente a su población han provocado una ola de reacciones internacionales. Sin embargo, la Unión Europea (UE) ha respondido con cautela a una de las posturas más duras emitidas por Trump desde el inicio de su segundo mandato.

“Tomamos nota de los comentarios del presidente Trump”, señaló un portavoz comunitario este miércoles, reiterando el compromiso de la UE con la solución de los dos Estados como única vía viable para una paz duradera entre israelíes y palestinos. “Gaza es parte integral del futuro Estado palestino”, afirmó.

La respuesta moderada de Bruselas se da en un contexto de tensión con Washington, ya que la UE también enfrenta la amenaza de aranceles a productos europeos y busca evitar una guerra comercial con Estados Unidos, pese a la presión internacional y a la condena de organismos como la ONU.

Bruselas ha tardado varias horas en pronunciarse sobre las controvertidas declaraciones del mandatario republicano. La postura calculada refleja la estrategia de la UE de no reaccionar inmediatamente a cada comentario de Trump, según fuentes comunitarias.

España, Alemania y Francia rechazan el plan

Antes de que Trump lanzara su amenaza sobre Gaza, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, reafirmó la postura europea sobre la soberanía internacional durante una reunión de embajadores. En su discurso, Costa enfatizó el apoyo a la soberanía y la integridad territorial en Groenlandia —otro territorio codiciado por Trump—, Ucrania y Oriente Próximo. Sin embargo, la tibieza de la UE ante la situación en Gaza contrasta con las rápidas y contundentes reacciones de varios de sus Estados miembros.

Países como España y Alemania han sido especialmente críticos con las declaraciones de Trump. “Gaza es la tierra de los palestinos gazatíes. Deben seguir en Gaza porque Gaza es parte del futuro Estado palestino por el que España apuesta, que tiene que convivir garantizando seguridad y prosperidad al Estado de Israel”, afirmó el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares.

Por su parte, la ministra de Exteriores alemana, Annalena Baerbock, calificó el plan de Trump como “inaceptable” y advirtió que vulnera el derecho internacional. “Gaza, así como Cisjordania y Jerusalén Este, pertenece a los palestinos”, declaró.

Francia también condenó el plan del presidente estadounidense, argumentando que el desplazamiento forzoso de la población palestina constituiría “una grave violación del derecho internacional y un obstáculo para la solución de los dos Estados”. Según el Ministerio de Exteriores francés, “el futuro de Gaza no debe depender del control de un tercer Estado, sino integrarse dentro del futuro Estado palestino bajo la Autoridad Palestina”.

La situación en Gaza divide a la UE

La idea de trasladar a los habitantes de Gaza no es nueva. A finales de 2023, el Gobierno israelí de Benjamín Netanyahu ya propuso reubicar a decenas de miles de palestinos en la península del Sinaí, en Egipto. Según fuentes diplomáticas, Israel exploró la posibilidad de que la UE apoyara financieramente a los refugiados y presionara a Egipto para aceptar el plan, algo que fue rechazado tajantemente tanto por El Cairo como por varios Estados miembros europeos.

La guerra entre Israel y Hamás, desatada tras los atentados terroristas que Hamás perpetró el 7 de octubre de 2023 matando a 1.200 personas y secuestrando a otras 250, ha sido uno de los temas más divisivos dentro de la UE. Mientras que países como España e Irlanda han condenado la campaña militar del Gobierno de Netanyahu, otras naciones como Austria, Hungría y la República Checa han evitado criticar a Israel con dureza. La declaración de la UE en favor de un alto el fuego tardó meses en concretarse, y en su lugar se apostó inicialmente por “pausas humanitarias”.

La respuesta moderada de Bruselas a la nueva polémica de Trump pone de manifiesto la fragilidad de la postura europea en Oriente Próximo. A medida que la tensión en la región aumenta, la comunidad internacional seguirá de cerca las próximas acciones tanto de Washington como de la UE en este conflicto. @mundiario

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