¿Cuál es el origen de la bandera opositora que desplaza a la del régimen de el Asad?

La bandera oficial, utilizada por el régimen baasista derrocado, se basa en un diseño adoptado en 1980 que reemplazó a los simbolos usados en la independencia de Siria.
Comparación entre las banderas de Siria, a la izquierda la de 1946 y a la derecha la de 1980 . / Mundiario
Comparación entre las banderas de Siria, a la izquierda la de 1946 y a la derecha la de 1980 . / Mundiario

La bandera utilizada por los opositores al régimen de Bachar el Asad ha cobrado una relevancia simbólica desde el inicio de la revolución siria en 2011. Este emblema, que recupera un diseño histórico de la época previa al régimen actual, se ha consolidado como un símbolo de resistencia y cambio para quienes rechazan al gobierno autoritario del presidente derrocado.

La bandera opositora, compuesta por tres franjas horizontales (verde, blanca y negra) y tres estrellas rojas, fue izada por primera vez en 1932 en Alepo. Posteriormente, fue adoptada oficialmente en 1936 cuando Siria obtuvo la semi-independencia del mandato francés. Este diseño permaneció vigente hasta 1963, momento en que fue reemplazado tras el ascenso al poder del Partido Baaz Árabe Socialista.

En 2011, al inicio de las protestas contra el régimen de Bachar el Asad, esta bandera volvió a aparecer como un símbolo de la revolución. Representa no solo un pasado previo al régimen baasista, sino también las aspiraciones de quienes luchan por un cambio político en el país.

El diseño de la bandera tiene una rica carga simbólica. Las tres franjas horizontales representan:

1. Verde: Asociado con el color preferido del profeta Mahoma y el crecimiento. Es posible que los fundamentalistas intenten otorgarle un valor religioso, aprovechando la caída de un Gobierno que era laico.

2. Blanco: Simboliza la paz y un futuro esperanzador para la nación.

3. Negro: Hace alusión al pasado oscuro de lucha y sufrimiento.

Las tres estrellas rojas en el centro representan a las principales regiones de Siria: Alepo, Damasco y Deir ez-Zor.

La bandera del régimen baasista

En contraste, la bandera oficial utilizada por el régimen de Bachar el Asad se basa en un diseño adoptado en 1980, bajo el gobierno de Hafez el Asad, padre de Bachar. Esta bandera incluye tres franjas horizontales (roja, blanca y negra) y dos estrellas verdes.

El diseño se inspiró en la bandera de la República Árabe Unida (RAU), formada en 1958 con la unificación de Siria y Egipto bajo el liderazgo del panabarista Gamal Abdel Nasser. Las dos estrellas verdes simbolizan los dos estados miembros de esta unión, mientras que los colores rojo, blanco y negro reflejan los ideales de la revolución árabe socialista, que derrocó la monarquía egipcia en 1952.

Tras la reciente ofensiva de una coalición rebelde liderada por la Organización para la Liberación del Levante, mejor conocida como el Hayat Tahrir al-Sham (HTS), que resultó en la caída de Bachar el Asad, la bandera opositora ha ganado visibilidad como símbolo de los cambios políticos en Siria. Su presencia en manifestaciones y eventos internacionales refleja el rechazo al régimen derrocado y la esperanza de un futuro democrático.

El uso de banderas para representar movimientos políticos en Siria no es un fenómeno que siga a las tendencias internacionales. Desde la independencia en 1946 hasta la actualidad, los cambios en los diseños han reflejado transiciones políticas en el territorio sirio, como la lucha contra el colonialismo, la era de las unificaciones árabes y ahora, la resistencia al autoritarismo.

Para los opositores al régimen de Bachar el Asad, esta bandera representa más que un diseño histórico: es un emblema de su lucha por la libertad y la justicia en Siria. Al ondear esta insignia, buscan recordar tanto al pueblo sirio como a la comunidad internacional la importancia de su causa.

Con la reciente caída del régimen de Bashar al Assad y el protagonismo creciente de la bandera opositora, Siria se encuentra en un momento crucial de su historia. El país enfrenta el reto de construir un nuevo modelo político que refleje las aspiraciones de los millones que han luchado y sufrido por un cambio, aunque la presencia de los fundamentalistas y yihadistas en un gobierno de coalición podría perjudicar un proceso democrático. @mundiario

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