Interferencias en el GPS en el mar Báltico y Noruega: ¿influencia de Rusia?
Las interferencias en el sistema de posicionamiento global (GPS) alrededor del Mar Báltico y el norte de Noruega han generado preocupación debido a su impacto en la aviación y la navegación marítima. Estas interferencias han afectado desde hace dos años a los miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) fronterizos con Rusia, pero se han intensificado en los últimos meses, lo que ha provocado problemas significativos en decenas de miles de vuelos, desvío de aviones y la suspensión de rutas aéreas por parte de aerolíneas importantes.
Según esos reportes, Finlandia ha sido uno de los países más afectados, con la principal aerolínea finlandesa, Finnair, suspendiendo una ruta debido a estas interferencias que también perturban la navegación marítima en la región. Varios países han acusado a Rusia de manipular intencionadamente las señales GPS con sus sistemas de guerra electrónica, especialmente desde la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022.
Las interferencias son particularmente persistentes en Estonia, Letonia, Lituania, Finlandia, Suecia y Polonia. Estos países han experimentado un aumento en las interrupciones en el espacio aéreo y marítimo desde el inicio de la guerra en Ucrania. En la región remota del noreste de Noruega, cercana a la base de la Flota del Norte rusa, las interferencias en el GPS son prácticamente diarias.
Recientemente, dos aviones de Finnair se vieron obligados a regresar a Helsinki debido a la falta de señal GPS al intentar aproximarse al aeropuerto de Tartu, en Estonia. Esta situación llevó a la aerolínea a suspender la ruta entre la capital finlandesa y la segunda ciudad estonia, ya que en el aeropuerto solo se puede aterrizar con señal GPS. Lauri Soini, presidente de la Asociación de Pilotos Finlandeses, mencionó que estas interferencias afectan áreas más extensas y altitudes más bajas desde hace seis meses.
Maniobras desde Kaliningrado
Las autoridades de Estonia han reaccionado a estas interrupciones acusando a Rusia de ser responsable. Margus Tsakhna, ministro de Exteriores de Estonia, ha instado a abordar este problema entre los aliados de la OTAN y los miembros de la UE, calificando las interferencias como “acciones hostiles de Rusia” y “ataques híbridos”.
Aunque los aviones comerciales cuentan con sistemas alternativos al GPS, como medida de seguridad, las interferencias afectan la eficiencia y la seguridad de la aviación, según Dana Goward, director de la Fundación por una Navegación y Cronometría Resilientes. Además, se han reportado casos de spoofing, donde un dispositivo transmite una señal falsa de GPS, aumentando el riesgo de accidentes.
En Noruega, las interferencias en el GPS han impactado la operación de vuelos internos y helicópteros ambulancia, especialmente en áreas remotas donde estos servicios son esenciales. Ellen Katrine Haetta, jefa de policía en Finnmark, destacó que estas interrupciones representan un grave riesgo para las operaciones de búsqueda y rescate, pudiendo resultar en pérdidas de vidas humanas.
Se ha sugerido que Rusia está empleando sus potentes sistemas de guerra electrónica para poner a prueba a la OTAN y afectar la seguridad en la región. Expertos en navegación como Todd Walter, de la Universidad de Stanford, y Martin Herem, comandante de las Fuerzas Armadas de Estonia, han expresado preocupación por la naturaleza intencionada de estas interferencias, que podrían estar vinculadas a las acciones de Rusia en Ucrania y en la región del Mar Báltico.


