Macron visita Nueva Caledonia tras una semana de graves disturbios

El presidente de Francia llega al territorio de ultramar para instalar un diálogo y encontrar una alternativa a la reforma constitucional que amenaza con diluir a las fuerzas independentistas.
Emmanuel Macron, presidente de Francia. / RR SS
Emmanuel Macron, presidente de Francia. / RR SS

En un movimiento inesperado, el presidente francés Emmanuel Macron anunció este martes su intención de viajar a Nueva Caledonia, el archipiélago francés en el océano Pacífico que ha sido escenario de graves disturbios desde el 13 de mayo. La crisis ha dejado un saldo trágico de seis muertos, incluyendo cuatro civiles y dos gendarmes. Macron, que tenía previsto partir esa misma noche, busca desactivar una crisis que ha obligado al Gobierno a declarar el estado de emergencia, cerrar aeropuertos y desplegar fuerzas armadas para proteger instalaciones estratégicas.

El estallido de violencia en Nueva Caledonia se produjo tras la adopción por el Parlamento francés de una reforma constitucional. Esta reforma ampliará el censo electoral, lo que dificultará a la población local alcanzar una mayoría suficiente para alcanzar la independencia después de tres referéndums fallidos. La medida ha desatado protestas que han evolucionado a violentos disturbios, con reportes de civiles armados, barricadas en carreteras y barrios, y un riesgo creciente de enfrentamientos civiles entre los kanakos, de origen autóctono, y los caldoches, de origen europeo.

El viaje de Macron, de aproximadamente 24 horas, se produce en un momento crítico. Nueva Caledonia está situada a 16.500 kilómetros de la Francia metropolitana, una gran distancia que dificulta la gestión del territorio por parte de París. Esta será la tercera visita de Macron al archipiélago desde que asumió la presidencia en 2017.

A pesar de la creciente tensión, las autoridades locales informan de una aparente calma tras varias noches de disturbios. Louis Le Franc, comisario de la República en Nueva Caledonia, describió recientemente la situación como una “insurrección”. El ministro del Interior, Gérald Darmanin, reveló ante la Asamblea Nacional que hasta ahora se han detenido 276 personas y 84 policías y gendarmes han resultado heridos. Mientras tanto, Australia y Nueva Zelanda han comenzado a evacuar a turistas atrapados en el archipiélago, y el aeropuerto internacional permanece cerrado hasta al menos el sábado.

Movimiento separatista de Francia

La situación se ha complicado con acusaciones de injerencia extranjera por parte de Azerbaiyán, según Darmanin, quien afirmó que este país ha establecido acuerdos con algunos grupos independentistas. Además, acusó a la Célula de Coordinación de Acciones de Terreno (CCAT) de ser una “organización mafiosa, violenta, que saquea comercios y dispara balas reales sobre los gendarmes”. Christian Tein, líder de la CCAT, condenó los excesos en una entrevista con la cadena pública local La 1ère.

Roch Wamytan, presidente independentista del Congreso de Nueva Caledonia y líder del Frente de Liberación Nacional Kanako y Socialista (FLNKS), describió la revuelta como una reacción de la juventud kanaka. “Hay una población kanaka extremadamente joven que masivamente votó por la independencia, que vive mal la situación actual, que sufre la violencia institucional, que está estigmatizada”, ha argumentado Wamytan.

En un intento por recuperar el control, las fuerzas del orden llevaron a cabo una operación el domingo para despejar barricadas y reabrir la carretera principal al aeropuerto, resultando en 200 detenciones.

Ampliación del censo electoral

En una conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros, la portavoz del Gobierno, Prisca Thévenot, anunció los planes de Macron para viajar a Nueva Caledonia y establecer una “misión” para facilitar el diálogo entre independentistas y no independentistas. Macron ha expresado su deseo de encontrar una alternativa a la reforma constitucional para reducir la tensión, pero ha advertido de que, si no se logra un acuerdo, someterá la reforma al voto definitivo antes de finales de junio en el Congreso, que aglutina a la Asamblea Nacional y al Senado.

La reforma constitucional, adoptada por la Asamblea Nacional la semana pasada, amplía el censo electoral en Nueva Caledonia. Actualmente, solo pueden votar aquellos inscritos antes de 1998, pero la modificación a la ley permitirá votar a los nacidos después de esa fecha y a los residentes con más de 10 años en el territorio. Esta medida podría fortalecer a los no independentistas y diluir la influencia de los partidarios de la independencia, en un territorio colonizado por Francia en 1853 y aún en la lista de la ONU de territorios pendientes de descolonizar.

El viaje de emergencia de Macron subraya la gravedad de la crisis en Nueva Caledonia y la determinación del presidente francés de encontrar una solución pacífica y duradera. Mientras tanto, la situación en el archipiélago sigue siendo tensa, con la atención internacional centrada en los próximos pasos de Francia y las reacciones locales a la visita de Macron. @mundiario

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