Corea del Sur: el ministro de Defensa asume la responsabilidad por la ley marcial

Kim Yong Hyun, señalado como uno de los principales asesores que sugirió al presidente Yoon Suk-yeol que decretara la ley marcial, ha anunciado su dimisión en medio de las presiones de la oposición.
Lloyd Austin, jefe del Pentágono de EE UU, y Kim Yong Hyun, ministro de Defensa de Corea del Sur. / RR.SS.
Lloyd Austin, jefe del Pentágono de EE UU, y Kim Yong Hyun, ministro de Defensa de Corea del Sur. / RR.SS.

El ministro de Defensa de Corea del Sur, Kim Yong Hyun, ha ofrecido disculpas públicas este miércoles por la reciente imposición de la ley marcial, admitiendo su “plena responsabilidad” en la medida que generó confusión y preocupación en la ciudadanía. Durante una declaración transmitida a través del Estado Mayor Conjunto (JCS), Kim expresó su disposición a dimitir, poniendo su cargo a disposición del presidente Yoon Suk-yeol.

“Todos los soldados que participaron en las operaciones bajo la ley marcial actuaron siguiendo las órdenes del Ministerio, por lo que toda la responsabilidad recae en mí”, afirmó Kim. El ministro subrayó además su compromiso de garantizar que no se produzcan disrupciones en las operaciones de defensa nacional mientras continúe en su puesto.

Kim justificó la controvertida medida al señalar que, aunque la ley marcial ya ha sido levantada, la situación política interna y de seguridad del país sigue siendo compleja. Según medios locales, el ministro habría sido uno de los principales asesores que sugirieron al presidente Yoon recurrir a esta medida excepcional para hacer frente a una crisis política derivada de su Gobierno en minoría.

La imposición de la ley marcial fue anunciada por Yoon Suk-yeol en un mensaje televisado poco antes de la medianoche del miércoles. El presidente justificó la decisión alegando la necesidad de proteger el “orden democrático constitucional” frente a lo que calificó como actividades “antiestatales” del principal partido opositor, el Partido Democrático (PD), al que acusó de actuar como “fuerzas pronorcoreanas” que “simpatizan” con el régimen comunista de Kim Jong-un.

Un revés inmediato para el Ejecutivo

Sin embargo, la medida fue rápidamente revertida por la oposición, que controla la Asamblea Nacional. Apenas seis horas después de su implementación, los partidos opositores sortearon el cerco policial y militar sobre el hemiciclo para poder aprobar una moción para levantar la ley marcial, obligando al Gobierno a retirar la medida. Durante ese breve lapso, tropas surcoreanas intentaron tomar el control del Parlamento, generando tensos enfrentamientos con políticos, funcionarios y periodistas presentes en el lugar.

Este episodio ha intensificado las críticas al Ejecutivo y ha avivado el clima de inestabilidad política. La oposición, que ha calificado la ley marcial como un abuso de poder, considera que tanto el presidente Yoon como el ministro Kim violaron la Constitución al aplicar la medida sin razones justificadas.

Mociones de destitución contra Yoon y Kim

En respuesta, los seis principales partidos de la oposición han iniciado una moción parlamentaria para destituir al presidente Yoon Suk-yeol, mientras que el PD presentó una propuesta separada para cesar al ministro de Defensa. Estas iniciativas, de prosperar, podrían intensificar aún más la crisis política en Corea del Sur y poner en jaque al actual Ejecutivo.

La ley marcial y su posterior levantamiento han generado un fuerte debate sobre la legalidad y la proporcionalidad de las acciones del Ejecutivo. Mientras que el Gobierno sostiene que actuó en defensa del orden constitucional, la oposición denuncia que la medida fue un intento de reprimir el disenso político.

El desenlace de esta crisis será determinante para la estabilidad del Gobierno de Yoon Suk-yeol, quien enfrenta no solo una Asamblea Nacional dominada por la oposición, sino también una creciente presión pública por el manejo de esta situación. En tanto, el futuro de Kim Yong Hyun como ministro de Defensa parece cada vez más incierto ante las demandas de rendición de cuentas tanto desde el Parlamento como desde la sociedad civil.

La imposición de la ley marcial y sus consecuencias marcan un momento crucial en la política de Corea del Sur, destacando las tensiones entre el Ejecutivo y la oposición en un escenario de gobernabilidad en minoría. A medida que se desarrollan los acontecimientos, la atención está puesta en cómo esta crisis impactará el equilibrio de poder y la percepción ciudadana sobre las instituciones democráticas del país. @mundiario

Comentarios