La estrategia de Sheinbaum para mitigar el impacto del endurecimiento migratorio de Trump
El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha provocado una rápida respuesta del Gobierno de México. En su primera conferencia de prensa tras la toma de posesión del republicano, la presidenta Claudia Sheinbaum subrayó que su Administración está preparada para enfrentar las medidas anunciadas desde Washington, incluyendo la reactivación del programa Quédate en México, la militarización de la frontera y las deportaciones masivas.
“México no tiene por qué agachar la cabeza”, afirmó Sheinbaum este lunes en La Mañanera, su conferencia matutina diaria heredada de su mentor político y predecesor en la presidencia, Andrés Manuel López Obrador (AMLO). La mandataria destacó que su Gobierno defenderá los derechos de los migrantes mexicanos y mantendrá una postura firme frente a las “medidas unilaterales” de Trump, al tiempo que reiteró su disposición para trabajar en conjunto con la nueva Administración estadounidense. “Estamos preparados, estamos listos”, afirmó la presidenta, que llamó a la calma a la ciudadanía mexicana.
Horas después de asumir el cargo, Trump confirmó el regreso del programa Quédate en México (MPP), que obliga a los solicitantes de asilo a tramitar su entrada desde territorio mexicano. Además, anunció la declaración de emergencia nacional en la frontera sur de Estados Unidos y el despliegue del Ejército en los estados fronterizos para frenar los flujos migratorios. “Se detendrá inmediatamente toda entrada ilegal, y comenzaremos el proceso de devolver a millones de extranjeros criminales a los lugares de donde vinieron”, afirmó el presidente estadounidense.
El secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, expresó su rechazo a la reactivación del MPP y aseguró que México no está dispuesto a convertirse en un “tercer país seguro”. “No lo compartimos”, sentenció, advirtiendo de que esta política podría incrementar la presión sobre las ciudades fronterizas mexicanas, convirtiéndolas en cuellos de botella para miles de personas en tránsito. De la Fuente también señaló que la prioridad de su dependencia será la protección de los más de cinco millones de mexicanos indocumentados que residen en EE UU.
Estrategias de apoyo a los migrantes mexicanos
Para responder a las nuevas políticas migratorias de Trump, el Gobierno mexicano anunció el lanzamiento de la aplicación ConsulApp, que proporcionará información sobre los derechos de los migrantes, cómo enfrentar redadas y detenciones, y permitirá localizar el consulado más cercano. Asimismo, se presentó el plan México te abraza, que incluye apoyos económicos, acceso a programas sociales y afiliación gratuita a la seguridad social para aquellos que sean deportados o decidan regresar voluntariamente al país.
Rosa Icela Rodríguez, titular de Gobernación, detalló que los deportados recibirán una Tarjeta Bienestar Paisano con un apoyo inicial de 2.000 pesos (aproximadamente 100 dólares) para gastos inmediatos. También tendrán acceso a becas, programas como Sembrando Vida y servicios de salud. “México está preparado para recibir a nuestros paisanos con los brazos abiertos”, afirmó Rodríguez, aunque reconoció que el país enfrenta un “momento complejo”.
Designación de cárteles como organizaciones terroristas
Otro de los anuncios más polémicos del presidente estadounidense fue la designación de los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas, respaldada por una norma de 1798, la Ley de Enemigos Extranjeros. Este decreto abre la posibilidad de que EE UU realice intervenciones militares en territorio mexicano. Sheinbaum ha rechazado equiparar el narcotráfico con el terrorismo, argumentando que esta medida podría generar tensiones adicionales en la relación bilateral.
Marco Rubio, nuevo secretario de Estado, enfatizó que la cooperación con México será clave para combatir al crimen organizado. Sin embargo, el enfoque de la nueva Administración estadounidense ha generado divisiones internas y críticas de especialistas que cuestionan la efectividad de tratar a los cárteles como grupos terroristas.
Un giro en la relación México-Estados Unidos
La llegada de Trump marca un viraje significativo en la relación bilateral. Entre sus primeras medidas también figura el cambio de nombre del golfo de México a “golfo de América”, una decisión que Sheinbaum respondió con la propuesta de renombrar los estados del país vecino que fueron parte de México como la “América mexicana”. A pesar de la retórica polarizadora, la presidenta mexicana enfatizó la necesidad de cooperar y subrayó el impacto positivo de los migrantes en la economía de Estados Unidos.
Sheinbaum destacó que su Ejecutivo busca mantener un diálogo abierto con la Administración Trump para evitar que las medidas unilaterales afecten la relación bilateral. “Ya ha habido una comunicación informal, y tenemos la certeza de que vamos a llegar a un acuerdo en los distintos temas”, afirmó la presidenta. Entre las prioridades del Gobierno mexicano están la protección de los derechos de los migrantes, la cooperación en materia de seguridad y la mitigación de posibles impactos económicos derivados de los nuevos aranceles anunciados por Trump.
El Gobierno mexicano aseguró que dará una respuesta oficial a las nuevas políticas de Trump en La Mañanera del martes. Mientras tanto, Sheinbaum reiteró su compromiso de proteger a la comunidad migrante y defender la soberanía de México frente a las acciones del vecino del norte. “México hará todo lo que sea necesario”, concluyó. @mundiario





