Protestas, disparos y duelo: Minneapolis desafía la política migratoria de Trump

El Gobierno federal mantiene desplegados unos 3.000 agentes en Minneapolis, en una operación contra la inmigración que en menos de un mes se ha cobrado la vida de dos ciudadanos estadounidenses.
Altar improvisado en la zona donde Alex Pretti fue abatido a tiros en Minneapolis. / Rtve
Altar improvisado en la zona donde Alex Pretti fue abatido a tiros en Minneapolis. / Rtve

Minneapolis despidió este sábado una nueva jornada de tensión con una vigilia en memoria de Alex Pretti, el enfermero de 37 años abatido por agentes federales de la Patrulla Fronteriza durante una protesta contra las redadas migratorias impulsadas por el Gobierno de Donald Trump. La muerte, registrada en varios vídeos difundidos en redes sociales, ha reavivado la indignación ciudadana y ha intensificado el pulso político entre la Casa Blanca y las autoridades demócratas del Estado de Minnesota.

Pasadas las 20.00 horas, centenares de personas se congregaron en un parque cercano al lugar donde Pretti fue inmovilizado y tiroteado por los agentes. Entre consignas como “Nadie es ilegal” y “Poder para el pueblo”, los manifestantes se resistieron a abandonar la zona hasta cerca de la medianoche, pese a las temperaturas extremas —25 grados bajo cero— y al amplio dispositivo de seguridad que mantuvo cortadas decenas de calles.

Frente a un memorial improvisado, velas encendidas, hogueras para combatir el frío y carteles con mensajes como “Justicia para Alex” o “Dejad de matarnos” dibujaban la estampa de una ciudad al límite. En uno de los carteles, una lista advertía sobre las “señales de alarma del fascismo”, desde el “nacionalismo exacerbado” hasta el “desprecio por los intelectuales”. “Estamos aquí para resistir a un aprendiz de dictador llamado Donald Trump”, decía una joven manifestante, Alana.

Dos muertes en menos de un mes

La vigilia llega en un contexto de máxima tensión. El Gobierno federal mantiene desplegados unos 3.000 agentes en Minneapolis en una operación contra la inmigración que en menos de un mes se ha cobrado la vida de dos ciudadanos estadounidenses. A principios de enero, un agente del ICE mató a tiros a Renée Good, madre de tres hijos, mientras protestaba desde el interior de su vehículo. Como Pretti, tenía 37 años.

En ambos casos, la Administración Trump ha intentado responsabilizar a las víctimas. Este sábado, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, calificó a Pretti de “terrorista interno” que “llegó armado” con la intención de “provocar una masacre”. Sin embargo, los vídeos y los testimonios contradicen esa versión.

Lo que muestran los vídeos

Según las autoridades, Pretti portaba una pistola de 9 milímetros —legal en Minnesota—, pero el análisis de las grabaciones realizadas desde distintos ángulos indica que no llegó a empuñarla. En las imágenes se observa cómo varios agentes lo reducen cuando se interpone entre ellos y una mujer que acababa de ser rociada con gas pimienta.

Pretti sostenía su teléfono móvil en una mano y no portaba ningún objeto en la otra. Solo después de ser inmovilizado, uno de los agentes se percata del arma y lo desarma. Los disparos se producen a continuación, cuando la víctima ya no representaba una amenaza, según muestran los vídeos analizados por distintos medios.

Pese a ello, Trump lo definió como un “pistolero” en su red social, Truth, acompañando el mensaje con una fotografía del arma. El presidente volvió a usar el caso para atacar a los dirigentes demócratas de Minnesota y a la comunidad somalí del Estado, a la que acusó sin pruebas de fraude en la gestión de ayudas federales.

Choque institucional y exigencia de investigación

“El problema es que esta vez todo quedó grabado”, subrayó el gobernador Tim Walz, quien celebró que existan pruebas visuales de lo ocurrido. La fiscal general, Pam Bondi, respondió con una carta en la que culpa a las autoridades locales de permitir la “anarquía” y exige un cambio de rumbo inmediato.

La familia de Pretti ha rechazado de plano la versión oficial, calificándola de “mentiras repugnantes”. En un comunicado, lo describieron como “un alma bondadosa” dedicada al cuidado de veteranos y aseguraron que no tenía un arma en las manos cuando fue atacado.

Un conflicto que se extiende

Las protestas se han replicado este fin de semana en otras ciudades del país, de Washington a Nueva York y San Francisco, mientras el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, anunció que su partido bloqueará una prórroga presupuestaria que incluye 10.000 millones de dólares adicionales para el ICE.

Con el horizonte del 30 de enero, fecha límite para evitar un nuevo cierre parcial del Gobierno federal, Minneapolis se ha convertido en el epicentro de un conflicto que trasciende lo local. Más allá de la batalla política, la gran incógnita es qué forma tomarán las movilizaciones en los próximos días en una ciudad exhausta, que este sábado cerró otra jornada trágica envuelta en una calma tan fría como inquietante. @mundiario

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