Trump busca calmar la controversia tras el insulto a Puerto Rico, pero no ofrece disculpas
La reciente polémica desatada por los comentarios del comediante Tony Hinchcliffe en un mitin de Donald Trump en Nueva York continúa generando repercusiones. Hinchcliffe se refirió a Puerto Rico como una “isla de basura flotante”, lo que ha ocasionado indignación entre la comunidad puertorriqueña y sus simpatizantes. A raíz de este incidente, el exmandatario Trump ha intentado suavizar la situación con declaraciones enfáticas de apoyo hacia los puertorriqueños, afirmando que “nadie ama más a los puertorriqueños más de lo que hago yo, nadie”.
El comentario de Hinchcliffe no solo ha causado revuelo entre los demócratas, sino también entre muchos republicanos que ven en Puerto Rico y su diáspora en Estados Unidos un bloque de votantes clave. Durante el evento, Hinchcliffe también hizo comentarios despectivos hacia otras minorías, algo que Trump calificó como un “festival de amor” sin expresar remordimientos ni disculpas por las palabras del comediante, que se presentó en su evento, bajo el permiso de su campaña electoral. Aunque Trump insistió en que Hinchcliffe es un humorista y no representa oficialmente a su campaña, sus declaraciones fueron vistas como insuficientes para contrarrestar la indignación provocada.
En una entrevista con Fox News, Trump buscó minimizar el impacto del incidente y defendió la participación de los humoristas en eventos políticos, citó a su equipo de campaña y argumentó que esos comentarios no representan al partido. “Pusieron a un humorista, algo que todo el mundo hace. Sacas a comediantes, no los vetas, no es culpa de nadie, pero alguien dijo algunas cosas malas. Ahora lo que han hecho es tomar a alguien que no tiene nada que ver con el partido ni con nosotros, que dijo algo, y tratan de hacer un gran escándalo”,, afirmó Trump en defensa de Hinchcliffe.
En un esfuerzo adicional por suavizar las tensiones, Trump asistió a dos eventos en Pensilvania junto a la senadora honorífica puertorriqueña Zoraida Buxo, quien le expresó su respaldo públicamente. En Allentown, una ciudad con gran población latina, Buxo subió al escenario junto a Trump para reafirmar su apoyo y enfatizar la importancia de que vuelva a ocupar la presidencia. “El pueblo de Puerto Rico confía en él, tiene grandes esperanzas, como muchos estadounidenses. Necesitamos a este hombre de vuelta en la Casa Blanca. Necesitamos que este hombre sea nuestro comandante en jefe. Él nos hará sentir seguros y nos protegerá" expresó Buxo.
Durante su discurso en Allentown, Trump resaltó su supuesto apoyo a los latinos y puertorriqueños, afirmando haber hecho “más por Puerto Rico que cualquier presidente”. Recordó haber enviado ayuda tras el huracán María, aunque esa misma ayuda fue retrasada y también es recordado por arrojar rollos de papel higiénico a la multitud en 2017, un gesto ampliamente criticado y que generó rechazo en la comunidad puertorriqueña.
La situación se intensificó cuando el presidente Joe Biden emitió una respuesta indirecta al incidente, calificando la retórica en el mitin de Trump como “basura”. La expresión causó controversia en el campo republicano, que la interpretó como un insulto hacia los seguidores de Trump. Durante el mitin en Allentown, Trump criticó las palabras de Biden, defendiendo a sus seguidores y exigiendo una disculpa pública. “No somos basura, somos patriotas que aman a Estados Unidos”, expresó Trump, recordando un incidente similar en el que Hillary Clinton se refirió a sus seguidores como “deplorables” durante la campaña de 2016.
Ante la reacción de los republicanos, Biden buscó aclarar su comentario, señalando que se refería específicamente a la retórica despectiva hacia Puerto Rico en el evento y no a los votantes de Trump. A través de un mensaje en redes sociales, Biden explicó que se refería a los insultos vertidos en el mitin y que estos no reflejan los valores estadounidenses. Sin embargo, la confusa respuesta inicial del presidente ha sido vista como un obstáculo para la imagen de unidad que la candidata demócrata buscaba proyectar en un evento en Washington.
PRESIDENT TRUMP: I am so proud that we are getting support from Latinos like never before—nobody loves our Latino community and Puerto Rican community more than I do.
— Trump War Room (@TrumpWarRoom) October 30, 2024
I’ve done more for Puerto Rico than any other president—I provided historic funding and the Hospital Ship when… pic.twitter.com/Jiut4XLej4
La controversia subraya la importancia de Puerto Rico en el contexto político estadounidense, especialmente en estados clave como Pensilvania, donde residen cerca de medio millón de puertorriqueños. Su influencia como electorado puede ser determinante en el resultado electoral, algo que tanto demócratas como republicanos han tenido en cuenta en sus recientes campañas. Los comentarios de Hinchcliffe y la respuesta de Trump han puesto en el centro de atención las relaciones entre Puerto Rico y el gobierno federal, un tema que sigue generando debate y preocupación entre los puertorriqueños ante los tratos desiguales.
Las declaraciones de Trump y el respaldo de figuras latinas de su entorno buscan reforzar su apoyo en esta comunidad, mientras enfrenta críticas por su historial y por declaraciones pasadas sobre Puerto Rico. La imagen del expresidente lanzando rollos de papel higiénico en 2017 sigue presente, y sus esfuerzos por reivindicar su apoyo a la isla y a la comunidad latina enfrentan escepticismo entre los votantes puertorriqueños que tuvieron que salir de la isla tras la desastrosa recuperación del territorio al huracán María.@mundiario

