El glisofato, tolerado en la UE, da pie a una multa de más de 1.500 millones de dólares en EE UU

Un tribunal de EE UU condena a Bayer a una fuerte indemnización por el herbicida Roundup. Mientras, la Unión Europea prolonga 10 años el uso del polémico herbicida glifosato ante la falta de acuerdo de los Veintisiete.

Aplicación de un herbicida. / Pixabay
Aplicación de un herbicida. / Pixabay

Mientras la Unión Europea (UE) decide continuar permitiendo el uso del glifosato, en Estados Unidos un jurado de Missouri ha condenado a Bayer-Monsanto a pagar más de 1.500 millones de dólares a tres antiguos usuarios de su herbicida Roundup. Estos casos se suman a las 30.000 denuncias similares presentadas desde 2015, todas relacionadas con el herbicida que ahora pertenece a Bayer.

En una decisión que ha generado controversia, la UE ha renovado la autorización del glifosato, el herbicida no selectivo ampliamente utilizado, permitiendo su uso por otros diez años. Esta prórroga llega a pesar de las crecientes preocupaciones sobre los riesgos asociados con el glifosato para la salud humana y el medio ambiente, como explica Ramón Varela Díaz, doctor en Ciencias Biológicas, catedrático de Biología y Geología y expresidente de Adega, en un artículo que publica en la edición Galicia de MUNDIARIO.

El glifosato es un herbicida de amplio espectro, desarrollado para eliminación de hierbas y de arbustos, en especial los perennes. Es absorbido por las hojas y no por las raíces. Se puede aplicar a las hojas, inyectarse a troncos y tallos, o pulverizarse a tocones como herbicida forestal. Patentado en 1961 e introducido en el mercado en 1974, el glisofato ha sido clave en el aumento exponencial de las cosechas de cereales y oleaginosas en Estados Unidos y América del Sur. Sin embargo, durante décadas ha sido objeto de debate debido a sus posibles efectos perjudiciales para la salud humana y la contaminación ambiental.

Aunque ningún país de la UE ha prohibido completamente el glifosato, algunos, como Austria, Alemania, Francia, Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo, han implementado prohibiciones parciales en ciertas áreas o para uso doméstico. Sin embargo, la falta de consenso entre los países europeos en la reciente votación refleja divisiones en la postura hacia la prórroga.

Aceptado con dudas sobre su seguridad

La imposibilidad de lograr una mayoría a favor o en contra en la segunda votación de los Estados miembros en un mes sobre la controvertida sustancia obligó a la Comisión Europea a decidir sola la extensión del uso pese a las dudas sobre su seguridad.

España, el principal consumidor de glifosato en la UE con 13.000 toneladas en 2020, votó a favor de la prórroga, mientras que otros países se abstuvieron. Esta decisión ha suscitado dudas sobre el compromiso de la UE de reducir el uso de pesticidas en un 50% para 2030.

El glifosato, un compuesto organofosforado absorbido por las plantas, actúa inhibiendo la biosíntesis de compuestos aromáticos. Aunque contribuye al aumento de las cosechas, su aplicación en la agricultura tiene consecuencias ambientales y de salud, según estudios científicos.

La condena de Bayer-Monsanto

Mientras tanto, la controvertida decisión de la UE contrasta con la condena de Bayer-Monsanto en EE UU. por casos de cáncer relacionados con el Roundup. La cantidad de demandas presentadas y la indemnización otorgada subrayan la gravedad de las preocupaciones sobre la seguridad del glifosato.

El debate sobre el glifosato plantea la cuestión de si existen alternativas viables. Hay métodos mecánicos y ecológicos, como la rotación de cultivos y el uso de desecantes naturales, que podrían reducir la dependencia de herbicidas. La prohibición del glifosato también podría garantizar productos alimenticios sin residuos de pesticidas, abogando por la salud pública y la protección del medio ambiente.

La decisión de la UE de renovar la autorización del glifosato ha generado críticas, mientras que los casos judiciales en EE UU. resaltan los riesgos asociados con este herbicida. Según Ramón Varela Díaz, la pregunta que queda es si otras naciones europeas seguirán el ejemplo de Austria, Luxemburgo y Hungría en prohibir el glifosato y adoptar alternativas más sostenibles. @mundiario

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