El Senado de EE UU confirma el nombramiento de Kennedy Jr. como secretario de Salud

A partir de ahora, el escéptico de la inmunización dirigirá el Departamento de Salud y Servicios Humanos, una agencia con un presupuesto de casi dos billones de dólares y cerca de 100.000 empleados.
Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud de EE UU. / RR SS
Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud de EE UU. / RR SS

Tras una votación reñida, el Senado de EE UU confirmó este jueves el nombramiento de Robert F. Kennedy Jr. como secretario de Salud, pese a sus conocidas posturas contra las vacunas y sus antecedentes conspiranoicos. Con 52 votos a favor y 48 en contra, la mayoría republicana respaldó la nominación impulsada por Donald Trump, a pesar de la férrea oposición demócrata y el escepticismo de algunos senadores republicanos.

La confirmación de Kennedy no estuvo exenta de tensiones dentro del propio Partido Republicano. Mitch McConnell, exlíder del partido en el Senado y sobreviviente de la polio, fue el único republicano que votó en contra del nombramiento. En diciembre pasado, McConnell ya había expresado su rechazo a Kennedy al recordar que en 2022 el abogado del ahora secretario intentó presionar a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para revocar la patente de la vacuna contra la polio.

Además, senadoras republicanas como Susan Collins y Lisa Murkowski, quienes se opusieron a la nominación de Pete Hegseth para la secretaría de Defensa, inicialmente manifestaron su preocupación por Kennedy, pero finalmente cedieron a la presión interna del partido y votaron a su favor.

La confirmación de Kennedy refleja el control que Trump ejerce sobre la mayoría republicana en el Senado. A pesar de la controversia que rodea su nominación, Kennedy Jr. fue aprobado junto a otros candidatos polémicos, como Pete Hegseth, quien ha sido acusado de agresión sexual, malversación de fondos en organizaciones sin fines de lucro y abuso de alcohol. También se encuentra directoria de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, señalada por sus simpatías ideológicas hacia el régimen del derrocado presidente sirio Bachar el Asad y de Rusia.

McConnell, quien también votó en contra de Hegseth y Gabbard, ha sido una de las pocas figuras republicanas que ha desafiado las decisiones de Trump. Sin embargo, su influencia dentro del partido parece haber disminuido considerablemente, a medida que otras personalidades, como Elon Musk, ganan protagonismo.

“Soy un sobreviviente de la polio infantil. A lo largo de mi vida, he visto cómo las vacunas salvan millones de vidas de enfermedades devastadoras en todo Estados Unidos y en todo el mundo”, dijo McConnell en un comunicado. “No toleraré que se vuelvan a litigar sobre curas probadas, y tampoco lo harán los millones de estadounidenses que atribuyen su supervivencia y calidad de vida a milagros científicos”.

Kennedy, al frente de un gigantesco aparato de salud pública

A partir de ahora, Robert F. Kennedy Jr. dirigirá el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE UU, una agencia con un presupuesto de casi dos billones de dólares y cerca de 100.000 empleados. Entre sus responsabilidades estarán el control de instituciones clave como:

•   Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA)

•   Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC)

•   Institutos Nacionales de Salud (NIH)

•   Centros de Servicios de Medicare y Medicaid

El impacto de su liderazgo en estas agencias será crucial, especialmente considerando su historial de escepticismo hacia las vacunas y su inclinación por teorías conspirativas que han sido ampliamente desacreditadas por la comunidad científica.

¿Antivacunas o "proseguridad"? La estrategia discursiva de Kennedy

Durante las audiencias de confirmación en el Senado, Kennedy negó ser antivacunas, alegando en su lugar que es "proseguridad", un término que, según sus críticos, desliza la sospecha de que la inmunización no es segura.

“Las vacunas desempeñan un papel fundamental en el cuidado de la salud”, afirmó Kennedy, aunque múltiples investigaciones han demostrado que ha sido uno de los activistas antivacunas más influyentes de EE UU.

En su interrogatorio en la Cámara Alta, los demócratas intentaron cuestionar a Kennedy sobre su postura actual respecto a una teoría ampliamente desacreditada que sostiene que las vacunas causan autismo, la cual ha defendido en el pasado. Además, algunos legisladores expresaron su preocupación por la posibilidad de que Kennedy pudiera beneficiarse económicamente al modificar las pautas de vacunación o al debilitar las protecciones legales federales para los fabricantes de vacunas.

Entre las preocupaciones de los legisladores se encuentra la participación financiera de Kennedy en el litigio contra Merck, el fabricante de la vacuna Gardasil, diseñada para combatir el virus del papiloma humano (VPH), principal causante del cáncer de cuello uterino. Desde 2022, ha ganado aproximadamente 2.5 millones de dólares en honorarios de referencia por su labor en la organización de demandas y su colaboración con el bufete de abogados Wisner Baum, que está detrás de la demanda contra Gardasil. Aunque ha manifestado su intención de destinar cualquier ingreso de esta litigación a su hijo, su implicación ha generado inquietudes sobre posibles conflictos de interés.

De demócrata a republicano: la transformación de Kennedy

Kennedy, quien perteneció al Partido Demócrata hasta 2023, ha experimentado una transformación ideológica en su camino hacia el gabinete de Trump. Antes conocido por su activismo ambiental y sus posturas progresistas, ha suavizado su discurso sobre las vacunas y el aborto para adaptarse a la agenda republicana.

Su programa “Make America Healthy Again”, inspirado en el lema trumpista, incluye medidas como:

•    Eliminar los aditivos alimentarios

•    Reorientar las agencias de salud hacia enfermedades crónicas en lugar de infecciosas

•    Eliminar la fluorización del agua potable

Este último punto ha sido uno de los más polémicos, ya que la fluorización ha sido ampliamente respaldada por la comunidad científica como una medida efectiva para la salud dental pública.

El cambio de postura de Kennedy ha generado una reacción negativa en su propia familia. En un comunicado, cinco de sus hermanos lo acusaron de traicionar los valores de la familia Kennedy y expresaron su respaldo a la candidatura demócrata de Kamala Harris y Tim Walz.

Además, Caroline Kennedy, hija del expresidente John F. Kennedy, envió una carta dirigida al Senado en el que cuestionaba la idoneidad de su primo para liderar el sistema de salud estadounidense. @mundiario

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