Crisis en el Gobierno Petro: dimisiones, fracturas internas y un Consejo de Ministros televisado

La polémica designación de Benedetti como jefe de Gabinete, el meteórico ascenso de Sarabia y una sesión de trabajo inesperada transmitida en directo ha sacado a la luz las fracturas del Ejecutivo en Colombia.
Gustavo Petro, presidente de Colombia, en su Consejo de Ministros televisado. / Presidencia
Gustavo Petro, presidente de Colombia, en su Consejo de Ministros televisado. / Presidencia

El Gobierno del presidente de Colombia, Gustavo Petro, atraviesa su momento más crítico. A la guerra entre guerrillas que azota la región del Catatumbo en el oriente del país y el reciente enfrentamiento diplomático con Donald Trump, se suma una crisis interna en su gabinete que amenaza con desestabilizar su administración.

La polémica designación de Armando Benedetti como jefe de despacho ha provocado fuertes reacciones entre sus ministros, generando una ola de dimisiones y profundas divisiones dentro del Ejecutivo.

El punto de inflexión ocurrió el martes por la noche, cuando Petro ordenó la retransmisión en directo de un Consejo de Ministros, una medida sin precedentes que dejó en evidencia las tensiones y reclamos internos. Durante la sesión, que se prolongó por seis horas, varios funcionarios expresaron su descontento con las recientes decisiones del presidente.

La vicepresidenta Francia Márquez criticó abiertamente la falta de respeto por parte de Laura Sarabia, recientemente nombrada ministra de Relaciones Exteriores, y manifestó su oposición a la inclusión de Benedetti en el Gobierno.

Otra de las voces críticas fue la ministra de Ambiente, Susana Muhamad, quien expresó su indignación por la presencia de Benedetti en el gabinete. “Como feminista y como mujer, yo no puedo sentarme en esta mesa con Armando Benedetti”, afirmó, indicando que la decisión de mantenerlo en el Ejecutivo es inaceptable, y puso al presidente en un compromiso al afirmar que ella no abandonaba la cartera ministerial ni el proyecto progresista que han construido. Estas declaraciones han provocado una ola de incertidumbre sobre la estabilidad del equipo ministerial.

Las consecuencias de la crisis no tardaron en materializarse. Jorge Rojas, director del Departamento Administrativo de la Presidencia, y Juan David Correa, ministro de Cultura, presentaron sus dimisiones de manera irrevocable.

La salida de estos altos funcionarios evidencia la fractura interna que atraviesa el Gobierno. Además, se especula con la posible dimisión de otros miembros del gabinete en las próximas horas, dado que un grupo de ministros estaría pensando en mantener un pulso con el jefe del Estado, según fuentes de la Casa de Nariño.

Un Gobierno en debilidad en la recta final

El origen de la controversia radica en el nombramiento de Benedetti, un político con un largo historial de escándalos, entre ellos la filtración de audios en los que afirmaba que acudiría a la Justicia con las pruebas que, supuestamente, demostrarían que la campaña presidencial de Petro fue financiada irregularmente.

Pese a ello, el presidente ha defendido su designación, asegurando que se le debe otorgar “una segunda oportunidad”. Su postura ha generado indignación en varios sectores del Gobierno de izquierdas y de la opinión pública.

El descontento dentro del gabinete se suma a la crisis diplomática con Estados Unidos. Petro rechazó recientemente la llegada de dos aviones con deportados colombianos en protesta por el trato que recibían, lo que desató una fuerte reacción del expresidente Donald Trump.

Aunque la canciller Sarabia y el exministro de Relaciones Exteriores, Luis Gilberto Murillo, lograron rebajar las tensiones con Washington, Petro no quedó satisfecho con la resolución del conflicto y ha manifestado su inquietud públicamente.

Las repercusiones políticas de este episodio podrían ser significativas. Analistas advierten de que la debilidad del gabinete podría afectar la gobernabilidad en la recta final del mandato de Petro, que concluye en agosto de 2026. “Si Colombia fuera un régimen parlamentario, este gobierno habría caído anoche”, afirmó el experto Pedro Viveros a la cadena CNN.

Sin embargo, al tratarse de un sistema presidencialista en el que existe un mandato presidencial de tiempos fijos, Petro deberá enfrentar el desafío de recomponer su equipo y recuperar la credibilidad ante la ciudadanía de cara a las elecciones presidenciales y parlamentarias de 2026.

Las reacciones políticas no se han hecho esperar. Mientras que la oposición ha calificado el episodio como “un espectáculo bochornoso”, algunos miembros del oficialismo cercanos a Petro defienden la transparencia del Consejo de Ministros televisado, asegurando que permitió mostrar las dinámicas internas del Gobierno.

Sin embargo, la crisis sigue abierta y el futuro del gabinete presidencial es incierto. Petro enfrenta el reto de estabilizar su administración en medio de un escenario político cada vez más volátil. @mundiario

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