¿Por qué el Estado Islámico apunta a Rusia como enemigo?
Tras el ataque terrorista perpetrado en la sala de conciertos de Crocus City Hall, en el norte de Moscú, la organización Estado Islámico (EI) reclamó la responsabilidad del asalto a través de su canal de Telegram, publicando un video como prueba de autoría. Este incidente, que dejó al menos 139 muertos y aproximadamente unos 180 heridos, ha generado una gran conmoción tanto a nivel nacional como internacional.
EE UU alertó previamente a sus ciudadanos en Rusia sobre la amenaza de un ataque “extremista”, lo que otorgó credibilidad a la declaración de ISIS. Aunque Washington asegura haber alertado a Moscú a tiempo, el detalle exacto de esta advertencia aún no se ha revelado, en un momento de tensiones elevadas entre ambas naciones debido al conflicto en Ucrania.
El presidente ruso, Vladimir Putin, reconoció que “islamistas radicales” están detrás del ataque, pero sugirió que el atentado forma parte de una campaña más amplia liderada por Ucrania. Por su parte, las autoridades rusas presentaron en tribunales a cuatro presuntos autores del ataque, de nacionalidad tayika, acusándolos de “terrorismo”.
Según testigos, personas vestidas de camufaje irrumpieron en el Crocus City Hall, donde se celebraba un concierto de la banda de rock Picnic, disparando con rifles de asalto y lanzando bombas molotov. El incendio resultante devastó parte del auditorio, causando el derrumbe parcial del techo y la destrucción de los pisos superiores.
El vínculo talibán
Las intervenciones rusas en las guerras de Afganistán y Chechenia siempre han hecho a los fundamentalistas de EI resentir de Moscú. El Dáesh tiene una violenta historia de ataques terroristas contra Rusia, como cuando el grupo se atribuyó la autoría de la explosión del avión ruso que despegó de Egipto en 2015, con 224 personas a bordo. En 2022 el Dáesh reivindicó la responsabilidad de un ataque contra la embajada rusa en Kabul, donde murieron dos diplomáticos y cuatro afganos.
Analistas señalan que Rusia es un objetivo importante para EI debido a su participación en operaciones contra la organización en Siria y África Occidental, así como por sus vínculos con los talibanes, los principales enemigos del Dáesh. Por todo ello, la propaganda de EI ha retratado a Putin como un enemigo de los musulmanes, lo que ha alimentado la hostilidad hacia Rusia por parte del grupo terrorista, agravada tras la migración masiva de inmigrantes de Asia Central para aprovechar los puestos de trabajo que dejan los rusos movilizados al frente en Ucrania, pues consideran que las autoridades usualmente tienen un trato despectivo contra ellos.
La atribución del ataque a la célula afgana de EI (ISIS-K), proveniente de la provincia de Jorasán, resalta la expansión geográfica de la organización y su capacidad para perpetrar ataques fuera de sus bastiones tradicionales en Siria e Irak. Expertos advierten que estos ataques buscan restaurar la imagen del Dáesh como una amenaza global y pueden impulsar sus esfuerzos de reclutamiento.
Aunque las autoridades rusas han presentado a los presuntos autores del ataque, aún no se ha determinado si pertenecen a EI ni se han revelado las posibles motivaciones detrás del atentado. Este incidente plantea nuevas preocupaciones sobre la seguridad en Rusia y la amenaza del terrorismo internacional. @mundiario


