Alfaroleiros convierte a Santa Cruz en el epicentro de la alfarería de la Península Ibérica

La feria de Oleiros celebra su 31ª edición con alfareros de toda España y Portugal y una programación que combina tradición, arte, música, cocina y actividades para todos los públicos.
Alfaroleiros, en Santa Cruz (Oleiros, A Coruña). / Concello de Oleiros
Alfaroleiros, en Santa Cruz (Oleiros, A Coruña). / Concello de Oleiros

Hay eventos culturales que trascienden lo local. Que logran convertir una tradición propia en símbolo compartido, en una celebración de la identidad que cruza fronteras. Alfaroleiros es uno de esos casos. La feria de artesanía alfarera que cada verano transforma Santa Cruz, en el municipio gallego de Oleiros, en una gran aldea de barro y cultura, celebra este año su trigésimo primera edición como uno de los encuentros más importantes de la cerámica tradicional de toda la Península Ibérica.

No se trata solo de una feria de venta. Es un espacio de reconocimiento mutuo entre artesanos gallegos, castellanos, andaluces, extremeños, catalanes y portugueses. Una reivindicación de la alfarería como arte vivo, como oficio ancestral que aún se trabaja con las manos y el alma. En una época marcada por la producción industrial y la estandarización, lo hecho a mano –con su belleza imperfecta y única– adquiere un valor incalculable.

Alfaroleiros es resistencia cultural, pero también una fiesta para los sentidos. Del 6 al 10 de agosto, el Parque Luis Seoane se convertirá en centro neurálgico de esta cita singular, con una amplia programación para todos los públicos: conciertos, espectáculos de magia, danza y poesía, demostraciones en vivo, cocina y barro, talleres participativos y pasacalles. Actividades que no solo acompañan la feria, sino que la enriquecen, la hacen comunidad, la transforman en experiencia compartida.

Un programa con barro, música y emoción

La feria arrancará oficialmente el miércoles 6 de agosto a las 12:30 horas con la inauguración institucional. A partir de ahí, las demostraciones en torno al torno cerámico y el modelado en directo se sucederán durante toda la semana. Ese mismo día, la jornada inaugural se cerrará con música en directo: primero, con el espectáculo de danza y música tradicional Muiñada, de Galeatro, en el Parque do Emigrante (20:00 h), y a continuación con el concierto de Catuxa Salom Live Band Trío (21:00 h) en el Parque Luis Seoane.

El jueves 7 destacará por su enfoque familiar y escénico, con nuevas demostraciones de alfarería, un espectáculo de magia a cargo de Martín Camiña en la Praza Esther Pita (20:00 h), y una propuesta multidisciplinar de danza, música y poesía titulada Na Cerna do Son (21:30 h).

El viernes 8 tomará el protagonismo el público infantil, con un "bautismo de barro" a las 18:00 h y el espectáculo O libro máxico, de Migallas Teatro, a las 20:00 h. La noche cerrará con el esperado concierto del gallego Carlangas (22:00 h) en la Praza Esther Pita.

La jornada del sábado 9 combinará creatividad y gastronomía. A las 13:00 y a las 20:00 horas habrá sesiones en vivo de “Cocina y barro”, una experiencia que fusiona artesanía cerámica y cocina tradicional. Entre ambas, a las 18:30 h, se celebrará el taller participativo A olería nas túas mans. La música volverá a poner el broche final, esta vez con el grupo A Banda da Loba, que actuará a las 22:00 h.

El domingo 10, último día de feria, pondrá el foco en la tradición lúdica con juegos populares entre las 18:00 y las 20:30 horas y un pasacalles del grupo de gaitas Santaia, que recorrerá el recinto a partir de las 19:30 h. Las demostraciones de alfarería también continuarán a mediodía, como colofón de una semana de celebración y cultura viva.

Rigor artesanal con un espíritu festivo

Pocas ferias en la Península Ibérica logran conjugar con tanta naturalidad el rigor artesanal con un espíritu festivo. Por eso Alfaroleiros ya no es solo una feria gallega: es un escaparate peninsular de una tradición común. Un espejo donde las distintas culturas cerámicas se reconocen, dialogan y aprenden unas de otras.

El mérito no es solo de los artesanos, sino también del Concello de Oleiros, que mantiene año tras año su apuesta por la cultura popular con una visión moderna, abierta y de calidad. Mientras otros entienden la cultura como espectáculo, Alfaroleiros la vive como raíz, como encuentro, como legado compartido.

Esta edición vuelve a recordarnos que sin políticas públicas que protejan los oficios tradicionales, muchas de nuestras mejores expresiones culturales pueden perderse. Pero también deja claro que, cuando hay compromiso y visión, la tradición no se conserva: se renueva, se celebra, se proyecta.

En Santa Cruz, este agosto, el barro volverá a tener forma y alma. Hablará en muchas lenguas, sonará con gaitas y nuevas voces, se cocinará al ritmo de lo artesanal. Alfaroleiros no es solo una cita del calendario: es una declaración de principios. Y un ejemplo de cómo, desde lo local, se puede modelar algo que nos pertenece a todos. @mundiario

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