Ante la retirada de tropas en Rumanía, Rutte insiste en que EE UU sigue comprometido con Europa
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, buscó este miércoles en Rumanía enfriar las preocupaciones por la retirada parcial de tropas estadounidenses del país, un movimiento que ha coincidido con el incremento de las acciones híbridas rusas en Europa. Durante su visita oficial a Bucarest, Rutte insistió en que “no hay motivos para exagerar” y subrayó que Washington continúa comprometido con la defensa del flanco oriental de la Alianza Atlántica.
La decisión estadounidense de replegar una brigada de infantería rotatoria, de más de 700 efectivos, desde la base Mihail Kogălniceanu hacia Kentucky, fue presentada por el Pentágono como una medida de “ajuste operativo”. Según la administración norteamericana, la decisión busca reasignar recursos hacia prioridades domésticas y hacia el Indo-Pacífico, sin que ello implique un debilitamiento del compromiso transatlántico.
“Los ajustes en la posición de las fuerzas estadounidenses no son inusuales”, señaló Rutte, quien aseguró que la presencia militar de Estados Unidos en Europa sigue siendo mucho mayor que antes de 2022. Actualmente, Washington mantiene entre 80.000 y 100.000 soldados en el continente, dependiendo de las rotaciones y maniobras conjuntas.
El movimiento del Pentágono se interpreta dentro de una reestructuración más amplia del despliegue estadounidense global. Sin embargo, Rutte y el presidente rumano, Nicușor Dan, coincidieron en destacar que la “presencia americana es hoy más fuerte que hace cinco años” y que el sistema de defensa aliado cuenta con la capacidad de reaccionar con rapidez ante cualquier contingencia.
Para reforzar esa idea, Rutte subrayó que los ejercicios militares en curso, como el Dacian Fall, con más de 5.000 efectivos de diez países, demuestran la capacidad de la OTAN para desplegar refuerzos inmediatos en Rumanía. “Podemos escalar colectivamente siempre que sea necesario, también aquí”, aseguró.
El mensaje busca contrarrestar cualquier percepción de debilidad o de vacío estratégico en la frontera oriental de la Alianza, donde las tensiones se han intensificado en los últimos meses por las incursiones aéreas rusas.
Sin embargo, mientras la OTAN ajusta sus despliegues, Rusia ha incrementado su actividad híbrida contra Europa. Desde septiembre, varios drones rusos han violado el espacio aéreo de Polonia y Rumanía, mientras tres aviones militares rusos fueron detectados sobre Estonia. A estos incidentes se suman interrupciones provocadas por drones de origen desconocido en aeropuertos de Bélgica, Dinamarca, Noruega y Alemania.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha calificado estos incidentes como parte de una “guerra híbrida” destinada a “sembrar división” entre los países europeos. Según Bruselas, Moscú busca poner a prueba la capacidad de respuesta y coordinación de la OTAN en su flanco oriental, especialmente en un momento en que Washington parece concentrar su atención en otras regiones.
Centinela Oriental: la respuesta aliada
Para contrarrestar esta creciente actividad, la OTAN ha lanzado el programa Centinela Oriental (Eastern Sentry), que contempla el despliegue de nuevos sistemas de defensa aérea y aeronaves adicionales en los países de primera línea. Rutte explicó que esta iniciativa no solo añade capacidades, sino que también mejora la interconexión entre los activos ya existentes en todo el este europeo.
“Con Centinela Oriental podemos aportar más capacidades allí donde sean necesarias, también en Rumanía”, afirmó el jefe de la Alianza. Esta operación busca, en la práctica, cubrir cualquier vacío temporal que pueda surgir tras el repliegue estadounidense y reforzar la defensa integrada de la región del mar Negro.
El presidente rumano Nicușor Dan respaldó plenamente el enfoque de la OTAN y descartó que la reducción de tropas estadounidenses sea motivo de alarma. “En Europa y Rumanía la presencia americana es más poderosa que en 2020, así que no hay preocupación ni motivo de inquietud”, declaró desde el Palacio de Cotroceni.
A pleasure to be in Bucharest & meet 🇷🇴 President @NicusorDanRO and so many key members of government. Romania is a steadfast Ally, and provides valuable leadership in the context of the Black Sea region. NATO is deeply invested in Romania & as ever, we are ready, willing & able… pic.twitter.com/gQXnxOgMth
— Mark Rutte (@SecGenNATO) November 5, 2025
Bucarest ha sido en los últimos años uno de los principales receptores del refuerzo aliado tras la invasión rusa de Ucrania, convirtiéndose en punto estratégico para la vigilancia del mar Negro y el suministro logístico hacia el este. Los ejercicios militares conjuntos, la cooperación en inteligencia y la presencia multinacional son, según Dan, la garantía de que la defensa rumana está plenamente integrada en la estructura de la OTAN.
El mensaje de Rutte apunta a estabilizar el discurso en un contexto volátil: por un lado, disipar temores sobre un supuesto repliegue estadounidense; por otro, enviar a Moscú la señal de que la cohesión aliada permanece intacta. Sin embargo, el incremento de actividades híbridas y cibernéticas por parte de Rusia plantea desafíos constantes que no se miden solo en número de tropas, sino en capacidad de respuesta y coordinación política. @mundiario


