Tres escenarios posibles en Venezuela: sucesión, transición o ruptura

La acción militar de Estados Unidos y la incertidumbre sobre el paradero de Nicolás Maduro han abierto un escenario inédito en Venezuela, donde el futuro inmediato del poder oscila entre una sucesión constitucional, una transición liderada por la oposición o un posible quiebre interno dentro de las Fuerzas Armadas.
Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela; Diosdado Cabello, ministro de Interior; y Vladímir Padrino López, exministro de Defensa. / RR SS.
Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela; Diosdado Cabello, ministro de Interior; y Vladímir Padrino López, ministro de Defensa. / RR SS.

El panorama político venezolano ha entrado en una fase de máxima incertidumbre tras la operación estadounidense y la falta de información oficial sobre el destino del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores. La vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, ha reconocido públicamente que el Gobierno desconoce el paradero del jefe del Estado, una afirmación que ha incrementado la tensión institucional y las especulaciones sobre el rumbo del país.

De acuerdo con la Constitución venezolana, la salida del presidente —si se declara su “ausencia absoluta”— activaría de forma automática el mecanismo de sucesión previsto en el artículo 233. En ese escenario, la vicepresidenta asumiría provisionalmente el poder y debería convocar elecciones presidenciales en un plazo máximo de 30 días. El vencedor de esos comicios iniciaría un mandato completo de seis años, lo que abriría la puerta a una recomposición institucional bajo un marco legal formal.

Sin embargo, este no es el único horizonte que se baraja. La oposición venezolana, tanto en el interior del país como en el exilio, interpreta el momento actual como una oportunidad decisiva para un cambio político. Los sectores opositores sostienen que el presidente legítimo es Edmundo González Urrutia, candidato en las elecciones de 2024 y actualmente exiliado en España. Diplomático y académico de carrera, González cuenta con el respaldo de María Corina Machado, figura central del movimiento opositor y reciente premio Nobel de la Paz.

Machado ha defendido en reiteradas ocasiones que la oposición se prepara para una “transición ordenada y pacífica” una vez que Maduro deje el poder. En declaraciones realizadas el pasado diciembre, aseguró que González le había propuesto ocupar la vicepresidencia en un eventual nuevo Gobierno y afirmó que una “amplia mayoría” de las fuerzas policiales y militares acatarían las decisiones de una administración de transición cuando se produjera el relevo político.

Un tercer escenario, más incierto y potencialmente desestabilizador, es el de un quiebre interno dentro del aparato de poder. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, ha condenado los ataques de Estados Unidos y ha advertido que Venezuela resistirá cualquier presencia militar extranjera en su territorio. Sus palabras han sido interpretadas por algunos analistas como una señal de cohesión interna del estamento militar, aunque otros no descartan fisuras si la crisis se prolonga y el vacío de poder se consolida.

Entre la aplicación estricta de la Constitución, el colapso del régimen y una eventual intervención directa de las Fuerzas Armadas, Venezuela se enfrenta a horas y días decisivos. La ausencia de información clara sobre el liderazgo del país mantiene en vilo tanto a la población como a la comunidad internacional, que observa con cautela una situación capaz de redefinir el equilibrio político de la región. @mundiario

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