Los audios que sacuden a Colombia: la Fiscalía indaga en un enredado plan para deponer a Petro
La política de Colombia ha entrado en una nueva fase de incertidumbre tras la apertura de una investigación formal por parte de la Fiscalía General de la Nación sobre los polémicos audios en los que el excanciller Álvaro Leyva habla abiertamente de un supuesto plan para forzar la salida del presidente Gustavo Petro. La revelación de estas grabaciones por el diario El País ha generado una tormenta política que amenaza con alterar no solo las relaciones dentro del Ejecutivo, sino también la estabilidad institucional del país.
La Fiscalía confirmó este martes que ha iniciado una indagación en su Dirección Especializada contra la Corrupción, en la que un fiscal delegado ya está ejecutando órdenes de investigación para determinar el alcance y la veracidad de los hechos revelados. Según el comunicado oficial, la investigación incorpora tanto las denuncias previas como las nuevas evidencias surgidas a raíz de las publicaciones del fin de semana, en las que se escucha a Leyva esbozar una estrategia para “sacar” del poder al actual mandatario en un plazo máximo de 20 días.
Los audios contienen afirmaciones explosivas. En ellos, Leyva sugiere que su plan debía implicar a actores clave del conflicto colombiano, como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Clan del Golfo, e incluso hace referencia a una supuesta presión internacional por parte de EE UU. Estas declaraciones, sin confirmar aun judicialmente, han despertado preocupaciones sobre una posible vulneración de la soberanía colombiana y un intento de sedición en contra del orden constitucional.
Entre los nombres mencionados aparece el de la vicepresidenta Francia Márquez, a quien Leyva alude diciendo que “está jugada”, insinuando una supuesta complicidad que ella ha negado de forma tajante en dos ocasiones públicas. Márquez ha solicitado formalmente a la fiscal general, Luz Adriana Camargo, que investigue su supuesta implicación y ha manifestado que no permitirá que su figura sea utilizada para planes que atenten contra la democracia: “mi carácter ha sido forjado en la lucha, mi dignidad no se negocia”, subrayó.
Tensión en el corazón del Ejecutivo
La controversia llega en un momento especialmente delicado para el Gobierno de Petro, que ya enfrentaba tensiones internas con su vicepresidenta. Desde el inicio de la legislatura, Márquez ha mostrado posiciones críticas en temas clave y su gestión como ministra de Igualdad fue blanco de duras críticas, lo que llevó al presidente a apartarla del cargo a comienzos de año. La mención de su nombre en los audios abre una nueva grieta en un binomio que se perfila como decisivo de cara a las elecciones de 2026.
Petro, desde Sevilla, donde participa en la IV Conferencia Internacional de la ONU para la Financiación al Desarrollo, ha pedido explicaciones públicas y judiciales a todas las personas mencionadas en las grabaciones. El mandatario sostiene que detrás del complot se esconde una confluencia de intereses del narcotráfico y de sectores de la extrema derecha tanto colombiana como estadounidense, y ha vinculado los hechos con intentos de desestabilizar su Gobierno de forma antidemocrática, aunque hasta ahora los principales señalados provienen de su propio entorno cercano.
La revelación de los audios ha provocado una cascada de reacciones. Figuras del Pacto Histórico, la coalición de izquierdas que sostiene al Gobierno, como la senadora María José Pizarro, han calificado los hechos como un atentado directo contra la institucionalidad democrática y han solicitado que se investigue si hubo injerencia extranjera. “Hay una clara violación a la soberanía internacional, cuando se está involucrando presuntamente a miembros del Gobierno de los Estados Unidos. Todo esto tiene que establecerlo la justicia (…) porque estamos hablando de sedición, de llamado a alterar el orden constitucional”, denunció en declaraciones a la prensa.
Sin embargo, no todos los sectores de la izquierda han cerrado filas en defensa de Márquez. La superintendente de Industria y Comercio, Cielo Rusinque, cercana a Petro, criticó su tibieza inicial ante el escándalo y exigió una postura más firme.
Leyva, el primer canciller de Petro
Álvaro Leyva, de 82 años y con una dilatada trayectoria en la política colombiana, ha negado en público ser un “golpista”, aunque no ha desmentido el contenido de los audios. En las grabaciones, utiliza como argumento central la necesidad de “salvar la democracia” ante un supuesto riesgo de manipulación de las elecciones de 2026 por parte de Petro, en una postura que contrasta con su posición de hace un año, cuando defendía una constituyente que incluso podía abrir la puerta a una reelección presidencial.
La investigación abierta por la Fiscalía será crucial no solo para esclarecer responsabilidades penales, sino también para estabilizar un panorama político que se tambalea entre la polarización, las pugnas internas y el descrédito institucional. Si se confirma que hubo un intento deliberado de deponer al presidente por vías ajenas a las democráticas, Colombia podría enfrentarse a uno de los mayores escándalos de su historia reciente. @mundiario





