La ONU advierte sobre una crisis humanitaria en el Congo tras una ofensiva rebelde del M23
La situación en el este del Congo se ha agravado tras la entrada del grupo rebelde del Movimiento 23 de Marzo (M23) en la ciudad de Goma, capital de Kivu Norte, el pasado domingo. Los combates entre los insurgentes, presuntamente respaldados por soldados ruandeses, y las fuerzas armadas congoleñas continúan generando un escenario crítico que ha desbordado la capacidad de atención médica y desplazado a miles de civiles, según alertó este martes Naciones Unidas.
Los enfrentamientos del lunes dejaron un saldo de 17 muertos y alrededor de 370 heridos, según fuentes médicas citadas por la agencia France Press. Adelheid Marschang, coordinador de respuesta de emergencia de la OMS, describió una situación caótica: “Los hospitales están desbordados. Hay cientos de personas hospitalizadas, la mayoría con heridas de bala”.
La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) advirtió que su capacidad de movimiento en la ciudad y en los campos de desplazados se encuentra restringida debido a los continuos combates. En el lado ruandés de la frontera, también afectado por la violencia, se reportaron cinco civiles muertos y 25 heridos graves.
Aunque el M23 afirma tener el control total de Goma, algunos destacamentos del ejército congoleño continúan resistiendo. La portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Shelley Thakral, denunció el bloqueo de carreteras y puertos, lo que dificulta la entrega de ayuda humanitaria. “Quienes cruzan el lago Kivu se juegan la vida en embarcaciones improvisadas”, señaló.
La ONU también ha reportado la presencia de cadáveres en las calles de la ciudad y denunció casos de violencia de género cometidos por los combatientes.
M23 fighters marched into Goma in eastern Congo in the worst escalation of a three-decade-old conflict rooted in the fallout from the Rwandan genocide and the struggle for control of Congo's abundant mineral resources https://t.co/8Zy3AlPnao pic.twitter.com/C4Dwj7Hfxh
— Reuters (@Reuters) January 28, 2025
La escalada del conflicto ha empeorado una de las mayores crisis humanitarias del mundo. Cerca de 6.5 millones de personas están desplazadas en el Congo, incluidas 3 millones solo en la provincia de Kivu del Norte, donde se encuentra Goma. "La situación es extremadamente preocupante", dijo Bruno Lemarquis, coordinador humanitario de la ONU en el Congo. Según Lemarquis, proyectiles de artillería han impactado incluso en hospitales, dejando a mujeres embarazadas y recién nacidos entre las víctimas.
Ante el recrudecimiento de la violencia, Kinshasa, la capital del Congo, fue escenario de violentas protestas el martes, cuando decenas de manifestantes atacaron varias embajadas extranjeras, incluyendo las de Ruanda, Francia y Bélgica. Los participantes exigían acciones de estos países contra el avance de los rebeldes del M23 en el este del país, donde la ofensiva de los insurgentes ha aumentado en una región rica en minerales. La protesta también afectó a las embajadas de Kenia y Uganda. La Policía dispersó a los manifestantes utilizando gases lacrimógenos, pero algunos lograron saquear e incendiar partes de los edificios diplomáticos, según informaron testigos en el lugar.
La sede diplomática de Francia sufrió un incendio que ya fue controlado. “Los ataques son inadmisibles”, subrayó el ministro de exteriores francés, Jean-Noël Barrot. Los manifestantes en Kinshasa criticaron la inacción internacional. "Denunciamos la hipocresía de la comunidad internacional. Deben decirle a Ruanda que detenga esta aventura", afirmó Timothée Tshishimbi, uno de los manifestantes.
El Gobierno del Congo y expertos de la ONU han acusado a Ruanda de brindar apoyo al grupo rebelde M23, una afirmación que el Gobierno ruandés ha negado. En respuesta a la escalada del conflicto, la comunidad internacional, incluidos Estados Unidos, Reino Unido y Francia, ha instado a Ruanda a cesar su presunto respaldo a los rebeldes.
🇨🇩 Protesters in Kinshasa set fire to the French Embassy and looted the Ugandan Embassy, accusing foreign nations of supporting M23 rebels
— Anadolu English (@anadoluagency) January 28, 2025
• The DRC’s Communications Minister urged restraint, emphasizing the right to protest but called for peaceful demonstrations without… pic.twitter.com/dMbq0J8tNE
El Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana (UA) y el Consejo de Seguridad de la ONU han convocado reuniones para abordar la crisis. El presidente congoleño, Félix Tshisekedi, tiene previsto dirigirse a la nación tras una conversación con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Por su parte, el presidente ruandés, Paul Kagame, dialogó con su homólogo sudafricano, Cyril Ramaphosa, sobre la necesidad de un alto el fuego inmediato. “Ambos coincidieron en la urgencia de retomar las conversaciones”, indicó la Presidencia sudafricana.
El Grupo de Contacto Internacional (GCI) para los Grandes Lagos, liderado por Alemania, instó a ambas partes a respetar el alto el fuego firmado en agosto. “La soberanía y la integridad territorial de la República Democrática del Congo deben ser respetadas”, manifestó el GCI en un comunicado.
El presidente francés, Emmanuel Macron, ha intensificado sus esfuerzos diplomáticos, dialogando con los líderes de Congo, Ruanda, Sudáfrica y Kenia. Uno de los principales obstáculos sigue siendo la exigencia de Ruanda de negociar exclusivamente con el gobierno congolés y el M23, algo que el Estado afrcano rechaza si no se incluyen a otros grupos armados implicados en el conflicto. @mundiario


