Freno al desarrollo eólico en Galicia: más de 60 proyectos paralizados

La comunidad líder en energía eólica enfrenta una crisis por decisiones judiciales y normativas autonómicas, entre la oposición vecinal y el futuro incierto del sector.
Parque eólico en Galicia. / Iberdrola.
Parque eólico en Galicia. / Iberdrola.

Galicia, reconocida como una de las comunidades más ventosas de España, atraviesa una encrucijada en el desarrollo de la energía eólica. Más de 60 grandes proyectos han quedado paralizados debido a sentencias del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) que contradicen el criterio de otros tribunales españoles. Mientras tanto, la reciente aprobación de una normativa autonómica por parte de la Xunta ha generado aún más tensión en un sector que denuncia incertidumbre regulatoria y un freno a las inversiones.

La oposición de vecinos y ecologistas también ha cobrado protagonismo, con múltiples denuncias que critican la instalación indiscriminada de aerogeneradores y los impactos ambientales y sociales de estos proyectos. “Galicia sigue tratándose como una zona de sacrificio para abastecer a otros territorios, sin que haya un retorno económico adecuado”, afirma Belén Rodríguez, portavoz de Adega, una de las principales plataformas opositoras.

El TSXG, por su parte, ha emitido más de 150 resoluciones, paralizando 62 de los 67 proyectos evaluados, argumentando posibles daños irreversibles a valores ambientales sensibles. Esta postura ha llevado al tribunal gallego a elevar una cuestión prejudicial al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), cuya decisión podría tardar más de un año.

Vender el 50% de la energía

En este complejo escenario, la Xunta aprobó en noviembre una nueva Ley de recursos naturales, obligando a los promotores a vender el 50% de la energía generada a consumidores gallegos y a repotenciar parques con más de 25 años de antigüedad. Aunque esta medida busca modernizar el sector y reducir el número de aerogeneradores obsoletos, ha sido criticada por ir contra la libre competencia y no garantizar un marco estable para los inversores.

“Si no apostamos por las renovables, seguimos usando combustibles fósiles”, recuerda Fernando Ferrando, presidente de la Fundación Renovables, mientras advierte que la peor publicidad para estas energías es desarrollarlas mal. En el horizonte de Galicia, el viento sigue soplando fuerte, pero el rumbo del sector eólico está lejos de ser claro. @mundiario

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