Las brechas de Hungría: nuevas grabaciones detallan como informó a Rusia de conversaciones en la UE
Las filtraciones continúan y la última tanda de información sobre los contactos entre Hungría y Rusia ha revelado que la relación es más estrecha y duradera de lo que se asumía, con especial incidencia en los procesos internos de la Unión Europea.
Las grabaciones y transcripciones difundidas por medios de investigación como VSquare, Frontstory, Delfi Estonia, The Insider y el Centro de Investigación de Ján Kuciak revelan que el ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, informó a su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, sobre deliberaciones internas del bloque comunitario e incluso ofreció acceso a documentos sensibles durante el debate sobre la adhesión de Ucrania
El episodio más significativo se sitúa en diciembre de 2023, durante una cumbre clave en Bruselas. Según las transcripciones, Szijjártó abandonó momentáneamente la reunión para informar a Lavrov del estado de las negociaciones entre los líderes europeos acerca de iniciar conversaciones de adhesión con Ucrania. En ese contexto, el ministro ruso llegó a afirmar: “A veces el chantaje directo de buena voluntad es la mejor opción”, una frase que, por su contenido, ha centrado buena parte de la atención mediática y política a los vetos húngaros.
Las filtraciones no se limitan a ese momento. Otro intercambio, fechado en julio de 2024 durante la presidencia rotatoria húngara del Consejo de la UE, muestra cómo Szijjártó coordinaba con Lavrov una reunión entre el primer ministro Viktor Orbán y el presidente ruso Vladímir Putin en Moscú. En esa conversación, al abordar el peso político del viaje, el ministro húngaro señaló: “No podemos dividir a los dos, pero creo que aumenta la importancia de que sea la Presidencia de la Unión Europea”.
Uno de los elementos más delicados de las grabaciones es la supuesta disposición a compartir documentación interna de la UE.
Ante la solicitud de Lavrov de obtener detalles sobre un compromiso relativo a los derechos lingüísticos en Ucrania, Szijjártó respondió: “Se lo enviaré. No hay problema”. Y añadió: “Lo hago inmediatamente. Lo envío a mi embajada en Moscú, y mi embajador se lo hará llegar a su jefe de Gabinete, y entonces estará a su disposición”. Este fragmento, reproducido en las transcripciones, es el que ha generado mayor preocupación sobre el posible flujo de información sensible fuera de los canales europeos.
El contexto político amplifica el impacto de estas revelaciones. Hungría, bajo el liderazgo de Orbán, ha mantenido durante años una relación singular con Moscú dentro de la UE, marcada por su dependencia energética y por una retórica crítica hacia Bruselas. El propio Szijjártó ha defendido que sus contactos con Lavrov forman parte de la práctica diplomática habitual, mientras que el Gobierno húngaro ha denunciado las filtraciones como una “intervención inusualmente cruda y abierta de los servicios secretos”.
Sin embargo, las reacciones dentro y fuera del país reflejan la profundidad del debate. El líder opositor Péter Magyar calificó la conducta como “una traición abierta a los intereses húngaros y europeos”, mientras que desde las instituciones comunitarias se han pedido explicaciones formales. La controversia llega además en un momento político sensible, con elecciones en Hungría que podrían redefinir su posición dentro del bloque.
A leaked exchange suggests Sergey Lavrov coordinated with Hungary’s foreign minister to block Ukraine’s EU accession talks, discussing minority rights wording as a key lever in negotiations. The interaction points to alignment between Moscow and Budapest on slowing Kyiv’s EU… pic.twitter.com/QYhtSuTFZ3
— NOELREPORTS 🇪🇺 🇺🇦 (@NOELreports) April 8, 2026
Más allá de la dimensión electoral, las filtraciones plantean interrogantes sobre la gestión de la información en la UE y la capacidad del bloque para mantener una posición unificada frente a Rusia, especialmente en el contexto de la guerra en Ucrania.
El hecho de que un Estado miembro pueda compartir —o ser percibido como dispuesto a compartir— detalles de negociaciones internas con un actor externo introduce tensiones en los mecanismos de confianza que sustentan la política europea.
Al mismo tiempo, el contenido de las conversaciones sugiere una relación fluida y directa entre Budapest y Moscú. En algunos intercambios, el tono es marcadamente cordial y servicial, lo que refuerza la percepción de una diplomacia paralela que opera de forma ajena a las estructuras comunitarias.
Esta dinámica no es nueva, pero las grabaciones aportan un nivel de detalle que hasta ahora no estaba documentado públicamente.
Mientras la mayoría de los Estados miembros mantiene una línea de presión sobre Rusia, Hungría ha optado por preservar canales de diálogo y cooperación, especialmente para estrechar lazos en materia energética. Las filtraciones sitúan esa estrategia bajo un nuevo escrutinio.@mundiario


