Netanyahu pide un indulto y Trump presiona: el juicio que divide a Israel se acelera
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha pedido formalmente este domingo al presidente del país, Isaac Herzog, que lo indulte en los tres casos de corrupción por los que está siendo juzgado. La petición, presentada por sus abogados, ha reabierto el debate político sobre la legitimidad de suspender un proceso penal todavía en marcha y ha evidenciado la creciente presión internacional encabezada por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Netanyahu —el único jefe de Gobierno en la historia de Israel juzgado durante su mandato— ha justificado su solicitud en “razones de seguridad” y en el “interés nacional”, alegando que el proceso penal “perjudica los intereses del Estado”, alimenta la polarización interna y desvía la atención de la agenda estratégica. Pese a ello, el primer ministro no ha admitido culpabilidad ni ha pedido disculpas, una condición que él mismo había marcado a principios de mes al asegurar que jamás solicitaría un indulto si ello implicaba reconocer delitos.
En el documento enviado a la Presidencia, Netanyahu se limita a asumir una “amplia responsabilidad pública y ética por la tensión causada por su juicio por corrupción”, pero insiste en que los procedimientos abiertos deben concluir “para garantizar estabilidad política y seguridad nacional”.
Trump aumenta la presión
El giro político ha estado acompañado de un movimiento diplomático inusual: Donald Trump ha intervenido directamente en la controversia enviando hace dos semanas una carta a Herzog en la que reclamaba el indulto para el primer ministro. El presidente estadounidense sostiene que los cargos contra Netanyahu son “políticamente motivados” y buscan “hacerle un gran daño”.
Durante su visita a Israel en octubre, Trump ya había planteado públicamente la concesión del perdón, ironizando sobre el llamado caso 1.000, que investiga regalos valorados en un millón de séquels —alrededor de 250.000 euros— supuestamente entregados por el productor de Hollywood Arnon Milchan a Netanyahu y a su familia a cambio de beneficios fiscales millonarios. “¿Por qué no le conceden el indulto? ¿A quién le importan unos cigarros y champán?”, preguntó entonces el presidente estadounidense ante el Parlamento israelí.
La carta de su equipo legal cita expresamente la misiva de Trump y sostiene que el indulto permitiría a Netanyahu “dedicar todo su tiempo, habilidades y energía al avance de Israel en estos momentos críticos”.
Un proceso largo, aplazado y políticamente corrosivo
El juicio contra Netanyahu comenzó en 2020 y se prolonga sin fecha final, mientras acumula aplazamientos solicitados por el propio primer ministro por motivos de salud, seguridad o compromisos diplomáticos. Varios de estos retrasos han provocado interrupciones en las sesiones judiciales, generando críticas por la percepción de que Netanyahu instrumentaliza su cargo para condicionar el calendario del tribunal.
Los tres casos abiertos incluyen acusaciones por fraude, abuso de confianza y soborno, con un elemento común: la presunta intercambio de favores con empresarios a cambio de cobertura mediática favorable o beneficios económicos.
Este escenario judicial ha añadido una capa de tensión política en un país donde la figura de Netanyahu sigue polarizando profundamente a la sociedad.
Herzog estudia la solicitud
La Presidencia israelí ha confirmado que ha recibido la solicitud y que evaluará su contenido “con responsabilidad y sinceridad”. Herzog ha reiterado que se trata de una petición “extraordinaria” que requiere consultar a los órganos pertinentes antes de tomar una decisión.
En Israel, el jefe del Estado puede conceder indultos tanto a condenados como, en contadas ocasiones, antes de que los procesos judiciales concluyan si se considera de interés nacional. Herzog, preguntado semanas atrás sobre esta posibilidad, ya adoptó un tono ambiguo sin descartar la opción.
La oposición condiciona el perdón: ¿fin de Netanyahu?
La oposición israelí rechaza frontalmente conceder un indulto sin contrapartidas. El líder opositor y ex primer ministro, Yair Lapid, sostiene que solo aceptaría el perdón si Netanyahu admite culpabilidad y se retira de la vida pública. “No hay indulto sin admisión de culpabilidad y retiro inmediato”, ha reiterado.
Para este domingo, movimientos ciudadanos han convocado una protesta frente a la residencia de Herzog en Tel Aviv, evidenciando que el futuro penal del primer ministro está ya en el centro del debate político y social. @mundiario

