Adiós a Paula Alvarellos, una alcaldesa comprometida con Lugo
La muerte de Paula Alvarellos, alcaldesa de Lugo, ha causado una profunda conmoción en la ciudad y en la política gallega. A sus 61 años, falleció tras sufrir un infarto que la sorprendió cuando se disponía a asistir al pregón del Carnaval. A pesar de los esfuerzos de los equipos médicos del Hospital Universitario Lucus Augusti (Hula) y posteriormente del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac), donde fue intervenida de urgencia, no pudo superar el episodio.
Su repentina desaparición deja huella en un mandato que, aunque breve, estuvo marcado por el esfuerzo y el compromiso con el avance de Lugo. Abogada de profesión, Alvarellos llegó al Concello con Lara Méndez y desempeñó un papel clave en la gestión de las áreas de Economía y Personal, afrontando con determinación retos administrativos complejos. Su llegada a la alcaldía en enero de 2024 fue el resultado de un acuerdo interno del PSOE tras la marcha de Lara Méndez al Parlamento gallego.
Desde su llegada al cargo, Alvarellos tuvo que lidiar con grandes obstáculos: una situación económica delicada que la obligó a tomar decisiones impopulares como la subida del IBI, el atasco en Urbanismo que frenaba el desarrollo de la ciudad, y la gestión de un gobierno de coalición con el BNG, con el que mantenía una relación de respeto pero también de diferencias puntuales.
Su figura se consolidó en poco tiempo como una líder firme y decidida, que asumía los desafíos sin miedo. No buscaba el brillo personal ni el reconocimiento, como ella misma dijo en una entrevista en El Progreso: "Eu non pretendo deixar ningún legado, o que quero é traballar para que Lugo avance". Esa humildad y vocación de servicio público es la que hoy se recuerda con pesar.
Lugo pierde a su alcaldesa en pleno ejercicio de sus funciones, en un momento en que su trabajo comenzaba a dar frutos. La ciudad queda ahora con la incertidumbre de su sucesión, pero también con el recuerdo de una mujer que, con discreción y tenacidad, dejó una impronta imborrable en la política local. Descanse en paz, Paula Alvarellos. @mundiario
