Abel y Gonzalo Caballero acuerdan en Vigo la renovación socialista local

El alcalde de Vigo acuerda con el ex secretario general del PSdeG presentar listas conjuntas a los órganos del partido, buscando fortalecer la mayor agrupación socialista en Galicia, mientras el resto de las agrupaciones locales socialistas aún están pendientes de renovación.
Abel Caballero y Gonzalo Caballero. / Mundiario
Abel Caballero y Gonzalo Caballero. / Mundiario

La agrupación socialista de Vigo renovó el viernes su ejecutiva y sus representantes en el Comité Nacional y en el Comité Provincial del PSdeG en una asamblea que se celebró sin fricciones ni confrontación en virtud de un acuerdo entre el alcalde, Abel Caballero, y el ex líder del partido en Galicia, Gonzalo Caballero.

Durante años, ambos representaron dos facciones distintas que competían en las asambleas locales con sendas candidaturas, pero desde que en 2021 el segundo consiguiera la secretaría general del PSdeG frenaron la confrontación abierta y acordaron ciertas pautas de coexistencia que han perdurado hasta la actualidad. "Tienen formas distintas de ver el partido, uno más municipalista y el otro más galleguista y de izquierdas, pero ahora consiguen cohabitar y ambos saben de las potencialidades de cada uno", señalan fuentes socialistas que no descartan que en algún momento Gonzalo Caballero decida "dar un paso al frente" para "enderezar el rumbo del PSdeG a nivel gallego".

Así pues, en la agrupación socialista más grande de Galicia, en la que se sustenta la amplia mayoría absoluta del PSOE en la ciudad bajo el liderazgo de Abel Caballero, se ha evitado la confrontación. El alcalde socialista quiere proyectar toda la atención en las municipales de 2027 para reeditar su holgada mayoría absoluta. Es por ello que ha priorizado un acuerdo con el sector de Gonzalo Caballero, situado como alternativa al oficialismo del PSdeG de José Ramón Gómez Besteiro en el socialismo gallego. "A Abel lo que le importa es arrasar en municipales", repiten los socialistas vigueses.

Esas mismas fuentes señalan que Gonzalo Caballero trasladó que su prioridad actualmente es mantenerse como profesor de economía en la Universidad de Vigo, por lo que descartó cualquier incorporación suya a responsabilidades políticas orgánicas, pero pactó con el equipo del alcalde las listas a los comités del PSdeG, manteniendo a sus fieles a nivel provincial y gallego.

Los malos resultados del PSdeG desde que Gonzalo Caballero dejó el liderazgo autonómico de la formación han fortalecido la figura del vigués, que consiguió en su etapa importantes resultados para los socialistas. "El desastre en que vive el PSdeG desde que llegaron Formoso y Besteiro ha permitido a Gonzalo mantener una imagen de liderazgo moral en la sombra y fortalecer su imagen dentro y fuera del partido", señalan fuentes socialistas.

Los socialistas vigueses, conscientes de que el más joven de los Caballero respalda el proyecto municipal de su tío, no han perdido la ocasión de integrar en la agrupación local "para evitar perder energía en procesos orgánicos".

Resto de ciudades

El turno será próximamente para el resto de ciudades gallegas, donde los socialistas deben renovar sus directivas locales. Los contextos son dispares, pues mientras en urbes como Santiago, Ourense, Pontevedra e incluso Ferrol los socialistas son conscientes de que carecen de opciones de alcanzar la alcaldía en 2027, en A Coruña y Lugo tratarán de mantener el control de los ayuntamientos.

El caso más grave es Santiago, donde la debilidad es máxima tras la ruptura de una agrupación en la que se ha expulsado de las filas socialistas a cuatro de sus seis concejales. Con un grupo municipal de dos ediles, la vida orgánica del partido carece de relevancia en la ciudad y el grupo de Aitor Bouza sigue gestionando una situación que se ha ido agravando paulatinamente.

En A Coruña, el partido ha sufrido continuas crisis que han intentado tapar desde la alcaldía. La alcaldesa, Inés Rey, nunca ha sido capaz de coexistir con la anterior secretaria local, Eva Martínez Acón, y además el mandato anterior acabó también con la ruptura de la regidora con sus concejales Juan Díaz Villoslada y Esther Fontán. A ello se suman las tensiones en el seno del actual gobierno municipal, en el que varios concejales cargan contra el poder y forma de actuar de José Manuel Lage Tuñas, mano derecha de Inés Rey.

En Lugo el partido vive inmerso en una situación difícil tras la renuncia de Lara Méndez a la alcaldía para incorporarse al Parlamento gallego, con nulo rendimiento electoral, y el fallecimiento de su sucesora, Paula Alvarellos, que ha dejado el bastón de mando en manos de Miguel Fernández a pesar de las reticencias de la dirección gallega. Además, tras la crisis abierta con las primarias a la secretaría provincial, que ha recaído en José Tomé por un margen ajustado, pueden reabrirse las heridas en la capital de la muralla.

En la ciudad de Ourense, la situación de los socialistas refleja una enorme debilidad de la dirección local, que llevó al partido a una gran caída electoral y que posteriormente se ha mostrado incapaz de competir con el alcalde, Gonzalo Pérez Jácome. Las recientes primarias provinciales han evidenciado la fuerte división socialista y generado heridas con el anterior secretario provincial, Rafael Rodríguez Villarino, cuyos fieles acusan de "traición" a quien será su sucesor, el alcalde de Taboadela.

Por su parte, en Pontevedra, el equipo de Iván Puentes no consigue despegar; mientras en Ferrol la pérdida de la alcaldía por parte de Ángel Mato ha generado un escenario de mayores divisiones y debilidad en la agrupación socialista. @mundiario

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