Meloni defiende su alianza con Trump y cuestiona la deriva de la UE: “Europa está un poco perdida”
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha respaldado las declaraciones del vicepresidente de EE UU, J.D. Vance, quien el mes pasado acusó a la Unión Europea de abandonar su compromiso con la libertad de expresión y la democracia, en la Conferencia de Seguridad de Múnich. “Tengo que decir que estoy de acuerdo. Llevo años diciéndolo... Europa está un poco perdida”, afirmó Meloni en una entrevista con el Financial Times, la primera que concede a un medio extranjero desde que asumió el cargo. Sus palabras han desatado una tormenta política en Italia y en la UE, al tiempo que dejan ver la buena salud con la que cuentan sus relaciones con la Administración de Donald Trump.
Las declaraciones de Meloni se produjeron en el contexto de la reunión en París de la “coalición de voluntarios” de países europeos, cuyo objetivo es alcanzar un acuerdo de paz entre Ucrania y Rusia y coordinar una estrategia común. La postura de la primera ministra italiana, que se ha mostrado crítica con la dirección que ha tomado la UE, pone de manifiesto su alineación con los sectores euroescépticos y ultraconservadores que promueve la Administración Trump.
Meloni también ha intentado matizar las críticas de Trump a Europa, asegurando que “no iban dirigidas a su gente, sino a su clase dirigente, que en lugar de leer la realidad y encontrar formas de dar respuestas a los ciudadanos, pretende imponer su ideología”. Además, ha rechazado la idea de que Italia deba elegir entre EE UU y la UE: “creer eso es tan infantil como superficial”, enfatizó.
La primera ministra, única líder europea presente en la ceremonia de toma de posesión de Trump, dejó claro que considera al magnate republicano “el primer aliado”de Italia. “Soy conservadora, Trump es un líder republicano. Sin duda estoy más cerca de él que de muchos otros”, declaró, al tiempo que criticó las respuestas “demasiado políticas” de algunos líderes europeos ante los aranceles impuestos por Washington.
En este sentido, Meloni pidió “mantener la calma” y analizar con frialdad la situación antes de responder. “A veces tengo la impresión de que simplemente reaccionamos instintivamente. Mantengamos la calma. Reflexionemos. En estas cuestiones hay que decir: ‘tranquilos, chicos. Vamos a pensarlo’”, señaló, subrayando que la lentitud del proceso de toma de decisiones de la UE la penaliza en la arena internacional. “No es fácil competir con alguien que puede firmar 100 órdenes ejecutivas en un día”, agregó.
Críticas de la oposición y presión interna
Las declaraciones de Meloni han sido recibidas con dureza por la oposición italiana. La secretaria del Partido Democrático, Elly Schlein, acusó a la primera ministra de “defender los intereses estadounidenses” y de haberse convertido en "el caballo de Troya de la Administración Trump dentro de la Unión Europea". Schlein también lamentó el apoyo de Meloni a Vance, quien en el pasado se ha referido a los europeos como “parásitos”. “Es un gran problema que la primera ministra elija dar la razón a quienes nos insultan”, afirmó.
La situación también genera tensiones dentro del Gobierno italiano, donde el vicepresidente y líder de la Liga, Matteo Salvini, presiona para un acercamiento a Trump y Elon Musk, retomando su postura euroescéptica y atacando a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Mientras tanto, en el ámbito doméstico, el Ejecutivo de Meloni ha aprobado un decreto para modificar el uso de los controvertidos centros de deportación en Albania, que fueron elogiados en su día por Von der Leyen pero que no han logrado funcionar debido a bloqueos judiciales. A partir de ahora, estas instalaciones operarán como Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), albergando migrantes en situación irregular ya presentes en Italia que hayan recibido orden de expulsión, en lugar de ser utilizados solo para inmigrantes interceptados en el Mediterráneo.
Además, el Gobierno ha endurecido las normas de obtención de la nacionalidad para los descendientes de ciudadanos italianos en el extranjero, en un intento de limitar la concesión de pasaportes a aquellos con vínculos remotos con el país. @mundiario


