Red Bull ilusiona con su nuevo proyecto y Jos Verstappen lanza un serio aviso
El gran cambio reglamentario de 2026 obligó a todos los equipos a empezar casi desde cero, pero Red Bull parece haber interpretado las nuevas normas con solvencia. El RB22, completamente rediseñado, mostró equilibrio y competitividad tanto en Barcelona como en los test oficiales de Baréin. Sin alardes innecesarios, el monoplaza dejó sensaciones consistentes.
El desafío era doble para la estructura de Milton Keynes. No solo estrenaba chasis, también inauguraba su era de motores propios bajo el proyecto Red Bull Powertrains en colaboración con Ford. La transición a proveedor independiente suponía un riesgo mayúsculo en plena revolución técnica.
Sin embargo, los datos invitan al optimismo. El ritmo en tandas largas fue sólido y en determinados stints el coche sorprendió por su velocidad. La gestión energética resultó estable y la velocidad punta competitiva, un indicio de que el trabajo en la unidad de potencia podría estar mejor encaminado de lo esperado.
En una entrevista que publicó Motorsport, Jos Verstappen, padre de Max, fue prudente pero positivo en declaraciones a la cadena belga RTBF. Reconoció que los test nunca muestran la fotografía completa, aunque admitió estar satisfecho con lo visto, especialmente en lo referente al motor, al que calificó como potente y resistente.
Red Bull mantiene los pies en el suelo, consciente de que la primera carrera revelará la jerarquía real. Aun así, el mensaje es claro: el proyecto no solo sobrevive al cambio normativo, sino que apunta alto desde el inicio. @mundiario


