Luisa González busca hacer historia y convertirse en la primera mujer presidenta de Ecuador

La candidatura de la líder de Revolución Ciudadana, el partido del expresidente Rafael Correa, aspira a transmitir al electorado su experiencia en la gestión pública frente al Gobierno de Noboa.
Luisa González, candidata a la presidencia de Ecuador por Revolución Ciudadana. / RR.SS
Luisa González, candidata a la presidencia de Ecuador por Revolución Ciudadana. / RR.SS

Luisa González, candidata del partido izquierdista Revolución Ciudadana, aspira a convertirse en la primera mujer en asumir la presidencia de Ecuador. Con un perfil discreto y alejado de los escándalos, su candidatura busca atraer tanto al electorado progresista como a aquellos desencantados con el actual presidente, Daniel Noboa. En un contexto de crisis económica y creciente violencia, González promete una gestión enfocada en la seguridad, la inversión y el bienestar social.

La candidata, de 47 años, nació en Quito, aunque se crió en la provincia de Manabí. Su formación académica incluye un título en Derecho y una maestría en Economía Internacional y Desarrollo por la Universidad Complutense de Madrid. En su trayectoria política, pasó del Partido Social Cristiano (PSC), de orientación derechista, al correísmo, movimiento liderado por el expresidente Rafael Correa. Su relación con el exmandatario ha sido clave en su ascenso, aunque sus partidarios aseguran que su liderazgo es independiente.

González ocupó varios cargos públicos durante el Gobierno de Correa (2007-2017), desempeñándose como secretaria de la Administración Pública y coordinadora de Despacho Presidencial. Más recientemente, fue asambleísta por la provincia de Manabí hasta la disolución de la Asamblea Nacional por la “muerte cruzada” decretada por el expresidente Guillermo Lasso. En su primer intento por llegar a la presidencia en 2023, fue derrotada en segunda vuelta por Noboa. Ahora, busca una revancha política con una campaña renovada y el respaldo de su movimiento.

Uno de los principales ejes de su propuesta es la seguridad. Ecuador atraviesa una de las peores crisis de violencia de su historia, con altos índices de homicidios y un sistema penitenciario fuera de control. González plantea reforzar la seguridad pública, recuperar el control de las cárceles y coordinar esfuerzos entre la policía y el sistema judicial para reducir la impunidad. Además, propone restablecer el Ministerio Coordinador de Seguridad y el Ministerio de Justicia, eliminados en administraciones anteriores.

González quiere marcar perfil propio

En el ámbito económico, la candidata reconoce la gravedad del déficit fiscal, que ronda los 5.000 millones de dólares. Plantea estabilizar los ingresos no petroleros, fomentar la inversión y apoyar a los emprendedores mediante incentivos tributarios y créditos preferenciales. Asimismo, busca mejorar la infraestructura y reactivar sectores clave de la economía, en un país que enfrenta dificultades financieras severas.

El discurso de González también enfatiza la justicia social. Se presenta como una mujer de convicciones firmes, con una fuerte raíz cristiana evangélica que la llevó a bautizarse a los 20 años tras una revelación. Su visión política está marcada por la promoción de la educación, la salud y la equidad, en línea con el ideario del correísmo. Sin embargo, en esta campaña ha intentado tomar distancia de la imagen de Rafael Correa, evitando mencionarlo constantemente para atraer a un electorado más amplio.

La presencia de Diego Borja, exministro de Economía de Correa, como su candidato a la vicepresidencia, refuerza su apuesta por una gestión con experiencia técnica. Su fórmula busca consolidar el voto de izquierda sin alejar a sectores moderados que podrían estar indecisos entre la continuidad de Noboa y un cambio de rumbo político.

Luisa González enfrenta el desafío de competir contra un presidente que, a pesar de la crisis, mantiene una base de apoyo significativa. Su estrategia se centra en destacar la diferencia entre un “Ecuador en guerra”, bajo la gestión de Noboa, y la estabilidad de los gobiernos pasados del correísmo. En un escenario de polarización, la candidata del Movimiento Revolución Ciudadana busca capitalizar el descontento con la situación actual y posicionarse como la alternativa para “revivir Ecuador”. @mundiario

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