Israel bombardea Líbano tras la entrada de Hezbolá en la guerra en defensa de Irán
La decisión de Hezbolá de intervenir en la guerra en apoyo de Irán ha arrastrado al Líbano a una nueva fase de confrontación con Israel. Tras el lanzamiento de misiles y drones hacia el norte israelí, el Ejército de Israel respondió con bombardeos masivos sobre Beirut y diversas localidades del sur, en una escalada que ha dejado decenas de muertos y miles de desplazados.
En paralelo, el Ejecutivo libanés ha anunciado la prohibición total de las actividades militares del grupo armado, lo que finalmente abre un frente interno de consecuencias imprevisibles.
Hezbolá confirmó el lanzamiento de una andanada de misiles de largo alcance y drones hacia objetivos próximos a Haifa. La milicia calificó la operación como represalia por la muerte del líder supremo iraní, Ali Jameneí, en el marco de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Se trata del primer ataque directo desde el alto el fuego de 2024 que puso fin a dos meses de guerra entre Israel y el grupo chií. Aunque los proyectiles chiítas no causaron víctimas ni daños significativos, el gesto tiene un peso estratégico: implica que Hezbolá abandona la contención relativa mantenida durante los últimos meses y se integra abiertamente en el eje de apoyo a Teherán.
Fuerzas de Defensa de Israel reaccionaron en cuestión de horas con ataques aéreos sobre los suburbios del sur de Beirut —especialmente en Dahiye, considerado bastión de Hezbolá— y sobre múltiples localidades al sur y al norte del río Litani. El Ministerio de Sanidad libanés cifró en 31 los fallecidos y en más de un centenar los heridos.
Además de los bombardeos, Israel ordenó la evacuación de 53 localidades en el sur y en la región de la Bekaa, lo que ha generado un éxodo masivo hacia el norte del país. Las carreteras quedaron colapsadas por columnas de vehículos mientras continuaban las explosiones.
El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, advirtió de “muchos días de combate” y señaló que Hezbolá “pagará un alto precio”. Israel también declaró objetivo al líder del grupo, Naim Qassem, y afirmó haber eliminado a un alto responsable de inteligencia de la milicia.
Líbano intenta contener la escalada interna
En un movimiento inédito, el primer ministro Nawaf Salam anunció tras una reunión del Consejo de Ministros la prohibición de toda actividad militar de Hezbolá y cualquier ataque lanzado desde territorio libanés fuera del control estatal. Exigió la entrega de armas “ilegales” y ordenó a las fuerzas de seguridad impedir nuevas acciones armadas.
El presidente Joseph Aoun criticó tanto los bombardeos israelíes como la decisión de la milicia de involucrar al país en una guerra regional. El Gobierno subrayó que la decisión sobre la guerra y la paz corresponde exclusivamente al Estado.
Este giro político refleja un cambio en el equilibrio interno tras la guerra de 2024, que debilitó significativamente a Hezbolá. Sin embargo, la implementación de la prohibición plantea enormes desafíos. El grupo conserva una estructura militar considerable y es el único actor armado que mantuvo su arsenal tras la guerra civil (1975-1990).
La decisión gubernamental evoca precedentes delicados. En 2008, un intento de desmantelar la red de telecomunicaciones de Hezbolá derivó en enfrentamientos armados en Beirut. Hoy, el Ejecutivo busca trasladar la pugna al terreno institucional, consciente de que una confrontación directa podría reabrir heridas internas.
Israel launched strikes on Lebanon’s capital, Beirut and other parts of the country in response to the Iran-backed militant group Hezbollah firing missiles across the border on Monday. The Lebanese health ministry says Israeli strikes in Beirut and southern Lebanon have killed at… pic.twitter.com/sSBr9PTE8A
— CBS News (@CBSNews) March 2, 2026
Al mismo tiempo, la milicia sostiene que su actuación se enmarca en la “legítima defensa” frente a Israel y en solidaridad con Irán, país que la respaldó desde su fundación en 1982. La dimensión ideológica y estratégica del vínculo con Teherán explica por qué la muerte de Jameneí ha sido presentada como una línea roja.
La ofensiva israelí sobre el Líbano coincide con ataques iraníes en distintos puntos del Golfo y con la intensificación de los bombardeos sobre territorio iraní y posiciones en Líbano y Siria. El conflicto, iniciado con acciones directas contra Irán, se ha transformado en una red de frentes interconectados.
Para Israel, neutralizar a Hezbolá es parte de una estrategia más amplia de contención del eje proiraní. Para Beirut, la prioridad declarada es evitar quedar atrapado en una guerra que excede su capacidad económica y militar. @mundiario


