Los demócratas exigen el cese del secretario de Defensa tras la filtración de planes militares
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, enfrenta una ola de críticas y demandas de renuncia por parte del Partido Demócrata, tras la revelación de que compartió información sobre ataques militares en Yemen a través de una aplicación de mensajería. La filtración de estos datos altamente sensibles, que incluían horarios exactos, tipos de aviones y armamento utilizado, ha desatado un escándalo en Washington y ha puesto en entredicho la seguridad de las comunicaciones dentro del Gobierno.
La controversia surgió cuando se reveló que altos funcionarios de la Administración Trump discutieron los planes de ataque a la milicia hutí en un grupo de chat creado por el asesor de Seguridad Nacional, Mike Waltz. Este último agregó accidentalmente al periodista Jeffrey Goldberg, director de la revista The Atlantic, quien posteriormente divulgó la información. Hegseth, un ex presentador de Fox News y actual jefe del Pentágono, fue el responsable de incluir en el chat los detalles operativos de la misión del pasado 15 de marzo, lo que generó un gran revuelo en el Congreso.
Desde Honolulu (Hawái), primera parada de su gira por Asia-Pacífico, Hegseth defendió su actuación bajo el argumento de que la información compartida no era clasificada. "No eran planes de guerra, ni contenían detalles sobre unidades, rutas aéreas o métodos", afirmó el secretario de Defensa.
Sin embargo, expertos en seguridad contradicen esta versión y advierten de que, debido a la naturaleza de la información filtrada, estos datos deberían haberse considerado clasificados. La información se divulgó en el chat dos horas antes del ataque, lo que pudo haber permitido a los rebeldes hutíes tomar precauciones o incluso preparar una contraofensiva contra las fuerzas estadounidenses.
Además, la forma en que se compartió la información aumentó el riesgo de exposición a actores hostiles, ya que algún Gobierno extranjero con acceso a la aplicación o al dispositivo podría haber interceptado los detalles de la operación, poniendo en peligro a los soldados estadounidenses. Durante una audiencia del Comité de Inteligencia del Senado, el representante Jim Himes de Connecticut, quien es el principal demócrata de la comisión, afirmó que sus acciones ponían en peligro la seguridad del personal militar.
"Todos aquí saben que los rusos o los chinos podrían haber obtenido toda esa información, y podrían haberla transmitido a los hutíes, quienes podrían haber ajustado fácilmente sus ubicaciones de armas y estrategias para atacar aeronaves o hundir (nuestras) embarcaciones", declaró Himes.
El escándalo ha provocado una fuerte reacción en el Congreso, donde legisladores demócratas han calificado la acción de Hegseth como una grave violación de la seguridad nacional.
“La información clasificada lo está por una razón. El secretario Hegseth compartió materiales altamente sensibles en un canal inseguro y luego mintió sobre ello. Debería dimitir”, escribió el congresista Raja Krishnamoorthi (Illinois) en un mensaje en la red social X.
El legislador Jason Crow (Colorado) se sumó a la crítica durante una audiencia del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, asegurando que el jefe del Pentágono debe rendir cuentas de inmediato. "Es inaceptable que funcionarios de la Administración se presenten aquí sin asumir su responsabilidad. Hegseth debe dimitir sin demora", declaró.
Classified information is classified for a reason.
— Congressman Raja Krishnamoorthi (@CongressmanRaja) March 26, 2025
Sec. Hegseth was openly sharing classified materials on an insecure channel that potentially endangered service members.
And then he lied about it.
He should resign. https://t.co/ZoMoXSZgoQ
Investigación en el Congreso y presión sobre la Casa Blanca
Un grupo de 16 congresistas demócratas ha solicitado formalmente al presidente del Comité de las Fuerzas Armadas, Mike Rogers, que convoque a Hegseth para testificar sobre la filtración. En una carta dirigida al comité, los legisladores expresaron la urgencia de esclarecer los hechos, dado el impacto que esta situación podría tener en la seguridad nacional.
En paralelo, el Senado también ha reaccionado. En una audiencia previa, John Ratcliffe, director de la CIA, reconoció que las deliberaciones sobre operaciones militares deben realizarse a través de canales clasificados, lo que pone en duda la versión de Hegseth. El Comité de Servicios Armados del Senado, liderado por el republicano Roger Wicker, ha solicitado un informe oficial sobre el uso de la aplicación de mensajería dentro del Gobierno.
Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump ha salido en defensa de su secretario de Defensa al minimizar el escándalo y desestimar las acusaciones como un ataque político. “Es todo una caza de brujas”, afirmó el mandatario, en referencia a las críticas de los demócratas.
Hegseth es uno de los funcionarios más leales a Trump y ha sido blanco de la oposición desde su nombramiento. Su llegada al Pentágono fue polémica, ya que desde su confirmación ha impulsado la eliminación de políticas de inclusión y diversidad en las Fuerzas Armadas. Su confirmación en el Senado fue extremadamente ajustada, con 50 votos a favor y 50 en contra, lo que obligó al vicepresidente a emitir el voto de desempate a su favor.
El Pentágono reconoce la filtración, pero niega que sea información clasificada
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, confirmó que Hegseth compartió detalles sobre la operación en Yemen, pero insistió en que no se trataba de información clasificada. "Estos mensajes adicionales en la aplicación de mensajería confirman que no se compartieron planes de guerra secretos. El secretario solo estaba actualizando al grupo sobre una misión en marcha, información que ya había sido divulgada por canales oficiales", explicó Parnell.
A pesar de esta defensa, el daño ya está hecho. La revelación de mensajes internos del jefe del Pentágono, con detalles operativos de un ataque militar, ha sacudido al Departamento de Defensa y podría derivar en investigaciones más profundas sobre el manejo de información sensible en la Administración Trump. @mundiario


