La oferta “cero por cero”: la UE propone a Trump eliminar todos los aranceles industriales
Europa extiende la mano, pero la Casa Blanca guarda silencio. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció este lunes que la Unión Europea ha ofrecido a EE UU un acuerdo comercial para eliminar todos los aranceles sobre productos industriales, incluidos sectores sensibles como el del automóvil. “Es lo que hemos hecho con éxito con muchos otros socios comerciales. Europa siempre está dispuesta a alcanzar un buen acuerdo”, declaró Von der Leyen desde Bruselas, reiterando que la propuesta sigue sobre la mesa pese a la falta de respuesta por parte de Washington.
La iniciativa comunitaria, sin embargo, no es nueva. Según detalló el comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, el ofrecimiento fue presentado formalmente el 19 de febrero, en el primer encuentro bilateral del año para tratar la escalada arancelaria. Desde entonces, la Casa Blanca no ha mostrado señales de querer avanzar hacia un pacto, lo que en palabras de Šefčovič evidencia una “falta de voluntad política” por parte de la administración de Donald Trump. Aun así, el comisario confía en que “antes o después” ambas partes alcancen “un compromiso aceptable”.
El contexto económico no podría ser más tenso. En la última semana, los mercados globales han registrado caídas históricas, similares a las de marzo de 2020 al inicio de la pandemia. Para Šefčovič y otros líderes europeos, como el ministro español de Economía, Carlos Cuerpo, estas sacudidas reflejan el coste de una política comercial “dañina para todos”. “Debemos recapacitar y avanzar hacia un acuerdo que beneficie a nuestras economías”, insistió Cuerpo en Luxemburgo, durante la reunión de ministros de Comercio de la UE.
El problema, sin embargo, va más allá de los gestos diplomáticos. El Ejecutivo comunitario ya ha diseñado una lista de contramedidas que se aplicarán como respuesta a los nuevos aranceles estadounidenses, que gravan las exportaciones europeas con un coste estimado de hasta 81.000 millones de euros. Algunas de estas represalias entrarán en vigor el próximo 15 de abril, dirigidas a sectores como el acero, el aluminio o bebidas emblemáticas como el bourbon. Francia ha presionado para evitar que se incluyan productos como el vino o el champán, temiendo represalias directas de EE UU.
La UE insiste en preparar represalias
El paquete más amplio de medidas se aplicará a partir del 15 de mayo, según han confirmado fuentes comunitarias. En este se incluyen reacciones más contundentes contra los aranceles del 25 % al acero y del 10 % al aluminio impuestos por Trump, que ya han comenzado a impactar negativamente en las industrias europeas. Von der Leyen ha sido clara: “estamos preparados para negociar, pero también para defender nuestros intereses”.
La propuesta europea recuerda a los intentos fallidos de sellar el TTIP (Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversión) durante la pasada década, conversaciones que finalmente fueron abandonadas tras la llegada de Trump a la Casa Blanca. En aquel entonces, la eliminación de aranceles industriales como los del automóvil o los productos químicos no era particularmente controvertida. Hoy, sin embargo, la situación geopolítica ha cambiado radicalmente.
De hecho, Von der Leyen ha subrayado que el acuerdo “cero por cero” incluiría vehículos, productos químicos, farmacéuticos, maquinaria de caucho y plástico, y que no se limita a cuestiones arancelarias, sino que pretende reforzar la cooperación económica en un momento crítico. Sin embargo, el entorno actual, marcado por decisiones unilaterales y una visión proteccionista por parte de Washington, complica enormemente la posibilidad de un entendimiento.
En este contexto, la Unión Europea se encuentra ante un dilema: mantener su perfil de potencia comercial abierta al diálogo, o endurecer su postura frente a una administración estadounidense que, una vez más, parece dispuesta a tensar la cuerda en pleno año electoral. Por ahora, la mano está tendida, pero las respuestas llegarán con los hechos, y no con los discursos. @mundiario


