The Atlantic revela nuevos detalles sobre el chat con planes militares de la Administración Trump
El medio publica mensajes del secretario de Defensa, Pete Hegseth, en los que menciona información clave del ataque en Yemen, tras la afirmación del Gobierno de que no contenían datos clasificados.
La revista The Atlantic ha publicado este miércoles nuevos fragmentos de la conversación filtrada en la que altos cargos de la Administración del presidente de EE UU, Donald Trump, discutían planes de bombardeo contra los rebeldes hutíes en Yemen. Inicialmente, el medio decidió omitir ciertos detalles por considerarlos demasiado sensibles para la seguridad nacional, pero, tras las reiteradas declaraciones del Gobierno de EE UU que aseguran que el chat no contenía información clasificada, optó por divulgarlos.
El presidente Trump ha insistido en que su asesor de Seguridad Nacional, Mike Waltz, quien creó el chat y agregó involuntariamente al director de The Atlantic, Jeffrey Goldberg, no cometió ningún error serio y no debía disculparse. En cambio, atacó al periodista, a quien ha criticado en múltiples ocasiones, acusándolo de "inventar un montón de historias".
Otros altos funcionarios han intentado restar importancia a la filtración, pero la nueva publicación de The Atlantic deja en evidencia información clave sobre la operación militar en Yemen.
Los nuevos mensajes publicados incluyen información detallada proporcionada por el secretario de Defensa de EE UU, Pete Hegseth, sobre la planificación del bombardeo contra posiciones hutíes el pasado 15 de marzo.
En los textos, Hegseth compartió datos sensibles, como el tipo de aviones utilizados (F-18 y drones MQ-9), los minutos exactos de cada ataque y el armamento empleado, incluyendo misiles Tomahawk.
Uno de los mensajes clave decía: "HORA AHORA (11:44 AM ET): Climatología FAVORABLE. Acabo de CONFIRMAR con el CENTCOM que hay LUZ VERDE para lanzar la misión", en alusión al Comando Central, encargado de las operaciones en Oriente Próximo. Más tarde reporta cómo y cuándo han sido lanzados los ataques, "12:15 PM ET: F-18 LANZADOS (primer paquete de ataque)"
"1:45 PM ET: Se abre la ventana del primer ataque de los F-18 (el objetivo terrorista está en su ubicación conocida, así que DEBERÍA SER PUNTUAL). También, lanzamiento de drones de ataque (MQ-9s)."
Según The Atlantic, estos mensajes fueron enviados 31 minutos antes de que los primeros cazas despegaran y más de dos horas antes de que el objetivo previsto fuera atacado.
Graves implicaciones para la seguridad militar de EE UU
El medio advierte de que la divulgación de estos detalles en un chat grupal puso en riesgo la seguridad operativa de las fuerzas estadounidenses. Si un simpatizante hutí o un usuario descuidado hubiera filtrado estos datos en redes sociales, los rebeldes habrían podido tomar medidas defensivas y, potencialmente, derribar los cazas estadounidenses, poniendo en peligro la vida de los pilotos.
Aunque Hegseth no identificó con precisión las ubicaciones de los ataques, sí proporcionó información sobre el armamento específico y los tiempos exactos de la operación, datos que son altamente clasificados para evitar que el enemigo pueda anticiparse a los movimientos estadounidenses.
El artículo de The Atlantic también incluye capturas de pantalla de la conversación. En una de ellas se observa que Mike Waltz celebró el inicio de los ataques con emojis, incluyendo un puño golpeando, una bandera de EE UU y un fuego. Otro de los participantes, Steve Witkoff, enviado de Trump para Oriente Próximo y Rusia, respondió con dos manos rezando, un bíceps flexionado y dos banderas estadounidenses.
"No se compartió ningún material clasificado en ese grupo de Signal", aseguró la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, ayer ante los miembros del Comité de Inteligencia del Senado. Gabbard afirmó que el chat no reveló detalles específicos sobre el momento, los objetivos o las armas involucradas en los ataques, una afirmación que la bancada demócrata contrarrestó al referirse a la transcripción de The Atlantic.
“Mi respuesta de ayer se basó en mi recuerdo, o la falta de él, sobre los detalles que se publicaron allí”, explicó Gabbard, quien argumentó que no estaba “directamente involucrada en esa parte del chat de Signal”, pese a pertenecer al grupo.
La directora de Inteligencia intentó minimizar las implicaciones de la filtración, al caracterizar el chat de Signal como meramente “una discusión de políticas” en la que Goldberg “fue añadido inadvertidamente”. “La conversación fue franca y sensible, pero como dijo el presidente [y el] asesor de seguridad nacional, no se compartió información clasificada. No se compartieron fuentes, métodos, ubicaciones ni planes de guerra”, enfatizó Gabbard.
After the Atlantic published the texts this morning, Tulsi Gabbard is confronted today on why she lied in her testimony to the Senate yesterday. She says she misremembered. pic.twitter.com/rDlMopRgx7
— Ron Filipkowski (@RonFilipkowski) March 26, 2025
Por su parte, el director de la CIA, John Ratcliffe mantuvo que Signal era “un canal apropiado para comunicar información sensible”, a pesar de las alertas previas del Departamento de Defensa sobre los riesgos potenciales de los hackers rusos. “No transferí ninguna información clasificada. Y al final del día, lo más importante es que la misión fue un éxito notable”, declaró el funcionario recién nombrado por Trump.
“Esta es información clasificada. Es un sistema de armas, así como una secuencia de ataques, además de detalles sobre las operaciones”, declaró Raja Krishnamoorthi, representante demócrata por Illinois. “Este mensaje de texto es claramente información clasificada. El secretario Hegseth ha divulgado planes militares así como información clasificada. Necesita dimitir de inmediato”.
En respuesta, los republicanos desestimaron estas acusaciones y Ratcliffe y Gabbard señalaron que el chat no reveló detalles específicos, como los nombres de los objetivos o sus ubicaciones exactas. @mundiario


