El PPE proclama a Von der Leyen como candidata a presidir la Comisión Europea
En un audaz movimiento estratégico, Ursula von der Leyen, actual presidenta de la Comisión Europea, ha lanzado su campaña electoral para un segundo mandato con un llamado de alerta contra nacionalismos, populismos, extremismos y aquellos vinculados al presidente de Rusia, Vladimir Putin. La líder alemana, candidata principal del Partido Popular Europeo (PPE), ha señalado en un congreso en Bucarest que “los amigos de Putin están intentando reescribir nuestra historia y secuestrar nuestro futuro”. Von der Leyen, de 65 años, busca liderar el Ejecutivo comunitario nuevamente tras las elecciones europeas de junio.
“Nuestra Europa pacífica y unida está siendo desarmada como nunca antes por populistas, nacionalistas y demagogos. Ya sea la extrema derecha o la extrema izquierda”, ha dicho Von der Leyen, acusando a varios partidos euroescépticos de querer “pisotear los valores europeos”, en referencia especial a los partidos ultras de Alternativa por Alemania (AFD) y el francés Reagrupamiento Nacional de la líder Marine Le Pen.
Con las críticas contra el sector más euroescéptico de los partidos con más auge dentro de los Veintisiete, la conservadora alemana ha trazado su propio cordón sanitario para evitar que los votos de su familia política europea, la actual primera fuerza en la Eurocámara, se vayan escorando cada vez más a la derecha. Por eso ha clamado contra las formaciones de línea más dura, pero al mismo tiempo deja un amplio margen para posibles pactos con formaciones ultraconservadoras menos ásperas como la polaca Ley y Justicia (PiS), los españoles de Vox o el de la primera ministra Giorgia Meloni de Hermanos de Italia.
El PPE, principal grupo en el Parlamento Europeo, ha marcado un giro hacia la derecha con un manifiesto que aborda temas como la inmigración y muestra ciertos tintes euroescépticos, en un intento por cortejar a los votantes del bloque más conservadores. Von der Leyen, a pesar de sus críticas a ciertos partidos, ha prometido políticas para impulsar las economías de la UE, reducir las regulaciones, permitir que más decisiones se tomen entre los Veintisiete y fortalecer la economía y las empresas.
El endurecimiento del discurso y las propuestas de la derecha tradicional, moderada y proeuropea responde también a su desempeño en las encuestas. Según los sondeos de las elecciones parlamentarias de junio (el 9 en España), la familia del PPE conservará su mayoría en la Eurocámara, se vaticina un mermado segundo lugar para los socialdemócratas y socialistas, pero los liberales podrán perder su tercera posición ante el auge del Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), al que pertenecen PiS, Vox y los Hermanos de Italia.
Von der Leyen aspira a presidir un periodo con crisis geopolíticas
La líder alemana, primera mujer en ocupar su actual puesto, se enfrenta a la perspectiva de repetir mandato en una época marcada por la pandemia y las tensiones geopolíticas, especialmente la guerra de Rusia contra Ucrania, así como la expansión de la UE hacia el Este. Con la vista puesta en las elecciones de junio, Von der Leyen ha prometido más fondos para Kiev, subrayando la importancia de culminar su proyecto de convertir finalmente a la UE como un actor geopolítico importante.
Las elecciones europeas son cruciales no solo para la Unión Europea sino también para países clave como Francia, Alemania y España. Sin embargo, Von der Leyen enfrenta críticas internas, siendo acusada de contar con un pequeño equipo y vivir en una burbuja, de opacar y atribuirse los logros de sus comisarios. Las encuestas indican que el PPE seguirá siendo el primer grupo en el Parlamento, pero las formaciones euroescépticas ganarán terreno, complicando futuros pactos con el rechazo de los socialistas y el posiblemente poca influencia de los liberales.
A pesar de críticas, Von der Leyen ha consolidado su posición en temas cruciales, como la seguridad y la defensa, especialmente ante las amenazas del Kremlin. Su liderazgo ha enfrentado desafíos, desde la pandemia hasta la invasión rusa a Ucrania, marcando una transformación sin precedentes en las políticas de la UE.
La líder alemana busca liderar la próxima gran ampliación hacia el este, un proyecto que cambiará la UE permanentemente. Sin embargo, en los meses previos a su campaña, ha tratado de evitar asuntos espinosos, como el ingreso de Ucrania. A pesar de ser favorita para liderar la Comisión Europea, la decisión final recae en los líderes de los 27 Estados miembros y en el Parlamento Europeo, lo que hace que Von der Leyen mantenga una posición cautelosa para asegurar su respaldo. La batalla electoral y los desafíos políticos se intensificarán en los próximos meses, prometiendo un período decisivo para el futuro de la Unión Europea. @mundiario

