¿Quién es Miguel Uribe? El precandidato presidencial cuyo atentado sacude a Colombia

El senador colombiano ha superado una primera intervención quirúrgica tras haber recibido varios disparos durante un mitin político, aunque permanece en estado crítico y su pronóstico es reservado.
Miguel Uribe Turbay, senador y precandidato presidencial de Colombia. / @MiguelUribeT
Miguel Uribe Turbay, senador y precandidato presidencial de Colombia. / @MiguelUribeT

El atentado contra Miguel Uribe Turbay, senador del partido Centro Democrático y uno de los precandidatos presidenciales más visibles de la derecha colombiana, ha sacudido el escenario político del país. El ataque, perpetrado en plena vía pública durante un mitin en Bogotá el sábado por la tarde, remite a tiempos oscuros de violencia política que muchos colombianos creían superados. A escasos meses del inicio formal de la contienda electoral hacia 2026, Colombia revive su pasado más crudo.

Miguel Uribe Turbay, de 39 años, es un político con profundas raíces en la historia política colombiana. Nieto del expresidente Julio César Turbay Ayala (1978-1982) e hijo de la periodista Diana Turbay, asesinada en 1991 durante un intento de rescate tras haber sido secuestrada por el cartel de Medellín, Uribe ha crecido bajo la sombra de la tragedia familiar y la herencia liberal, aunque su carrera política ha discurrido por caminos distintos.

Miembro del partido de derecha Centro Democrático, fundado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, con quien no tiene parentesco, Miguel Uribe ha forjado una carrera política como concejal de Bogotá, secretario de Gobierno de la ciudad y, posteriormente, como senador. En octubre de 2024, anunció su intención de aspirar a la presidencia de Colombia, posicionándose como uno de los críticos más activos del Gobierno del presidente Gustavo Petro.

El atentado se produjo en el barrio de Fontibón, al occidente de Bogotá, alrededor de las 17:00 del sábado (hora local), mientras el senador ofrecía un discurso ante sus simpatizantes. En vídeos ampliamente difundidos en redes sociales se observa el momento de los disparos y la confusión posterior, en la que Uribe Turbay aparece tendido e inconsciente, con sangre en la cabeza, sostenido por asistentes.

Según los reportes médicos, el senador recibió al menos tres impactos de bala: dos en la cabeza y uno en la pierna. Fue trasladado de urgencia a un centro médico y posteriormente a la clínica Santa Fe, donde fue sometido a una intervención neuroquirúrgica y vascular. Su estado es crítico y el pronóstico reservado. La propia clínica confirmó que permanece en la unidad de cuidados intensivos tras superar una compleja cirugía de estabilización.

Su esposa, María Claudia Tarazona, ha pedido respeto por el proceso de recuperación de su marido y autorizó al centro médico a informar sobre su estado de salud. "Quiero agradecer la solidaridad de todos. Le he pedido a la Fundación Santa Fe que sean ellos y solamente ellos, quienes informen a los colombianos sobre la evolución de Miguel. Les ruego acepten y respeten nuestro silencio. Gracias por sus oraciones", señaló.

Por otro lado, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, confirmó que el atacante fue capturado en el lugar de los hechos: se trata de un menor de 15 años, quien también resultó herido en una pierna. Las autoridades analizan múltiples vídeos donde se observa al menor conversando con una mujer momentos antes del ataque. Esta mujer, aún no identificada, es ahora una pieza clave en la investigación de la Fiscalía.

Hasta el momento, no se han determinado los móviles del atentado. Sin embargo, el contexto político y el perfil de Uribe Turbay como opositor vocal al Gobierno han alimentado todo tipo de hipótesis, algunas cargadas de acusaciones cruzadas y de oportunismo político.

La figura del opositor férreo

Uribe Turbay ha sido uno de los más vehementes críticos del presidente Gustavo Petro. En sus intervenciones públicas y en redes sociales, ha denunciado supuestos abusos de poder por parte del Ejecutivo, especialmente tras la intención del mandatario de impulsar una consulta popular por decreto, una medida que varios sectores han calificado de autoritaria. En su último mensaje en X (antes Twitter), el senador había advertido que demandaría a los ministros que firmaran ese decreto.

No sorprende, entonces, que figuras del Centro Democrático y otros sectores conservadores hayan enmarcado el atentado dentro de un clima de creciente hostilidad política hacia la oposición, ya que el presidente ha señalado a sus detractores de orquestar un supuesto golpe de Estado en su contra. El expresidente Andrés Pastrana incluso responsabilizó a Petro por "sembrar odio" y alentar la violencia. A su vez, el secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, denunció una "violenta retórica de izquierda" como caldo de cultivo del ataque e instó al mandatario a "moderar su discurso incendiario".

Por su parte, Petro condenó el atentado, envió su solidaridad a la familia y prometió una investigación profunda. En una alocución nacional, calificó de “día de dolor” lo ocurrido y pidió no politizar el crimen. Sin mencionarlos directamente, tildó de “oportunistas” a quienes buscan capitalizar el atentado.

El ataque contra Miguel Uribe Turbay no solo ha encendido las alarmas en la seguridad de los candidatos, sino que también ha marcado un punto de quiebre en la precampaña presidencial. El recuerdo de asesinatos políticos vuelve a estar presente, proyectando una sombra inquietante sobre el proceso democrático colombiano.

El país enfrenta ahora un reto doble: garantizar justicia y esclarecer quiénes están detrás del atentado, y al mismo tiempo, evitar que la violencia política desestabilice el proceso electoral que se avecina. Mientras tanto, Miguel Uribe Turbay lucha por su vida. @mundiario

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