Ucrania acusa a Putin de ganar tiempo para continuar con su ofensiva militar
Las autoridades ucranianas han expresado su escepticismo ante las recientes declaraciones de Vladímir Putin sobre aceptar un posible alto el fuego limitado y aseguran que el Kremlin solo busca ganar tiempo para reforzar su ofensiva en el campo de batalla. Así lo ha manifestado el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien considera que el líder ruso no tiene intención de alcanzar un acuerdo de paz real y solo pretende condicionar las negociaciones a la suspensión de la ayuda militar occidental a Kiev.
La postura de Ucrania se refuerza con los movimientos detectados en el frente de combate en los últimos días, donde las tropas rusas han intensificado sus ataques en varias zonas estratégicas. Según las fuentes militares ucranianas, Moscú ha comenzado a activar nuevos frentes en un intento por ganar más territorio antes de cualquier posible negociación.
La semana pasada, el Gobierno de Zelenski aceptó la propuesta de tregua planteada inicialmente por Estados Unidos, que contemplaba un alto el fuego total por 30 días en tierra, mar y aire. Sin embargo, Putin solo accedió a una pausa temporal en los ataques contra infraestructuras energéticas y a estudiar la posibilidad de abrir rutas comerciales en el mar Negro. Más allá de estas concesiones limitadas, el mandatario ruso dejó claro que cualquier negociación más amplia dependería de la suspensión total de la ayuda militar occidental a Ucrania, una condición que Kiev y sus aliados europeos consideran inaceptable.
En respuesta, Zelenski reafirmó su compromiso con el alto el fuego en infraestructuras energéticas, pero subrayó la necesidad de establecer mecanismos claros para garantizar que Rusia cumpla con sus compromisos. En un comunicado emitido tras su conversación con el presidente de EE UU, Donald Trump, el mandatario ucraniano evitó confrontaciones directas con Moscú y optó por un tono conciliador, buscando fortalecer su relación con Washington.
A pesar de su disposición a discutir ciertos términos de una tregua, Ucrania ha dejado claro que no aceptará las condiciones impuestas por el Kremlin. Andrii Yermak, jefe de la oficina presidencial ucraniana, subrayó tres puntos innegociables: el rechazo a la neutralidad de Ucrania, lo que implicaría renunciar a la posibilidad de unirse a la OTAN; el mantenimiento de la capacidad defensiva del país, sin restricciones impuestas por Rusia; y la negativa a reconocer la soberanía rusa sobre los territorios ocupados, incluyendo Crimea y las zonas controladas en Donetsk y Lugansk.Estos puntos reflejan la postura firme de Kiev frente a cualquier acuerdo que implique concesiones severas a Moscú que perjudiquen gravemente su soberanía y autonomía, especialmente después de más de dos años de conflicto y miles de bajas civiles y militares.
Putin, por su parte, ha insistido en que cualquier negociación a gran escala debe comenzar con el fin del apoyo militar occidental a Ucrania. Sin embargo, tanto la Unión Europea como el Reino Unido han rechazado esta condición y han reiterado su compromiso con la defensa de Kiev.
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, confirmó que la interrupción de la asistencia militar occidental fue uno de los temas clave en la reciente conversación telefónica entre Trump y Putin. Además, adelantó que este será un punto central en cualquier negociación futura entre Moscú y Washington.
Rusia intensifica su ofensiva en el frente de batalla
Mientras continúan las discusiones diplomáticas, sobre el terreno, las fuerzas rusas han aumentado la presión en varios puntos estratégicos del frente. Según el Estado Mayor ucraniano, el ejército ruso ha intensificado sus ataques en la región de Oríjiv, en el sur de Ucrania. También se han reportado varios enfrentamientos en Donetsk, con avances rusos hacia Chasiv Yar, Toretsk, Pokrovsk y Velyka Novosilka.
Asimismo, se han registrado más avances rusos en la provincia de Járkov, con ataques reforzados en Kupiansk y otras localidades cercanas. Además, informes militares indican que Rusia está ampliando su ofensiva en la frontera con la provincia ucraniana de Sumi, lo que podría representar una nueva amenaza de invasión en el noreste del país.
Expertos en geopolítica consideran que la estrategia de Putin es clara: prolongar el conflicto mientras fortalece su posición en el campo de batalla y buscar dividir a los aliados de Ucrania. Vadim Triukhan, diplomático y analista militar ucraniano, sostiene que "Putin le ha ganado la partida a Trump al mantener a Rusia en una posición ofensiva y excluir a Europa de las negociaciones clave".
Según el Instituto para el Estudio de la Guerra (IWS), Rusia podría aprovechar los ataques en las regiones que las fuerzas rusas no ocupan en su totalidad para fabricar justificaciones para las demandas de que Ucrania ceda territorio adicional. @mundiario


