Ramón Varela ve demagogia en las críticas a la justicia por las sentencias de las eólicas
Las recientes sentencias emitidas por el Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSXG), que han estimado recursos presentados para declarar nulos acuerdos del Consejo de la Xunta y anular la autorización de permisos específicos para la construcción o repotenciación de ciertos parques eólicos, como Corme, Mondoñedo, Serra do Iribio y Campelo, han generado una rápida reacción y oposición por parte de las empresas eléctricas promotoras y de otras entidades, como organizaciones empresariales y sindicales.
Esta controversia ha llevado a posicionar a varios actores en el escenario. La Asociación Eólica Española (AEE) y la Asociación Eólica de Galicia (AEG), la Confederación de Empresarios de Galicia, ciertos sindicatos como CC OO y UGT, y sorprendentemente, incluso la Consellería de Economía de la Xunta de Galicia, han expresado su desacuerdo con las sentencias.
Estos actores, según explica en MUNDIARIO el doctor en Biología Ramón Varela Díaz, que fue presidente de la asociación ecologista Adega.. argumentan, sin embargo, de manera "tendenciosa, demagógica y falsa", basando supuestamente sus críticas en el cambio climático, la transición energética, la generación de empleo y la oportunidad histórica. Pero, ¿qué están realmente defendiendo con sus críticas? Ramón Varela lo analiza así:
1) Infracción de la legislación europea: El TSXG ha fundamentado su fallo en la Directiva 2014/51/EU del Parlamento y el Consejo Europeo, la cual establece que el plazo para la consulta pública del informe de evaluación de impacto ambiental no puede ser inferior a 30 días. Sin embargo, tanto la Ley 8/2009 de Galicia como la Directiva europea estipulan que tanto el proyecto de ejecución como el estudio de impacto ambiental deben someterse a un período de información pública de un mes. A pesar de ello, la Xunta acordó en 2018 una tramitación prioritaria con plazos reducidos a la mitad.
2) Fragmentación artificial y falta de transparencia: En algunos casos, como el Parque Eólico Campelo, se ha permitido una fragmentación con otros parques, compartiendo infraestructuras y conexiones eléctricas, a pesar de que la ley estipula que deben ser parques independientes. Además, la falta de presentación de estudios ambientales actualizados ha privado a la ciudadanía de información relevante para presentar alegaciones. Esta falta de transparencia oculta información crucial a la población.
3) Autorizaciones con declaración de Impacto Ambiental obsoleta: Se han autorizado parques o repotenciaciones basándose en declaraciones de Impacto Ambiental caducas y no actualizadas, lo que ignora sinergias y modificaciones relativas a la nueva potencia, tamaño y altura de los aerogeneradores, así como otros factores ambientales y culturales relevantes.
4) Críticas a las sentencias del TSXG: La crítica por parte de varios actores, incluyendo la Xunta, a las sentencias del TSXG busca influir en la vía judicial y el poder político. Sin embargo, la posibilidad de recurrir estas sentencias en el Tribunal Supremo existe, y la Xunta debería "reconocer su error en lugar de intentar influir en el proceso judicial", concluye Ramón Varela.
En última instancia, esta controversia refleja la necesidad de un debate informado y transparente sobre la construcción de parques eólicos en Galicia. La alineación de varios actores en defensa de procedimientos cuestionables y contrarios a la legislación europea y medioambiental plantea interrogantes sobre sus motivaciones y su compromiso con el interés público y el medio ambiente. @mundiario



