El clúster gallego de Defensa, en el limbo

Galicia cuenta con industrias especializadas en el sector, encabezadas por Navantia. Las gestiones se han paralizado desde las pasadas elecciones municipales.

Navantia. / Archivo.

España, como todos los países de la OTAN, incrementará su gasto en Defensa entre el 1% y el 2% del PIB, de 15.000 a 30.000 millones de euros. La industria de defensa española goza de buena salud, exporta el 80% de su producción con una cifra de negocios que está por encima de los 7.000 millones de euros al año. Las industrias gallegas que trabajan en ese sector son alrededor de 40, presididas por un gigante como es Navantia. Otra industria muy conocidas son Urovesa, productora de vehículos militares, pero el sector se nutre además de empresas que trabajan para las anteriores, para Airbus, para la floreciente aeronáutica de drones y otras. Hasta doscientas empresas gallegas cuentan con capacidades productivas aplicables a la defensa.

Hace más de un año que el anterior Alcalde de Ferrol, Ángel Mato, propuso al Ministerio de Defensa y al Presidente de la Xunta de Galicia, la creación de un clúster de las industrias de defensa en Galicia para mejorar la capacidad de contratación e impulsar el crecimiento del sector ante las nuevas oportunidades internacionales. Cambió el Gobierno ferrolano y nada se ha vuelto a saber. Mientras, en Cantabria ya se ha creado y en Asturias se prepara su desarrollo.

A pesar de la aceleración de la economía mundial, un simple cambio en la Alcaldía de Ferrol paraliza lo que debería de ser un objetivo estratégico en el que la Xunta de Galicia es la institución adecuada para canalizar el esfuerzo organizativo. Las razones por las que no se actúa son desconocidas. Con las elecciones gallegas a la vista, el riesgo real es perder un año más mientras otros territorios toman posiciones.

La creación de un clúster no requiere inversiones previas ni exige una infraestructura costosa. Es la estructura adecuada para impulsar la innovación, mejorar la productividad y alcanzar masa crítica suficiente al integrar a competidores en una misma estructura. De hecho la Consell ería de Industria ha impulsado la creación de varios clústeres durante los últimos años. El clúster de Defensa es necesario ahora por las razones antedichas que consolidarán a unas empresas en detrimento de otras. Ferrol parece la sede natural, pues allí se encuentra la mayor industria gallega del sector, Navantia, de titularidad estatal a través del SEPE contando además con carga de trabajo determinante para los próximos años mediante el programa de construcción de fragatas. Además, Galicia cuenta con empresas líderes en tecnología, como Indra, Plexus o Altia que actúan en distintos mercados.

Precisamente en Santander el Presidente de Indra declaraba la pasada semana que para ser competitivos tecnológicamente se necesita producir buenos ingenieros, ofrecer un espacio con calidad de vida alta y tener una buena recepción institucional. Galicia cuenta evidentemente con las dos primeras condiciones. La tercera parecía clara hace un año, pero ahora se encuentra perdida en un limbo. @mundiario

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