Más de 4.000 viviendas en el Monte Mero de A Coruña, limítrofe con Xuxán y la Cidade das TIC
Por fin se mueve ficha en Monte Mero. El Concello de A Coruña ha dado un paso decisivo al aprobar el informe que permitirá a la Xunta de Galicia tramitar la construcción de más de 4.000 viviendas en esta zona del sureste urbano, limítrofe con Xuxán y la Cidade das TIC, en la antigua Fábrica de Armas. Se trata de un Proyecto de Interés Autonómico (PIA), una fórmula que permite agilizar plazos y sortear algunas trabas administrativas en nombre del interés general. Según anunció la alcaldesa, Inés Rey, esta decisión busca precisamente eso: facilitar que la Xunta avance “nesta liña e aporte máis vivenda pública á cidade”. La iniciativa, en efecto, se enmarca en un plan más amplio del Ejecutivo autonómico que contempla la redacción de proyectos para un total de 15.000 viviendas en distintos concellos gallegos.
A primera vista, la noticia parece impecable: A Coruña tiene una acuciante necesidad de vivienda asequible, y el proyecto de Monte Mero reserva un 80% de los terrenos a vivienda protegida, combinando promoción pública y privada. Además, se actúa sobre suelo periférico, evitando los lentos procesos de regeneración urbana o rehabilitación.
Monte Mero suma casi 430.000 metros cuadrados en una de las últimas bolsas rurales del municipio. Su urbanización implicará un nuevo proceso de transformación del paisaje, con fases de expropiación previstas entre 2026 y 2027, y un horizonte de inicio de obras en 2028.
Aunque desde la Xunta se insiste en que “intentaremos que la mayoría de edificios se compatibilicen con el ámbito que se diseñe”, la lógica expansiva es clara: se prefiere el crecimiento hacia fuera antes que mirar hacia dentro. Y ahí está el debate. Vecinos agrupados en la asociación Uxío Carré de Eirís recuerdan que la ciudad está llena de edificios vacíos y ruinosos, en muchos casos en pleno centro. Denuncian que la administración pública “no tiene pudor en expulsar a los vecinos de sus casas para hacer chalés, pero sí para expropiar edificios vacíos y hacer vivienda pública en el centro urbano”.
Al menos que sepan copiar el modelo urbanístico de Oleiros
No se trata de oponerse a Monte Mero como principio. Hay urgencia en dar respuesta al déficit habitacional, especialmente en vivienda protegida. Pero sí conviene preguntarse si esta es la única vía, o simplemente la más fácil. La colaboración institucional entre el Concello y la Xunta es una buena noticia. Pero sería aún mejor si viniera acompañada de una política decidida de rehabilitación urbana, con mecanismos eficaces de expropiación de edificios abandonados, con incentivos reales para la recuperación del casco urbano y con un modelo de vivienda pública que no dependa exclusivamente de grandes desarrollos.
Monte Mero puede ser parte de la solución, pero no debe convertirse en la excusa para no mirar hacia el corazón de la ciudad. Porque una ciudad no se construye solo con viviendas nuevas, sino también con memoria, cohesión y sentido común. Pero, ya puestos, al menos que sepan copiar el modelo urbanístico de Oleiros. @mundiario



