La Xunta de Galicia se ha olvidado de la limpieza de la vía Ártabra, que luce descuidada
La Vía Ártabra (AG-13), una importante autovía autonómica gallega, no solo sigue pendiente de su prolongación futura hacia la AP-9, sino que experimenta este verano un notable descuido en lo que respecta al mantenimiento de sus zonas verdes por parte de la Xunta de Galicia.
A lo largo de esta vía, que tiene una conexión vital con la Vía de Alta Capacidad VG-1.3, diseñada para aliviar la congestión del tráfico en la comarca de As Mariñas, se observan áreas en las que la vegetación y el entorno lucen descuidados, invadiendo incluso los arcenes en algunos tramos a su paso por Oleiros.
Este proyecto de autovía, ideado para descongestionar el tráfico entre Oleiros y Cambre, y facilitar la conexión con otras vías de alta capacidad como la autopista del Atlántico (AP-9) y la autovía del Noroeste (A-6), entró en funcionamiento en el año 2013. Desde entonces, ha servido como un importante corredor de transporte para los residentes locales, pero falta su enlace con la autopista AP-9.
La vegetación descuidada y los espacios verdes en mal estado contrastan con el propósito de la autovía de proporcionar una experiencia de conducción fluida y agradable para los usuarios. La ausencia de limpieza y atención en estas áreas también plantea interrogantes sobre el compromiso de la Xunta de Galicia para garantizar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos que transitan por esta vía vital.
A la espera de su prolongación hacia la AP-9
La recta final de las obras del enlace de la Vía Ártabra con la N-VI en Iñás, en el municipio de Oleiros, hizo necesario el desvío del tráfico en el ramal de acceso a finales de junio de este año. El desvío permitió acometer la reforma de los ramales de acceso y salida de la Vía Ártabra en ese punto, unos trabajos que necesitaron de movimiento de tierras. También se pusieron en ejecución los trabajos de extendido de las primeras capas del asfaltado del tronco en la calzada derecha de la carretera N-6, así como en los ramales de acceso de ese mismo lado.
Además de estas actuaciones, y en paralelo, desde el 20 de junio se dio comienzo a la ejecución de la barrera de la calzada derecha de la N-6. Siguiendo con la programación de los trabajos, una vez completado el asfaltado de los ramales, fue necesario ejecutar en ellos las cunetas, el hormigonado de bermas y la pintura definitiva.
La última fase para el final de las obras se afrontó para hacer posible derivar el tráfico de la N-6, a través de los ramales definitivos, para de ese modo poder abordar los trabajos de extendido de la rodadura en el tronco de la vía. Finalmente fue necesario ejecutar las juntas del tablero del viaducto y la pintura definitiva del tronco de la N-6. La configuración final del enlace es con un nivel superior para la N-6 con 4 carriles de circulación, un nivel intermedio con forma de glorieta y un nivel inferior para darle continuidad a la Vía Ártabra, que quedará preparado para su prolongación futura hacia la AP-9.
El tramo de conexión con la AP-9 está paralizado a la espera de que se resuelva el proceso judicial iniciado por el Concello de Cambre contra el actual trazado. Mientras, la Xunta avanzó en el enlace de Iñás. @mundiario