Más de 50.000 personas se manifiestan en Roma en defensa del orgullo y la unidad europea

La iniciativa, que surgió hace tres semanas a partir de un texto de un periodista en La Repubblica, ha encontrado eco en artistas, intelectuales, científicos y representantes de la sociedad civil.
Manifestación europea en la plaza del Popolo de Roma. / X
Manifestación europea en la plaza del Popolo de Roma. / X

Lo que comenzó como un artículo de opinión en un periódico italiano se ha transformado en una manifestación multitudinaria en el corazón de la capital. Más de 50.000 personas, según los organizadores, han abarrotado este sábado la plaza del Popolo de Roma ondeando banderas de la Unión Europea y exigiendo un futuro común basado en los valores europeos.

La iniciativa, que surgió hace tres semanas a partir de un texto del periodista Michele Serra en La Repubblica, ha encontrado eco en artistas, intelectuales, científicos y representantes de la sociedad civil. A medida que el movimiento cobraba fuerza, la convocatoria trascendió ideologías y siglas políticas, sumando el apoyo de sindicatos, organizaciones sociales y decenas de alcaldes de todo el país. Bajo el lema "Una plaza por Europa", la protesta ha sido un grito colectivo en defensa de la unidad europea y un recordatorio del papel de la ciudadanía en la construcción del proyecto comunitario.

Un escenario de unidad en tiempos inciertos

Desde primera hora de la tarde, la plaza se ha convertido en un mar de banderas azules, a las que se han sumado estandartes de la paz y de Ucrania. La afluencia ha sido tal que las autoridades han tenido que cortar los accesos y cerrar la parada de metro más cercana en Piazza di Spagna. Una pantalla gigante en una plaza adyacente ha permitido a cientos de personas seguir el evento en directo.

El acto, que ha comenzado con la interpretación del Himno a la alegría de Beethoven, ha contado con la intervención de medio centenar de personalidades, entre ellas el arquitecto Renzo Piano, el escritor francés Daniel Pennac y los cantantes Jovanotti y Roberto Vecchioni. También han participado figuras destacadas de la literatura italiana, como Dacia Maraini, Silvia Avallone y Antonio Scurati.

Entre los invitados internacionales, el escritor español Javier Cercas ha enviado un mensaje en vídeo en el que ha animado a extender la movilización a otros países: "Europa no es un proyecto elitista, es un proyecto popular. Nosotros, los europeos, queremos una Europa unida. ¡Avanti popolo!".

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha sido uno de los oradores principales y ha reivindicado en italiano la dimensión tangible de la UE: "Europa no es una entidad abstracta, no es una burocracia lejana. Europa somos nosotros. ¡Ciudadanos de Europa, unámonos!".

Alcaldes en primera línea y un mensaje de resistencia

Uno de los momentos más simbólicos de la jornada ha sido la subida al escenario de más de 50 alcaldes de toda Italia, desde pequeñas localidades hasta las grandes capitales regionales. "Cada uno con sus propias ideas, pero todos con la bandera de Europa", ha destacado el alcalde de Roma, Roberto Gualtieri.

La manifestación ha servido también como altavoz de voces que representan los valores de la UE en su dimensión más humana. Renata Colorni Spinelli, hija de uno de los autores del Manifiesto de Ventotene, documento fundacional del europeísmo, ha lamentado que los ideales de integración y solidaridad estén siendo relegados: "Estoy aquí porque siento nostalgia de los valores europeos que mis políticos ya no transmiten".

Otra intervención conmovedora ha sido la de la refugiada afgana Rahel Saya, quien ha recordado el papel de Europa como refugio para quienes huyen de la guerra y la represión: "Vosotros me habéis salvado, Europa me ha salvado".

Una llamada a la acción ante la incertidumbre global

El periodista Michele Serra, impulsor involuntario de la protesta, ha insistido en la necesidad de movilización ante los desafíos actuales: "En un mundo que parece estar en pedazos, una plaza que une a personas e ideas diferentes es un escándalo. Este escándalo tiene un nombre: democracia".

La iniciativa no ha estado exenta de tensiones políticas. Mientras que la oposición progresista y ecologista ha respaldado el evento, el Gobierno de Giorgia Meloni y el Movimiento 5 Estrellas se han mantenido al margen. La ausencia del Ejecutivo italiano refleja las divisiones internas sobre el papel de la UE, en un momento en que la unidad europea se pone a prueba por desafíos como la crisis de seguridad, la política migratoria y las tensiones con Rusia.

Sin embargo, los organizadores han dejado claro que la convocatoria va más allá de la coyuntura política: "Hoy no estamos aquí por un partido, sino por una idea. Queremos una Europa fuerte, solidaria y democrática".

El acto ha concluido tras cuatro horas de intervenciones, con la sensación de que esta no será la última movilización de este tipo. De hecho, varias ciudades europeas ya estudian replicar la iniciativa en sus plazas.

Si algo ha quedado claro en la plaza del Popolo, es que el sentimiento europeísta no es solo una cuestión de instituciones y tratados, sino de calles y ciudadanos que reivindican su lugar en el mundo. @mundiario

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