Trump presiona a Ucrania con más exigencias por sus minerales: ¿podrá Kiev asumir el pacto?

Washington exige el control de la mitad de los ingresos por los recursos naturales e infraestructuras claves, la devolución de la ayuda militar con intereses y deja por fuera las garantías de seguridad para disuadir a Rusia.

Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania. / @ZelenskyyUa.
Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania. / @ZelenskyyUa.

La administración de Donald Trump ha reavivado las tensiones con Ucrania al presentar un nuevo borrador para acuerdo que pretende firmar para hacerse con los tierras raras, minerales estratégicos e hidrocarburos del subsuelo ucraniano. Este pacto, en negociación desde hace meses, estipula que Estados Unidos recibiría el 50 % de los ingresos generados por la explotación de los recursos naturales ucranianos, incluyendo infraestructuras clave como minas, puertos y líneas ferroviarias.

Sin embargo, la propuesta enviada este viernes desde Washington ha generado una fuerte reacción en Kiev, ya que introduce condiciones consideradas inaceptables por el Gobierno de Volodímir Zelenski, entre muchas razones, porque podrían vulnerar la Constitución ucraniana e incluso hacer descarrilar el camino a la adhesión a la Unión Europea.

Según fuentes oficiales, la nueva versión del acuerdo no solo modifica términos previamente discutidos, sino que también recupera una cláusula altamente controvertida: la devolución de toda la ayuda financiera y militar que EE UU ha otorgado a Ucrania desde el inicio de la invasión rusa en 2022. Se estima que esta cifra ronda los 111.000 millones de euros, según datos del Ejecutivo ucraniano y que han sido corroborados por organismos internacionales, según recoge El País. Este requisito podría poner en peligro la estabilidad económica de Ucrania en un momento crítico del conflicto.

El documento llega apenas un mes después de que se cancelara la firma de un tratado de cooperación económica en la Casa Blanca. La suspensión de aquel acuerdo se produjo tras una discusión pública entre Trump y Zelenski en el Despacho Oval, lo que evidenció las crecientes diferencias entre ambos gobiernos.

En un intento por reencauzar las negociaciones, el 26 de febrero ambas partes parecieron alcanzar un consenso preliminar. La exigencia de que Ucrania devolviera el dinero recibido por concepto de ayuda fue eliminada del texto, y en su lugar se acordó la creación de un fondo conjunto, gestionado por EE UU, que administraría la mitad de los ingresos provenientes de la explotación de recursos naturales ucranianos. Sin embargo, el nuevo borrador de la Casa Blanca vuelve a plantear exigencias que, según Zelenski, serían inasumibles e inviables.

Condiciones que ponen en riesgo la soberanía de Ucrania

El documento enviado por el Departamento del Tesoro, liderado por Scott Bessent, estipula que EE UU tendrá control mayoritario sobre activos estatales considerados estratégicos, una disposición que podría violar la legislación ucraniana y entrar en conflicto con las normativas de la UE, de la cual Ucrania es candidato a miembro. Además, Washington se reservaría el derecho de veto sobre la participación de empresas extranjeras en el sector minero ucraniano, limitando potenciales inversiones de países aliados en la reconstrucción de la economía del país.

Otro aspecto problemático es la imposición de condiciones financieras que podrían afectar gravemente las arcas de Kiev. EE UU no solo exige que el Estado ucraniano invierta en el fondo conjunto una cantidad equivalente a toda la asistencia recibida, sino que también impone un interés del 4 % anual sobre cualquier retraso en dichos pagos. Esta disposición refuerza la percepción de que la administración Trump busca transformar la relación bilateral en una transacción puramente comercial, con escaso margen para el apoyo político o estratégico.

Además, la mayor exigencia ucraniana sigue sin verse reflejada en el documento: garantías de seguridad concretas que ayuden a disuadir a Rusia de volver a atacar en un futuro. Estas peticiones, que son el origen del acuerdo que Kiev se ha visto arrastrado a firmar con Washington, Trump las ha preferido tratar por separado, según la prensa estadounidense.

Las pocas concesiones de Washington

A pesar de estas duras condiciones, el borrador contiene dos elementos que podrían interpretarse como una concesión por parte de Trump. En primer lugar, el documento deja abierta la posibilidad de determinar en un futuro anexo la cantidad exacta que Ucrania deberá devolver a EE UU, en lugar de exigir inmediatamente los 462.000 millones de euros que el expresidente reclamaba como supuestos gastos en ayuda a Kiev, aunque la cifra que alegan Kiev y Bruselas es cinco veces inferior.

En segundo lugar, la Casa Blanca ha decidido excluir del acuerdo el traspaso del control de las centrales nucleares ucranianas a empresas estadounidenses, una medida que había sido explorada previamente por la administración de Trump.

Más allá del acuerdo minero, la mayor preocupación de Zelenski es el posible cambio en la política de EE UU hacia Rusia. Según el mandatario ucraniano, la administración Trump podría estar considerando reducir la presión sobre Moscú y aceptar algunas de las exigencias del Kremlin, como el levantamiento de sanciones económicas y financieras. Esta concesión podría debilitar la posición de Ucrania en las negociaciones para un alto el fuego y afectar su capacidad para mantener la integridad territorial.

El endurecimiento de la postura de Trump plantea serias dudas sobre la continuidad del apoyo estadounidense a Ucrania en el mediano plazo. Si bien la Casa Blanca insiste en que el nuevo acuerdo está diseñado para fomentar la autosuficiencia económica ucraniana, en Kiev se percibe como un intento de explotar la vulnerabilidad del país en medio del conflicto. @mundiario

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