Paul Kagame gana las elecciones en Ruanda con el 99% de los votos

Los únicos otros dos candidatos permitidos por el régimen fueron Frank Habineza, del Partido Verde, y el independiente Philippe Mpayimana, quienes no llegan ni a un punto porcentual.
Paul Kagame, presidente de Ruanda. / RR.SS.
Paul Kagame, presidente de Ruanda. / RR.SS.

El presidente de Ruanda, Paul Kagame, ha sido reelegido para un nuevo mandato de cinco años tras ganar las elecciones del pasado lunes con un impresionante 99,15% de los votos, según los datos preliminares facilitados por la comisión electoral con el 80% del voto escrutado.

En un discurso la noche del lunes, Kagame expresó su satisfacción por los resultados: “Estos resultados son claros. Ahora no hay ninguna duda (…) El porcentaje del 99% es muy impresionante. Incluso si hubiera sido elegido al 100%, no es solo una cuestión de cifras, es el reflejo de la confianza que me otorgáis. Eso es lo que cuenta para mí”.

Los únicos otros dos candidatos permitidos por el régimen ruandés fueron Frank Habineza, del Partido Verde, quien obtuvo un 0,53% de los votos, y el independiente Philippe Mpayimana, quien alcanzó un 0,32%. Esta elección sigue el patrón de los comicios de 2017, donde Kagame fue reelegido con un 98,79% de los votos frente a los mismos rivales.

El escrutinio continuará hasta el 20 de julio, fecha en la que se proclamarán los resultados provisionales tanto de las elecciones presidenciales como de las legislativas. En estas últimas, 500 candidatos compiten por los 80 escaños del Congreso de los Diputados, y se anticipa una amplia victoria para el Frente Patriótico Ruandés (FPR), el partido en el poder liderado por Kagame.

Estas elecciones son las cuartas consecutivas ganadas por Kagame, quien ya se había impuesto en 2003, 2010 y 2017 con más del 90% de los votos. Kagame, de 66 años, ha estado al frente del FPR desde 1990, liderando la lucha contra el Ejército ruandés durante el genocidio de 1994, que resultó en la muerte de aproximadamente 800.000 tutsis y hutus moderados. Tras el genocidio, asumió el poder en Kigali y fue nombrado vicepresidente y ministro de Defensa del gobierno de transición, siendo reconocido como el líder de facto del país.

En sus primeros años en el poder, Kagame lanzó una ofensiva contra los responsables del genocidio y los grupos armados extremistas hutus, muchos de los cuales habían huido a la República Democrática del Congo. Esto desató una violenta guerra que causó alrededor de seis millones de muertes y la caída del dictador Mobutu Sese Seko. Este conflicto continúa hasta hoy con el apoyo de las autoridades ruandesas al grupo rebelde M23, que combate en la región congoleña de los Kivus.

Desde que asumió la presidencia en 2000 y fue elegido en las primeras elecciones post-genocidio en 2003, Kagame ha implementado un ambicioso programa de reformas económicas, lucha contra la corrupción y protección social. Estos esfuerzos han convertido a Ruanda en uno de los países africanos más estables y con mayor desarrollo. Sin embargo, su régimen también es criticado por la falta de libertad política y otros derechos, con opositores encarcelados, en el exilio o reprimidos.

Una reforma constitucional aprobada en 2015 permite a Kagame mantenerse en el poder y presentarse una última vez a las elecciones dentro de cinco años. En 2018, Kagame ocupó el cargo de presidente de la Unión Africana, durante el cual promovió la creación de la Zona de Libre Comercio Continental, un hito importante para el continente africano. @mundiario

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